Hace diecinueve años me rescataron de una masacre que no dejó más supervivientes. Era pequeña, frágil. Un enigma.
Ahora soy la protegida del Maestro, un hombre poderoso que sabe mucho y dice muy poco, y nunca traspaso los confines de la línea imaginaria que delimita el terreno seguro alrededor del castillo.
Allí afuera, los monstruos acechan. Aquí estoy a salvo..., aunque el precio que debo pagar sea un amor no correspondido hacia un hombre encerrado en sí mismo.
Sin embargo, cuando la oscuridad comienza a apoderarse de nuestra tierra, los pétalos de la realidad caen uno a uno hasta revelar una verdad terrible. En una fortaleza atestada de secretos, ninguno resulta ser mayor que el que se esconde en mi interior.
Y no hay torre lo bastante alta como para protegerme de aquello que podría romperme el corazón.
Solo lo extraordinario pertenece al reino de Ilya: los excepcionales, los poderosos, los élites.
Aquellos que nacieron vulgares son solo eso: vulgares. Y cuando el rey decreta que todos los vulgares serán eliminados para preservar su sociedad de élite, carecer de poder se vuelve un crimen, convirtiendo a Paedyn Gray en una criminal por destino y en una ladrona por necesidad. Se hace pasar por psíquica en la ciudad real, pasando desapercibida para seguir viva y fuera de peligro.
Cuando Paedyn inesperadamente salva a uno de los príncipes de Ilya, se ve arrojada a las Pruebas de la Purga. La brutal competición existe para exhibir los poderes de los élites, algo de lo que Paedyn carece. Si la Purga y sus rivales no la matan, lo hará el príncipe cuando descubra lo que ella es en realidad...
Ella no le pertenece a él. Pertenece a la corona.
El trono nunca fue el destino de Tristan Faasa. Eso quedaba para su hermano, Michael, el mismo que fue responsable de la infancia atormentada de Tristan y de la cicatriz que le cruza la cara. Tras la muerte de su padre, Michael está decidido a subir al trono, y Tristan, a robárselo: como líder de una rebelión secreta, no se detendrá ante nada con tal de poner fin al reinado de su hermano. Pero la llegada de Lady Sara Beatreaux, la prometida de Michael, hace estallar otro tipo de guerra,una en la que Tristan ya no sabrá qué le importa más, si la corona o la mujer que está a punto de ceñirse las sienes con ella.
Sara tiene un plan: casarse con el rey y acabar con la dinastía Faasa, aunque eso ponga en peligro su propia vida. Pero no contaba con el Príncipe Marcado. Es peligroso. Está fuera de su alcance. Es uno de los hombres a los que tiene que matar. Pero la frontera entre el odio y la pasión nunca ha sido tan delgada y, cuandolos secretos salen a la luz, Sara ya no sabe en quién confiar, desgarrada entre la venganza y el villano al que no debería amar.
Todo está hecho pedazos. Jack ha roto el trato con Holly y nunca nada le había dolido más, pero tiene una razón demasiado importante para hacerlo. Holly no entiende qué ha ocurrido. Le han destrozado el corazón, pero no piensa hundirse. Tiene una lista de metas. Es valiente y va a perseguir sus sueños.
Sin embargo, por mucho que lo intenten, Jack y Holly no son capaces de olvidarse el uno del otro. Cada vez que se ven, cada vez que están en la misma habitación, su respiración se acelera y el corazón les late desbocado.
Los problemas de Jack, que ni siquiera son suyos, Tennessee, Bella, lo que ocurrirá después de graduarse? Demasiadas cosas los separan, pero lo que sienten cuando están cerca es más grande, más fuerte. El amor ya ha marcado el camino.
¿Y si los fantasmas, los ángeles y los dioses fueran reales? Y si estuvieran aquí, entre nosotros, y tú fueras descendiente de uno de ellos, ¿lo creerías?
Quinn es guay, inteligente y popular. Matilda es la hija de la odiosa familia de al lado, le gustan demasiado las novelas de fantasía y, claramente..., no es su tipo.
Pero todo cambia cuando Quinn es perseguido por unas misteriosas criaturas de la noche, sufre un accidente y comienza a ver cosas que solo pueden verse en la oscuridad. ¿En quién confiar cuando tu mundo y todo lo que creías cierto parece resquebrajarse por momentos? ¿En la chica rarita que quizá no es tan rara y sí bastante más divertida de lo que creías?
A Morgan y su hija de dieciséis años, Clara, nada les gustaría más que no parecerse. Morgan está decidida a evitar que su hija cometa los mismos errores que ella, pues al quedarse embarazada y casarse demasiado joven, tuvo que dejar en el aire sus propios sueños. Con personalidades muy distintas les resulta cada vez más difícil coexistir. La única persona que puede traer paz al hogar es Chris, marido, padre y el ancla de la familia. Pero esa paz se rompe cuando se ve envuelto en un trágico y extraño accidente con desgarradoras consecuencias para ellas.
Mientras lucha por reconstruir todo lo que se derrumbó, Morgan encuentra consuelo en la última persona que esperaba y Clara se vuelve hacia el único chico que le han prohibido ver. Con cada nuevo secreto y malentendido madre e hija se separan cada vez más, así que lo último que imaginan es que para volver a enamorarse se necesitan la una a la otra.