Sydney Wells should have died. She was supposed to die.
She never expected, after years of waiting, to receive a heart transplant. Now, seventeen-year-old Sydney doesn’t know what to do with her life. Her daily routine consisted of staying indoors, eating heart-healthy foods, and posting about her transplant list experiences on TheWaitingList with her long-distance BFF (and heart failure buddy) Chloe.
Now, Sydney latches onto the one thing that gives her meaning: learning as much as she can about the person whose heart she inherited. After finding the family of her likely-donor, Mia, Sydney falls deep into her world—and may also be falling for Mia’s best friend, Clayton.
But Sydney isn’t the only one hiding something. Mia’s brother Tanner won’t talk to Clayton, and Clayton won’t tell Sydney why. And hundreds of miles away, Chloe’s health has taken a turn for the worse. Sydney needs to face what’s in her heart—the truth, the guilt, and the future—before it’s too late.
Kidan Adane ha roto la norma más sagrada de la Universidad al invitar a los vampiros rebeldes, los Nefrasi, a Uxlay.
Mientras la oscuridad la consume, Kidan sabe que nadie en Uxlay es de fiar, y mucho menos Susenyos. Pero, aunque entre ellos la línea que separa el odio de la lujuria está empezando a desaparecer, la ambición por el poder les domina a ambos. Y ninguno está dispuesto a rendirse.
Cuando devastadores secretos empiezan a salir a la luz, Kidan y su hermana June, deberán enfrentarse la una a la otra y tomar el lugar que les corresponde en la guerra que se avecina.
Caleb no es un chico corriente. Ha tenido una vida complicada, quizá por las habilidades especiales que lo convierten, a sus ojos, en un monstruo. El destino lo ha llevado a trabajar para gente de moral dudosa, a hacer cosas que le han manchado las manos y el alma. Entonces, una de sus misiones se complica y se le asigna vigilar a Victoria, una humana tan normal como cualquier otra, con un trabajo rutinario, un apartamento pequeño y un gato extraño. Debería ser el trabajo más fácil del mundo, pero Caleb termina por elegir entre el mundo que conoce y la única persona que alguna vez le ha importado.
Y tú, ¿serías capaz de enamorarte de alguien que desconoce el significado del amor?
Caleb no es un chico corriente. Ha tenido una vida complicada, quizá por las habilidades especiales que lo convierten, a sus ojos, en un monstruo. El destino lo ha llevado a trabajar para gente de moral dudosa, a hacer cosas que le han manchado las manos y el alma.
Entonces, una de sus misiones se complica y se le asigna vigilar a Victoria, una humana tan normal como cualquier otra, con un trabajo rutinario, un apartamento pequeño y un gato extraño.
Debería ser el trabajo más fácil del mundo, pero termina teniendo que elegir entre el mundo que conoce y la única persona que alguna vez le ha importado.
Y tú, ¿serías capaz de enamorarte de alguien que desconoce el significado del amor?
Caleb no es un chico corriente. Ha tenido una vida complicada, quizá por las habilidades especiales que lo convierten, a sus ojos, en un monstruo. El destino lo ha llevado a trabajar para gente de moral dudosa, a hacer cosas que le han manchado las manos y el alma.
Entonces, una de sus misiones se complica y se le asigna vigilar a Victoria, una humana tan normal como cualquier otra, con un trabajo rutinario, un apartamento pequeño y un gato extraño.
Debería ser el trabajo más fácil del mundo, pero termina teniendo que elegir entre el mundo que conoce y la única persona que alguna vez le ha importado.
Y tú, ¿serías capaz de enamorarte de alguien que desconoce el significado del amor?
Caleb no es un chico corriente. Ha tenido una vida complicada, quizá por las habilidades especiales que lo convierten, a sus ojos, en un monstruo. El destino lo ha llevado a trabajar para gente de moral dudosa, a hacer cosas que le han manchado las manos y el alma.
Entonces, una de sus misiones se complica y se le asigna vigilar a Victoria, una humana tan normal como cualquier otra, con un trabajo rutinario, un apartamento pequeño y un gato extraño.
Debería ser el trabajo más fácil del mundo, pero termina teniendo que elegir entre el mundo que conoce y la única persona que alguna vez le ha importado.