Ella es parte del equipo rival. Él está dispuesto a arriesgarlo todo por estar cerca de ella.
Sophie
Liam es el chico de oro de la Fórmula 1.
Pero la realidad no podría estar más lejos: Astuto. Malicioso. Seductor.
Siempre he sido una buena chica, así que este año me he propuesto desmelenarme un poco.
Y Liam se ha ofrecido voluntario para ayudarme.
Lo mantengo en los límites seguros de la «friendzone».
Pero, en lugar de aceptar nuestra amistad, él me propone un trato: Una temporada. Una lista de locuras pendientes. Nuestro secreto.
Liam
Sophie es mi mayor fantasía hecha realidad. Y mi mayor amenaza a mi renovación de contrato.
Ella forma parte del equipo rival, alguien a quien debo evitar a toda costa.
Todos están en contra de nuestra amistad: Mi jefe. Su padre. Yo mismo.
Aun así, estoy cautivado por una lista de locuras que ha creado.
Estoy dispuesto a lanzarme a la catástrofe.
Solo sé una cosa con certeza: no puedo enamorarme de Jake ConnellyReconozco que nunca se me ha dado bien acatar las normas, pero tengo muy claro que no puedo traicionar la confianza de mi padre. Es el entrenador del equipo de hockey sobre hielo de la Universidad de Briar, y eso me impide confraternizar con el arrogante y atractivo Jake Connelly, la estrella del equipo de Harvard, nuestro máximo rival. Pero el destino es caprichoso y Jake es el único que puede ayudarme a conseguir unas prácticas como periodista deportiva. ¿Cuál es el plan? Pedirle que se haga pasar por mi novio para que me den el puesto. ¿El inconveniente? Jake quiere salir conmigo de verdad, y ese es el precio que deberé pagar por su ayuda?Cada vez me cuesta más resistirme a los encantos de Jake, pero me niego a enamorarme de mi gran rival: es un riesgo que no estoy dispuesta a correr.
Solo sé una cosa con certeza: no puedo enamorarme de Jake Connelly.
Reconozco que nunca se me ha dado bien acatar las normas, pero tengo muy claro que no puedo traicionar la confianza de mi padre. Es el entrenador del equipo de hockey sobre hielo de la Universidad Briar, y eso me impide confraternizar con el arrogante y atractivo Jake Connelly, la estrella del equipo de Harvard, nuestro máximo rival. Pero el destino es caprichoso y Jake es el único que puede ayudarme a conseguir unas prácticas como periodista deportiva. ¿Cuál es el plan? Pedirle que se haga pasar por mi novio para que me den el puesto. ¿El inconveniente? Jake quiere salir conmigo de verdad, y ese es el precio que deberé pagar por su ayuda…
Cada vez me cuesta más resistirme a los encantos de Jake, pero me niego a enamorarme de mi gran rival: es un riesgo que no estoy dispuesta a correr.
Después de los resultados de la temporada pasada, me he propuesto sentar la cabeza. Basta de chicas y de distracciones. Como nuevo capitán del equipo de hockey, primero van el deporte y la universidad, y luego todo lo demás. Y eso significa que yo, Hunter Davenport, debo olvidarme de mi faceta de ligón durante un tiempo. Pero mis planes se van al traste cuando la guapísima y divertidísima Demi Davis entra en escena.
Aunque me siento muy atraído por ella, Demi tiene novio, así que problema resuelto. Hasta que él la engaña y Demi se fija en mí. Resistirse es inútil, aunque intentaré hacer todo lo posible. Venimos de mundos muy diferentes y buscamos cosas distintas en la vida. Salir con Demi es muy mala idea… Ahora solo tengo que convencer a mi cuerpo y mi corazón.
Dicen que los polos opuestos se atraen. Qué gran verdad...
No hay ningún motivo lógico para que me sienta atraída por Colin Fitzgerald. No me gustan los chicos llenos de tatuajes que juegan al hockey, son unos frikis de los videojuegos y que además me consideran la típica chica popular superficial. Para colmo, Colin es el mejor amigo de mi hermano Dean. Y su compañero de piso Hunter está coladito por mí. Por si fuera poco, acabo de mudarme con ellos. Sí, lo habéis leído bien: ¡acabo de mudarme con ellos!
No..., por mucho que me guste Colin Fitzgerald, es territorio prohibido. Aunque supongo que da igual, porque es evidente que no le intereso.
Dicen que los polos opuestos se atraen.
Qué gran verdad…
No hay ningún motivo lógico para que me sienta atraída por Colin Fitzgerald. No me gustan los chicos llenos de tatuajes que juegan al hockey, son unos frikis de los videojuegos y que además me consideran la típica chica popular superficial. Para colmo, Colin es el mejor amigo de mi hermano Dean. Y su compañero de piso Hunter está coladito por mí. Por si fuera poco, acabo de mudarme con ellos. Sí, lo habéis leído bien: ¡acabo de mudarme con ellos! No…, por mucho que me guste Colin Fitzgerald, es territorio prohibido. Aunque supongo que da igual, porque es evidente que no le intereso.