Verónica es una mujer que ha desatendido su eros y acarrea una depresión invisible, pero no se ha resignado a que su vida siga el rumbo predeterminado por nuestra sociedad heteropatriarcal. Así, nos conduce por su camino de recuperación del eros perdido y, con él, el de la recuperación de la libertad, el placer y una sexualidad transgresora.
Guiada por las lecturas de diferentes teóricas feministas, desde Virginie Despentes a Betty Friedan, de Sara Ahmed a Brigitte Vasallo, Verónica nos relata sus experiencias, en las que se incluyen la contratación de trabajo sexual, las maravillas de la menopausia gozosa y los beneficios terapéuticos del consumo de MDMA, para que la acompañemos hasta un escenario vital radicalmente distinto del que partía.
Con una prosa poética situada dentro de lo que la autora denomina «autoficción académica», Y a lo mejor contarlo pretende demostrar que podemos vivir de un modo diferente al que creemos que estamos obligadas. Para ello, no solo tenemos que atrevernos a innovar, sino que también es imprescindible contarlo para así servir de ejemplo para todas aquellas que piensan que es imposible vivir de otra manera.
No es la intención de este libro ser un estudio académico más sobre el pensamiento deJoseph Ratzinger y/o de Benedicto XVI. La intención de este libro es otra: exponer el Magisterio de Benedicto XVI en temas políticos, y demostrar al mismo tiempo que es hasta ahora la más lograda superación del conflicto entre el Magisterio pre-conciliar y conciliar y, por eso mismo, la más acabada síntesis, hasta ahora, entre Catolicismo y Modernidad dentro del Magisterio.
¿Ya llegamos? recoge los ensayos escritos por Berman durante la última década, donde por una parte ahonda en el proceso de desmoronamiento de la hegemonía estadounidense, y cómo factores como el crecimiento de la deuda y la pérdida de libertades civiles y vigilancia masiva de sus propios ciudadanos son una prueba irrefutable del mismo, entre varios ejemplos más. Igualmente, reflexiona sobre temas vinculados con la identidad individual, la obsesión y la transferencia pues, como ha dicho en una de sus frases más célebres: «Una idea es algo que posees, la ideología es algo que te posee a ti». Así que Berman explora lo que parecería ser la necesidad humana de aferrarse a algún sistema de creencias dado, en buena medida debido a la incapacidad de afrontar asuntos como el silencio o el vacío.
Finalmente, con una mirada también hacia el futuro, Berman se pregunta qué alternativas puedan existir frente a la descomposición, delineando modelos alternativos donde el crecimiento, la expansión y acumulación ilimitadas no sean ya los ejes rectores que estructuran buena parte de la vida en sociedad.