¡Aspira a lo más alto y apúntate a la Stars Academy!
A Colette, Violet y Pam las han admitido en la Stars Academy, la prestigiosa escuela de baile, canto e interpretación de Nueva York, donde estudian los jóvenes con más talento del mundo y de sus aulas salen las estrellas del futuro... Allí, la vida sigue con sus altibajos. Y Pam acaba participando en un proyecto extra. Lo malo es que una decisión equivocada puede costarle su sueño…
Este álbum marca un regreso a la aventura. Comienza a aparecer en el semanario Tintín, en septiembre de 1966, cuatro años después del fin de Las joyas de la Castafiore. Aquí nos reencontramos con Rastatopoulos, al que creíamos ahogado al final de Stock de coque, y a su amigo Allan. Aparece una nueva figura: el riquísimo Lazlo Carreras, el hombre que no ríe jamás. Carreiras es un millonario propietario de aviones, de compañías petroleras, de la bebida Sani-Cola. Este personaje fue inspirado por Marcel Dassault.
Después de dos años de ausencia en los que ha viajado a Perú y Bolivia, la expedición etnográfica Sanders-Hardmuth regresa a Europa habiendo descubierto varias tumbas incas. Se han traído la momia del inca Rascar Capac, también llamado «el que desencadena fuego del cielo», que llevaba puestas valiosas joyas de oro macizo. Al cabo de poco tiempo, todos los participantes de la expedición van cayendo víctimas de un mal misterioso, y siempre que eso ocurre son hallados los fragmentos de una pequeñas bolas de cristal.
La Castafiore anuncia su llegada a Moulinsart, y el capitán intenta huir de viaje a toda prisa, pero tropieza con un escalón roto que aún no han venido a arreglar y se rompe los ligamentos. Nace el rumor de una relación sentimental entre la cantante y el ?viejo lobo de mar? y se llena todo de paparazzis. Y desaparecen las joyas... En este álbum no hay viajes ni grandes aventuras, y ahí está la gracia de Hergé para conseguir mantener la intriga. Toda la acción sucede en Moulinsart, dentro y en los jardines y alrededores del castillo. Según nos cuenta el mismo Hergé: ?Al empezar este álbum, mi intención era también la de simplificar, la de entrenarme a narrar, esta vez, una historia en la que no pasase nada, sin recurrir al exotismo. Simplemente para ver si era capaz de mantener al lector en vilo hasta el final?.
Una herencia inesperada da a la familia de Greg Heffley la oportunidad de reformar su casa. Pero pronto averiguan que hacer obras no es tan sencillo como parecía. Una vez derribados los tabiques, surgen los problemas: maderas podridas, mohos tóxicos, bichos desagradables y algo todavía más siniestro hacen que Greg y su familia se pregunten si tanto embrollo compensa. Cuando por fin terminan las obras, ¿podrán los Heffley quedarse en la ciudad... o deberán abandonarla?
Hasta ahora, el instituto no ha sido lo que diríamos un camino de rosas para Greg Heffley. Así que cuando la ciudad amenaza con cerrar el edificio porque está en ruinas, a Greg no se le ve muy afectado.
Pero cuando se entera de que no lo enviarán al mismo instituto que a su mejor amigo, Rowley Jefferson, las cosas cambian. ¿Podrán Greg y sus compañeros salvar su instituto antes de que lo cierren para siempre? ¿O será este el inicio de un capítulo completamente nuevo para Greg?