DOS RIVALES
DOS HISTORIAS
DOS CORAZONES
UN DESTINO
Tras permanecer dormidos durante siglos, los dioses vuelven a la guerra...
Lo único que la joven periodista Iris Winnow desea es mantener unida a su familia. Con un hermano obligado a luchar en el bando de los dioses y desaparecido del frente de batalla y una madre que se ahoga en su pena, la mejor opción de Iris es obtener el ascenso a columnista del Oath Gazette.
Pero cuando las cartas de Iris a su hermano caen en las manos equivocadas -las del apuesto pero frío Roman Kitt, su rival en el periódico-, se crea una extraña conexión mágica.
Inmersos en el centro de una guerra mística, armados con sus máquinas de escribir, ¿podrá su vínculo superar la lucha por el destino de la humanidad y, lo que es más importante, de su amor?
Zeke Collins es un jugador de fútbol americano arrogante, el mejor amigo de mi hermano… y tan exasperante como atractivo.
Como si las cosas no fueran ya bastante difíciles siendo la única chica en un equipo de fútbol americano universitario, el entrenador tuvo que asignarme a Zeke como compañero de piso. Lo odio, y con razón: cree que, como crecimos juntos, tiene que protegerme, pero lo único que hace es interponerse en mi camino, hacerme parecer débil y enfadarme aún más.
Le digo que puedo con todo y estoy empeñada en demostrárselo tanto a él como al resto del mundo. La presión no me afecta, pero ¿compartir paredes tan delgadas con Zeke Collins? Para eso sí que no estaba preparada.
Y cuanto más nos vemos obligados a estar juntos, más difícil es distinguir esa delgada línea entre odiarlo… y desearlo.
Holden Moore, el quarterback del equipo universitario, puede tener a cualquier chica que quiera. Excepto a mí: la hija del entrenador.
Con esos ojos verdes que te atraviesan, bíceps de Hércules y unos hoyuelos que son un peligro, Holden es el chico más deseado de todo el campus. Aunque, según sus compañeros, el fútbol americano es su único amor.
Pero... ¿cuando estoy con él? El señor serio no es para nada serio. Le encanta tocarme las narices, clavarme esa mirada tan sexy y provocarme hasta que le devuelvo el golpe.
Le recuerdo que estoy fuera de su alcance. No puede tenerme, y yo no quiero estar con él ni con nadie.
Estoy aquí por una sola razón: demostrarle a mi padre que soy mucho más que su mayor decepción.
Pero cuando una vieja lesión reaparece y tengo que trabajar con Holden todos los días como su preparadora física, sus intentos de sacarme de quicio se vuelven cada vez más difíciles de resistir.
Soy la hija del entrenador, y si Holden Moore quiere llegar a jugador profesional, tendrá que jugar según las reglas de papá.
EL REY HA MUERTO.
Y, en sus últimos momentos de vida, nombró a Ruby, una criada, única heredera del trono.
LA CORONA ESTÁ EN JUEGO.
Ruby va a necesitar todos sus recursos e ingenio para hacer valer sus derechos. Sobre todo, cuando encuentre una nota en la que el difunto rey afirma que su muerte fue en realidad un asesinato… y que Ruby podría ser la siguiente.
LA PARTIDA ACABA DE EMPEZAR.
Ruby sospecha de todos los habitantes de palacio, desde los entrometidos consejeros hasta la malvada reina, y muy especialmente de los apuestos príncipes. Todos tenían sus motivos para matar al rey. Cada uno de ellos oculta un secreto mortal. Sucumbir a los encantos de los príncipes podría ser la perdición de la joven reina. Sin embargo, a medida que se acerca la hora de la verdad, la tentación amenaza con hacer añicos la determinación de Ruby por llegar hasta el final.
Anastasia Allen está decidida a entrar en el equipo olímpico de patinaje artístico de Estados Unidos y, cuando consigue una beca para la Universidad de California, todo parece ir de acuerdo con su plan.
El objetivo de Nathan Hawkins como capitán del equipo de hockey es mantener a sus chicos sobre el hielo cueste lo que cueste, pero todo se complica cuando tienen que compartir pista con una patinadora guapísima y con muy mal genio.
La situación obliga a estos rivales a pasar tiempo juntos, pero Anastasia está tranquila. Sabe perfectamente que un jugador de hockey jamás podría distraerla, y mucho menos Nate... ¿verdad?
When the walls close in, the truth comes out.
When Indy’s life came crashing down, she made a rule: no one could know. To the world, she’s still the same Indy—cool, calm, unshaken. But behind the scenes? It’s chaos.
Her tight-knit crew—Beau, Caroline, and Ava—were once her everything. Now they’re strangers she can’t seem to reach—especially Beau. And the only person she talks to these days is Cody, a skater-boy she used to think was so not her type. Funny how everything changes when your world flips upside down.
And then, as if things couldn’t get weirder, Indy finds herself literally stuck in a school bathroom with Beau. After months of silence, and there’s no escape. If they want out, they’ll have to face the messy truth about what happened between them and find a way back to what they once had. Or maybe even more . . .