It seems like Sage’s whole world is on fire the summer before she starts seventh grade. As house after house burns down, her Bushwick neighborhood gets referred to as “The Matchbox” in the local newspaper. And while Sage prefers to spend her time shooting hoops with the guys, she’s also still trying to figure out her place inside the circle of girls she’s known since childhood. A group that each day, feels further and further away from her. But it’s also the summer of Freddy, a new kid who truly gets Sage. Together, they reckon with the pain of missing the things that get left behind as time moves on, savor what’s good in the present, and buoy each other up in the face of destruction. And when the future comes, it is Sage’s memories of the past that show her the way forward. Remember Us speaks to the power of both letting go . . . and holding on.
¿Qué me dirías si te dijera que todos tus sueños son reales? ¿Qué todas las historias que has leído tienen algo de cierto? ¿Y qué me dirías si supieras que él existe?
LOS SUEÑOS
Todo era normal hasta que llegaron los sueños. De un mundo mágico, habitado por criaturas maravillosas y donde aparece él, Derek. Misterioso, atractivo y con quien comparte un vínculo que ni ella comprende. Pero, cuando los sueños empiezan a apoderarse de su vida, Alessa deberá tomar una decisión: quedarse y enfrentarse a la locura, o viajar a otro mundo y encontrar al chico que su alma anhela.
LA REALIDAD
Pero el nuevo mundo de Alessa no es cómo esperaba: hay maldad y corrupción. Y también está Derek, que no es el chico del que se enamoró en sueños. Es distante, cruel y líder del ejército de un reino injusto que segmenta a sus habitantes por especie, y en el que la humanidad de Alessa no tiene cabida.
LAS PRUEBAS
La única manera de quedarse será superar tres pruebas. Tres oportunidades para sobrevivir o para caer en el olvido. Tres oportunidades para enfrentarse a la injusticia de este nuevo mundo y sacar a la luz su verdadero poder.
Todo el mundo quiere saber cómo lo hace Zoe. Su familia, ese chico tan mono con el que se cruza siempre en la pista de hielo y sus compañeros de clase. Quieren saber exactamente cuántos kilos marca la báscula y cuántas calorías consume al día, y si no le preocupa no despertarse a la mañana siguiente. Quieren saber por qué, pero no quieren oír la verdad, porque la verdad no es sensacionalista.
La verdad es que Zoe no se siente suficiente para su familia, ni para ese chico con el que se cruza siempre en la pista de hielo, ni para sus compañeros de clase. Ni siquiera se siente suficiente para la enfermedad.
La verdad es que Zoe se considera más monstruo que chica, sin llegar a ser un monstruo del todo.
La verdad es que nunca es todo o nada.
No hay una verdad absoluta, pero la paz existe, la tranquilidad existe, la recuperación existe.
Y si Zoe aprende a aceptar la ayuda de quienes quieren saber cómo, quienes quieren saber por qué, las terminará conociendo.
Abby lleva años enamorada de Dylan, el hermano de su mejor amiga Liv. Pero siempre ha sido un amor platónico, pues él es diez años mayor, vive en California y ni siquiera repara en su existencia.
Tras verse plantado prácticamente en el altar por la que creía el amor de su vida, Dylan ha regresado a casa para curarse las heridas. La misma casa donde Abby pasa un mes todos los veranos desde que él se fue.
Solo que, ahora, a sus casi veintidós años, Abby se ha convertido en una mujer alocada, desinhibida y… muy atractiva, que no va a dejar pasar la oportunidad de conquistar el corazón de Dylan.
No importa que él no esté de humor para nadie y mucho menos para una chica que no deja de meter las narices en sus asuntos, porque se ha propuesto conseguir que sonría, recupere el humor y se vuelva, por fin, loco por ella.
CLAY
Las chicas Marymount somos buenas chicas. Castas, puras, casi inalcanzables, y lo importante no es serlo sino parecerlo. Yo no soy la excepción, sé portarme bien, con mi uniforme planchado, mi cuerpo erguido; de lunes a viernes soy la dueña del instituto y los domingos… una buena niña católica.
Esa soy yo, siempre tengo el control. No puedo confesar lo que realmente quiero, he de ocultarlo, cada día, cada hora, luchar contra el deseo constante de meter mi mano bajo su falda. Porque todos interpretamos un papel, y el mío es ser perfecta.
OLIVIA
Todos los días pongo rumbo al colegio Marymount con una motivación: graduarme y entrar en la universidad. No me avergüenzo ni de mi familia ni de mis orígenes, aunque todos en la escuela se dediquen a cuchichear sobre el largo de mi falda o el rojo de mis labios.
Ellos siempre me han despreciado y creen que no voy a defenderme. Se equivocan. Lo haré cuando esté a solas con ella y le demuestre que no hace falta que sea un chico quien la toque para dejar aflorar todo lo que esconde con tanto esfuerzo.
Grayson fue criado como el heredero de la fortuna de su abuelo, poniendo a su familia ante todo. Cuando parte de ella se meten en problemas, Grayson aparece para hacer lo que mejor se le da: ocuparse de ellos de manera rápida, sencilla y sin sentimentalismos por medio.
A Jameson, en cambio, es un hombre de riesgos, de sensaciones fuertes, de juegos. Cuando su misterioso padre aparece para pedirle un favor, Jameson no puede resistirse a aceptar. Se infiltrará en el exclusivo y oscuro mundo londinense de las apuestas millonarias para ganar una inalcanzable. Por suerte, Jameson Hawthorne no cree en lo imposible.
Atraídos por juegos retorcidos en puntos opuestos del planeta, Grayson y Jameson, con la ayuda de sus hermanos y la chica que heredó la fortuna familiar, tendrán que decidir hasta dónde están dispuestos a llegar para ganar.