Luka recurre a la música para comprender sus pensamientos. Nora la utiliza para huir de ellos.
Luka no tiene muy claro cuál es su papel en el mundo. Ahora que ha salido del agujero que lo consumió el año pasado, está decidido a reconstruir su vida y arreglar todo lo que una vez rompió. Para ello, tendrá no solo que reconciliarse con su entorno, sino también consigo mismo, y desempolvar esos sueños que, hace ya un tiempo, dejó guardados en un cajón.
Nora posee un gran talento: mentir. Se le da genial hacer creer a sus padres que ha encontrado su hogar en Finlandia y que tiene un trabajo, un novio y una vida perfectos, como su hermana Margot. La realidad es que, debido a un reciente giro de los acontecimientos —que incluye a su mejor amigo, del que sigue enamorada, y a su nueva novia—, necesita encontrar a un nuevo compañero de piso de forma urgente.
Cuando, por caprichos del destino, Nora y Luka se ven obligados a convivir, el pasado sigue haciendo mella en ellos. No se llevan bien, pero pronto descubren que los dos se necesitan mutuamente, así que llegan a un acuerdo: Luka ayudará a Nora a mantener la farsa con su familia a cambio de que, cuando llegue el momento, ella le devuelva el favor. Total, fingir una relación tampoco tiene que ser tan difícil, ¿no?
Con todas las cosas que los diferencian, ¿quién iba a decir que tendrían tantas otras en común?
Varela de Mar es un pueblo pequeño y tranquilo. Doscientos treinta y tres habitantes. Una playa que desaparece cuando sube la marea. Un faro abandonado.
Por eso Alba no lo visita desde hace cinco años. Bueno, por eso y porque allí fue donde aprendió lo que duele el amor, y la herida aún escuece.
Sin embargo, en Varela vive Pelayo, su abuelo, quien ha comenzado a olvidar y ahora la necesita. También están los recuerdos que dejó en sus calles cuando se marchó sin mirar atrás. Y Enol, el chico de las conversaciones raras, la obsesión por las mareas y que parece haber nacido en la época equivocada.
Un regreso inesperado, un faro lleno de secretos y dos historias inacabadas que, quizá, se merecen la oportunidad de un nuevo final.
«Alba, vive el presente. Porque un día será pasado y te atormentará no haberte dado cuenta antes de que todo acaba, incluso lo que creías que era para siempre».
"La vida es una carrera de obstáculos. Tú eres la que escribe el final".
A Blue no le gusta ser Blue. Se conformaría con ser normal, aunque el mundo se esfuerce en recordarle que no encaja en esa definición.
Jake no está seguro de ser feliz siendo Jake. Así que, cuando comienza a cruzarse con versos por el instituto, los va recogiendo y, sin darse cuenta, acaba embarcándose en la misión más loca de su vida: encontrar a la chica que los ha escrito
Solo aquellos dignos superan las pruebas, y la joven Meryn arriesgará la vida (y el corazón) para ser una de ellos.
Vincúlate o sangra.
Lucha o muere.
La derrota no es una opción.
Meryn Cooper siempre ha odiado a los Vinculados, guerreros de élite que forman conexiones mentales con los enormes y feroces lobos huargos que montan. Mientras ellos viven en el lujo, ella lucha por sacar a su familia de la pobreza.
Sin embargo, cuando el enemigo secuestra a su hermana pequeña Saela, el mundo de Meryn se desmorona y, desesperada por llegar al frente y salvarla, se alista en el ejército para enfrentarse a las mortales Pruebas de Vinculación, donde cualquier error le costará la vida.
Así, deberá sobrevivir a cuatro meses de entrenamiento vinculada a un lobo huargo salvaje que se niega a comunicarse, mientras los otros aprendices se mueren por derramar su sangre y su frío y atractivo instructor, Stark Therion, parece muy dispuesto a castigarla ante la mínima muestra de debilidad.
Todo es una competición y todos son sus enemigos. Excepto, tal vez, el príncipe, cuyo interés por Meryn la convierte en un objetivo a abatir. Y es que en el castillo, cada sonrisa oculta un cuchillo y cada pasillo alberga un secreto.
TRUST NO ONE.
Wren Darlington has spent her whole life in hiding, honing her psychic abilities and aiding the rebel Uprising in small ways. On the Continent, being Modified means certain death—and Wren is one of the most powerful Mods in existence. When one careless mistake places her in the hands of the enemy and she’s forced to join their most elite training program, she’s finally handed the perfect opportunity to strike a devastating blow from inside their ranks.
LIE TO EVERYONE.
But training for Silver Block can be deadly, especially when you’re harboring dangerous secrets and living in close quarters with everyone who wants you dead.
AND WHATEVER YOU DO, DON’T FALL FOR YOUR GREATEST ENEMY.
As the stakes grow ever higher, Wren must prove herself to Silver Block. But that’s easier said than done when your commanding officer is the ruthless and infuriatingly irresistible Cross Redden, who doesn’t miss anything when it comes to her. And as war rages between Mods like her and those who aim to destroy them, Wren must decide just how far she’s willing to go to protect herself . . . and how much of the Continent is worth saving.
It’s 2067, and the Graves family has transformed Mars from a rocky wilderness into a chaotic blend of settlements that are part national pride, part corporate conquest.
Enter Hunter Graves. After his Dad dies on Earth, Hunter decides to make an unannounced visit to his only other living relatives--his mom and sister who live on Mars. Unfortunately, he arrives at the check-in station moments before a toxin is detected...and he can’t find an escape pod.
But a stowaway named Cleo has also missed her chance to escape. And when the two discover each other, they skip the small talk and go straight to sending an SOS. It turns out there is no toxin...but there is a group of mercenaries has infiltrated the station and rigged a bomb to go off in eight hours, obliterating all evidence of their crime. And now for Cleo and Hunter, the race is on to get out.