Jessica solo quiere encontrar el amor para que sus padres dejen de emparejarla con Duncan, su mejor amigo.
Cameron, amigo de Duncan y jugador de fútbol americano, necesita limpiar su imagen tras una temporada desastrosa para asegurar un contrato en la NFL.
Jessica y Cameron llevan años sin verse, hasta que Duncan los reúne en su casa de Florida. Cameron se ha convertido en un gruñón con fama de chico malo, y Jessica, en una experta en complicarlo todo con solo abrir la boca.
Una exnovia sin escrúpulos y una arriesgada farsa que solo les puede traer problemas.
Entre momentos ardientes, amistad, miedos y superación personal, ¿podrá Jessica tomar el control de su destino y Cameron salir del infierno en el que vive?
¿Y si tuvieras la oportunidad de evitar algo que ya te ha pasado?
Miranda trabaja como subdirectora en una revista de moda.
Miranda es feliz junto a Tristán. Por eso no entiende que la esté dejando.
Ojalá pudiera dar marcha atrás y volver al momento en que se conocieron...
Pero, ¿y si realmente tuviera la oportunidad de cambiar su historia?
Tras varios meses en las sombras, la familia de extraños intenta recomponerse. El mundo de Caleb se ha desmoronado. El tiempo transcurre, pero él sigue viviendo en esa misma noche. Sigue paralizado en ese mismo dolor. Su familia necesita que despierte. Él necesita buscarla. Y necesita encontrarla. El mundo de Victoria se ha transformado. Intenta descubrir quién es, pero su antiguo yo sigue fragmentado en cientos de pedazos. El chico que la acompaña necesita que ella sea fuerte. Ella necesita entender por qué siente esa conexión con él. Y por qué una voz en lo más profundo de su cabeza le dice que tiene un hogar al que volver. Huir ya no es una opción para nadie. La única posibilidad de supervivencia es enfrentar el pasado y desafiar el olvido. ¿Se puede cambiar el destino cuando ya ha sido escrito? ¿Se puede encontrar aquello que ya se ha perdido?
Elle es guionista y tiene ventisiete años. Cuando le ofrecen la oportunidad de escribir el guion de una gran película en Nueva York, solo tiene un problema: odia Nueva York, está bloqueadísima con el guion y tiene que entregarlo al final del verano y, por si fuera poco, su nuevo vecino es Parker Warren: el soltero multimillonario con el que se enrolló hace dos años y que ahora es, simultáneamente, la inspiración de sus guiones y su archienemigo.
Un verano. Una pared que los separa. Él tiene que fingir mantener una relación estable durante un momento delicado para su empresa tecnológica. Ella tiene que escribir un guion ambientado en ocho localizaciones newyorkinas a las que solo el tiene acceso exclusivo.
Elle está a punto de vivir un verano de película. Aunque tal vez no sea la que ella esperaba.
Feyre, Rhys y su círculo más íntimo de amigos están ocupados reconstruyendo la Corte Noche y el vasto mundo que la rodea. Pero elsolsticio de invierno finalmente se acerca, y con él, parece que llegará cierto alivio ganado con mucho esfuerzo. No obstante, esta atmósfera alegre y festiva no conseguirá detener las sombras del pasado que acechansin dar tregua.Mientras Feyre está a punto de vivir su primer solsticio de inviernocomo alta lady, descubre que sus seres queridos tienen más heridas delas que había imaginado: cicatrices que marcarán de manera irrefrenable en el futuro de su corte… Una corte que sufre las consecuencias de una guerra devastadora.
Hace un año, Amelie lo tenía todo: un novio de toda la vida, su mejor amiga de la infancia y un trabajo en el restaurante de su padre. Su vida era perfecta. Hasta que Ian se sentó junto a ella en una boda y le demostró que quizá podría apetecerle algo fuera de la carta.
Hoy, Amelie está soltera y sin trabajo, y se ha tomado un respiro de su mejor amiga. Por si fuera poco, ha perdido todo contacto con Ian. Cuando visita la ciudad de este para dar una conferencia sobre cocina, espera un gran encuentro romántico y trascendental. Sin embargo, todo vuela por los aires al descubrir que Ian es hijo del rival de su padre.
¿Puede haber un fiasco aún mayor? Él solo quiere que sean amigos. Amelie tiene una semana para hacerle cambiar de opinión y demostrarle que, pese a todo, ella es la persona indicada con la que compartir su menú de boda.