Hay rumores sobre lo que acecha en el Bosque Voraz, el lugar al que los pecadores van a parar, bautizado así por los aldeanos porque jamás devuelve aquello que toma. Solo los locos o los desterrados se adentran entre sus árboles. Sin embargo, una tragedia fuerza a la joven Maevyth Bronwick a cruzar el arco de huesos que se oculta en su interior y acaba en un mundo oscuro y mágico, tan peligroso como seductor.
En Etiria, solo el Escorpión, el asesino más temido del rey, un lord maldito llamado Zevander Rydainn, podrá protegerla de los brujos que intentan darle caza. Conforme el destino teje sus planes, una peligrosa atracción amenaza con consumirlos a ambos… Y Maevyth no tardará en descubrir que, para sobrevivir al bosque, deberá convertirse en lo más aterrador que hay en él.
Hay algo poderoso en ganarse el corazón de alguien que ha jurado no tenerlo.
Rain ya no es la chica buena que llegó por primera vez a la Academia. Y, ahora, está dispuesta a conseguir lo que desea. Cueste lo que cueste.
Su objetivo es entrar en el exclusivo club de política liderado por Alberta Novak y descubrir qué es lo que esconden… y qué le ocurrió a Maya. Pero, cuanto más se adentra en ese juego de poder, más teme en quién se está convirtiendo. Mientras tanto, Ash Blake se hunde más y más en una espiral de autodestrucción de la que ni siquiera Kane sabe cómo rescatarlo.
Rodeados de secretos, traiciones y una tensión que amenaza con consumirlos, Rain y Ash deberán elegir entre el poder, la venganza… o aquello que más aman.
Ella solo tiene un objetivo: ganar.
Ellos han venido a ganarse otra cosa: su corazón.
Adriana Russo lo tiene claro. Quiere conseguir la victoria y salvar el legado familiar. Pero cuando un imprevisto hace que su plan se tambalee, solo le queda una opción para lograrlo: fingir que la química con su pareja de pista va más allá del hielo.
Brayden Elliot no es lo que se dice su tipo ideal, pero ni Adriana es capaz de no caer rendida ante sus encantos. Y no sería difícil creerse su relación (ni que se volviese real) si no fuese por Freddie O’Connell.
Hace dos años que Freddie y ella dejaron de ser amigos y pareja de patinaje, pero Adriana no puede ignorar el aleteo que aún siente cuando tienen que compartir espacio.
Con el campeonato de su vida delante, no puede permitirse distracciones. Pero ¿y si el amor fuese la verdadera medalla de oro?
¿Qué fue primero? ¿Los ojos azules o los cafés? ¿Y si el Boulevard fue de alguien más?
Antes de Hasley Weigel, existió Bella Adams: el primer amor de Luke, la chica que creyó que el tiempo podía construir un «para siempre».
Durante casi dos años, Bella peleó contra el muro que Luke levantó para no sentir, hasta que se cansó de romperse en silencio y decidió dejarlo ir…
Esta historia demuestra que el destino no se mide en tiempo ni en promesas. A veces, puede llegar una persona y hacerte sentir en un instante lo que no habías sentido en años.
Deber. Sangre. Honor. Poder.
Saeris Fane no ansía poder. Lo último que necesita es que toda una corte mencione su nombre entre susurros, pero ahora que la han coronado como regente de la Corte de Sangre, acaba de descubrir que una reina no es dueña de su vida. Un gran peso descansa sobre sus hombros. Su distrito y su hermano necesitan que regrese a su tierra natal..., pero los cambios que la han fortalecido también la han debilitado. Nacida bajo soles ardientes, Saeris morirá a buen seguro si regresa a su casa a través del mercurio. Así pues, una vez más debe enviar a alguien en su nombre...
Kingfisher de Puerta Ajun ha derrotado a ejércitos y sobrevivido a todo tipo de horrores, pero puede que viajar de regreso a Zilvaren junto con Carrion Swift le cueste la vida. El contrabandista se niega a cerrar el pico. Los aguardan todo tipo de peligros ocultos en los estrechos callejones de la Ciudad de Plata, secretos que plantean imposibles amenazas. Fisher tendrá que llevar a la fuerza a Carrion y cumplir su misión a toda prisa si es que quiere volver a ver a Saeris.
La oscuridad cae sobre Yvelia. El reino y sus amigos están en peligro. Juntos, Saeris y Fisher tendrán que atravesar fuego y azufre para salvarlos.
Scarlett Vandermeer combina sus estudios en Stanford con una carrera como saltadora de trampolín e intenta no llamar la atención mientras se concentra en ingresar en la facultad de medicina y en recuperarse de la lesión que casi acaba con su carrera. No tiene tiempo para relaciones, o al menos eso se dice a sí misma.
Lukas Blomqvist, campeón del mundo de natación, se nutre de la disciplina. Así es como gana medallas de oro y bate records: concentración total en cada brazada. En apariencia, Lukas y Scarlett no tienen nada en común. Hasta que un secreto bien guardado sale a la luz y todo cambia.