Feyre, Rhys y su círculo más íntimo de amigos están ocupados
reconstruyendo la Corte Noche y el vasto mundo que la rodea. Pero el
solsticio de invierno finalmente se acerca, y con él, parece que llegará
cierto alivio ganado con mucho esfuerzo. No obstante, esta atmósfera
alegre y festiva no conseguirá detener las sombras del pasado que acechan
sin dar tregua.
Mientras Feyre está a punto de vivir su primer solsticio de invierno
como alta lady, descubre que sus seres queridos tienen más heridas de
las que había imaginado: cicatrices que marcarán de manera irrefrenable
en el futuro de su corte… Una corte que sufre las consecuencias de
una guerra devastadora.
Tras haber superado más pruebas de las que un corazón humano puede soportar, Feyre regresa a la Corte Primavera con los poderes de una alta fae. Sin embargo, no consigue olvidar los crímenes que se vio obligada a cometer para salvar a Tamlin y a su pueblo, ni el perverso pacto que forjó con Rhysand, el alto lord de la temible Corte Noche.
Mientras Feyre es arrastrada hacia el interior de la oscura red política y pasional de Rhysand, una guerra inminente acecha y un mal mucho más peligroso que cualquier reina amenaza con destruir todo lo que Feyre alguna vez intentó proteger. Ella podría ser la clave para detenerlo, pero solo si consigue dominar sus nuevos dones, sanar su alma rota y decidir su futuro y, junto a él, el de todo un mundo en crisis.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico,
bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de los fae día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin –y a su mundo– para siempre.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que queda expuesta en ese mundo fantástico, bello y peligroso. Además, una vil sombra ancestral crece sobre la tierra de los fae día a día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla... o condenar a Tamlin –y a su mundo– para siempre.
QUITÓ UNA VIDA. AHORA TIENE QUE PAGAR CON SU PROPIO CORAZÓN.
Cuando la cazadora Feyre mata a un lobo en el bosque, una criatura bestial irrumpe en su casa para exigir una compensación. Así, es trasladada a una tierra mágica y engañosa de la que solo había oído hablar en las leyendas, donde Feyre descubre que su captor no es un animal sino Tamlin: una divinidad inmortal y letal que alguna vez reinó en su mundo.
Mientras Feyre vive en su castillo, lo que siente por Tamlin muta de una hostilidad helada a una pasión ardiente y feroz, a pesar de todas las mentiras y advertencias a las que ha quedado expuesta en ese mundo fantástico, bello y peligroso. Pero una malvada sombra ancestral crece sobre la tierra de las hadas día tras día, y Feyre debe encontrar la forma de detenerla o condenará a Tamlin y su mundo para siempre.
Como heredera al trono del imperio perdido de los jinn, Alizeh por fin ha encontrado a su pueblo... y puede que también su corona. Cyrus, el soberano volátil de Tulán, le ha ofrecido su reino en un intercambio retorcido: uno que comenzaría con su matrimonio y terminaría con el asesinato del mismísimo Cyrus.
A Cyrus lo precede una oscura reputación; todo el mundo conoce su pasado sangriento. Matarlo debería ser fácil para Alizeh, y aceptar su oferta podría ser la única manera de cumplir su destino y salvar a su pueblo. Pero cuanto más aprende sobre Cyrus, más se pregunta si las horribles historias sobre él son ciertas.
Atrapado en una red de secretos, Cyrus anhela a Alizeh desde que apareció por primera vez en sus sueños muchos meses atrás. Ahora que sabe que esas visiones han sido obra del diablo, apenas puede soportar mirarla, y mucho menos su compañía. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por despreciarse, Alizeh y Cyrus se sienten atraídos el uno por el otro con una pasión devastadora que amenaza con destruirlos a ambos.
Mientras tanto, el príncipe Kamran ha llegado a Tulán dispuesto a vengarse...