Henry Turner se da cuenta de que va a tener que esforzarse cuando termina en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs. Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de estudiar. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando escribir no tiene tiempo para ser tutora de nadie, se ofrece a ayudar a Henry. Además, ¿no dicen que las nuevas experiencias ayudan a salir de los bloqueos creativos? Y él promete que va a darle muchas… Lo único que tienen que hacer es apegarse al reglamento que han establecido. Ah, y no enamorarse, claro.
Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando escribir no tiene tiempo para ser tutora de nadie, se ofrece a ayudar a Henry. Además, ¿no dicen que las nuevas experiencias ayudan a salir de los bloqueos creativos? Y él promete que va a darle muchas...
Lo único que tienen que hacer es ceñirse al reglamento que han establecido.
Ah, y no enamorarse, claro.
Henry Turner se da cuenta de que va a tener que currárselo cuando acaba en una clase complicada con el profesor que menos le gusta. Encima, ahora es el nuevo capitán del equipo de hockey, así que no puede permitirse fallar. Pero todo cambia cuando se cuela en un club de lectura accidentalmente y conoce a Halle Jacobs.
Ella es una auténtica superestrella cuando se trata de hincar los codos. Aunque entre sus propias clases, el trabajo, el club de lectura y la novela que está intentando
Un amor que brilla en lo más profundo.
¡Apaga las luces y descubre la tinta fluorescente de la cubierta!
Nick y Fiona son amigos, mejores amigos, y no cambiarían eso por nada del mundo. O, al menos, eso es lo que se dicen a sí mismos. Porque ellos nunca podrían estar juntos. Nick dejó de creer en los finales felices desde que ambos perdieron a sus madres de forma inesperada. Y Fiona a menudo se pregunta si lo único que tienen en común son sus corazones heridos.
Pero, cuando un malentendido amenaza con arruinar el viaje por carretera que llevan meses planeando, descubren que lo único que se interpone entre ellos es la verdad.… El duelo no es nada sencillo, y volver a amar tampoco. Solo necesitan el valor para lanzarse a sus profundidades.
Ya sabes quien soy, pero... ¿eso que sabes es toda la verdad? ¿O solo una parte?
¿Quien es ese chico que va caminando por la calle con sus cascos y la cabeza siempre en otro planeta?
¿Quien era ese niño que se distraía en clase pensando en sus cosas, creando sus propios mundos?
Conoces al Lucas de las redes, pero detrás de todo eso, ¿sabes quien soy?
Si me acompañas en este viaje, te contare de que planeta vengo, a que planeta voy, y, lo más importante, cómo he conseguido llegar hasta aquí manteniendome siempre fi el a mí mismo.
¿Y tú? ¿Hay algún planeta al que quieras llegar?
Quizá despues de este viaje para conocerme a mí, acabes conociendote un poco a ti mismo tambien.
¿Te animas?
Bienvenidos a Enchantra. Solo hay una regla: nunca confíes en tu corazón.
Tras la muerte de su madre, a Genevieve Grimm la atormentan preguntas para las que nadie parece tener respuestas… hasta que recibe una invitación a Enchantra, un palacio maldito de Italia, congelado en el tiempo y cubierto de unas extrañas bayas. Así que cuando el seductor Rowin Silver se niega a dejarla entrar, Genevieve encuentra su propio modo de conseguirlo… y al hacerlo se da cuenta de que ha sido un error.
Porque Enchantra es un retorcido laberinto de zarzas y plata donde Rowin y sus hermanos están atrapados para siempre en un juego mortal, a merced de un cruel diablo y espantosos espectadores. Solo un habitante de la casa puede sobrevivir. Genevieve ahora debe ganar o morir.
Rowin la advierte de que él es el más letal de los hermanos Silver. Que siempre gana. Y que su única oportunidad es competir como su mujer… así que tienen que convencer a su público de que están desesperadamente enamorados. Y aunque Genevieve está dispuesta a hacer lo que haga falta para sobrevivir, sabe que no puede confiar en Rowin y también que el ardiente deseo que parece estar surgiendo entre ellos no puede ser real…
Después de todo, fue Rowin quien le enseñó la primera regla de Enchantra: nunca confíes en tu corazón.