La serie de Maple Hills continúa después de Romper el hielo con dos monitores de campamento que se reencuentran tras un intenso lío de una noche.
Russ Callaghan y Aurora Roberts coinciden en una fiesta de fin de curso y, después de dejarse llevar por un juego, acaban enrollándose. Sin embargo, Aurora se escabulle antes de que él tenga la oportunidad de preguntarle su nombre completo.
Sin saberlo, ambos van a trabajar en el mismo campamento de verano: Russ espera poner suficiente distancia con su padre, mientras que Aurora solo desea volver al último lugar donde se sintió como en casa.
Russ sabe perfectamente que tiene prohibido «fraternizar» con Aurora si no quiere que lo echen. Desgraciadamente para él, a ella nunca le han importado mucho las reglas...
Ahora solo les queda descubrir si las chispas que saltaron entre ellos durante su primera noche quedarán en nada o si, por el contrario, lo incendiarán todo.
El mundo de Caleb se ha desmoronado. El tiempo transcurre, pero él sigue viviendo en esa misma noche. Sigue paralizado en ese mismo dolor. Su familia necesita que despierte. Él necesita buscarla. Y necesita encontrarla.
El mundo de Victoria se ha transformado. Intenta descubrir quién es, pero su antiguo yo sigue fragmentado en cientos de pedazos. El chico que la acompaña necesita que ella sea fuerte. Ella necesita entender por qué siente esa conexión con él. Y por qué una voz en lo más profundo de su cabeza le dice que tiene un hogar al que volver.
Huir ya no es una opción para nadie. La única posibilidad de supervivencia es enfrentar el pasado y desafiar el olvido.
Una magus marcada por la guerra. Una fragata consciente. Un secreto que podría hundir imperios.
Cuando rescatan a la Subteniente Azumagus Honor Renn de entre los restos de su primer puesto naval, solo espera la muerte o la desgracia. Sin embargo, se despierta a bordo de la Piedra Angular, una embarcación legendaria de la que se habla en las baladas portuarias y en las salas de guerra reales por igual. Una tripulación de inadaptados. Un capitán élfico y misterioso. Y una misión ligada a la Gran Barrera del Terror, el muro de agua agrietado que impide que Supramar e Inframar estallen en una guerra sin cuartel desde hace cientos de años.
Pero la tragedia que hundió su último barco no solo se cobró vidas, sino que además dejó algo a su paso.
Ahora Renn carga con un secreto que todo el mundo anhela. Una maxia quimérica, arcana… y que poco a poco está quitándole la vida. Puede que la misión del capitán sea su única oportunidad para sobrevivir, incluso si él aún no confía en ella.
Atrapada entre corsarios, príncipes y espías, Renn sabe que cada decisión que tome podría hundir su futuro o incendiar el mar.
ES MOMENTO DEL DESENLACE. EN LA PRIMERA ENTREGA, NOLAN ENCONTRÓ A UN AMIGO. MACK ENCONTRÓ EL AMOR VERDADERO.
Ahora, MANTIS, la organización conocida por los crueles experimentos que realizaron con los trece niños del proyecto STRANGE, está detrás de ellos. Quieren al número uno de vuelta para encerrarlo de nuevo, así que Ax, Vyd y la chica número dos deberán reunir a todos sus hermanos para poder luchar y liberarse.
Mientras tanto, Mack y Nolan viven como refugiados, pero el lugar empieza a parecer una cárcel, cuyos oscuros secretos podrían estar relacionados con el difunto padre de Mack: Godric Cavalier.
¿Y si toda la historia de los STRANGE comenzó con él?
¿Y si lo que parece real no lo es?
¿Y si esta vez la oscuridad debe ganarle a la luz?
Solo hay algo seguro: Ax peleará hasta el final.
Todos tenemos una prueba que cumplir. El primer paso es descubrirla. Serena creyó que había perdido todo, pero recibió una segunda oportunidad. Aunque a veces, un obsequio puede ser también una maldición.
Serena sabe que murió. Recuerda el frío del cuchillo en su pecho, la sensación de estar atrapada dentro de su cuerpo, el silencio. Y sobre todo recuerda que la Muerte se presentó frente a ella y le dio otra oportunidad. Podrá vivir, pero solo a costa de los demás, tomando la energía que el resto de las personas conservan en sus cuerpos. Dividida entre su deseo de llevar una vida normal y la culpa por dañar a quienes más quiere, Serena intenta encontrar la clave de su destino. Luca, el chico de sus sueños, está dispuesto a ayudarla. Con la energía de sus besos y sus caricias, ella logra mantenerse fuerte. Lo bastante fuerte como para descubrir quién fue su asesino. Y vengarse.
La razón y el deseo entran en conflicto en este romance de verano ambientado en Italia.
Maya Killgore tiene veintitrés años y todavía está en proceso de descubrir qué hacer con su vida.
Conor Harkness tiene treinta y ocho, y Maya no puede dejar de pensar en él.
Es un cliché tan manido que le va a explotar el corazón: hombre mayor y mujer más joven; ricachón que trabaja en el sector biotecnológico y estudiante de posgrado con dificultades para llegar a fin de mes; el mejor amigo de su hermano y la chica en la que él ni se había fijado. Como bien le ha dicho Conor en más de una ocasión, la dinámica de poder está demasiado descompensada. Cualquier relación entre ellos sería conflictiva por muchos motivos, así que Maya debería quitárselo de la cabeza. Al fin y al cabo, Conor ha dejado claro que no quiere que ella forme parte de su vida.
Pero no todo es lo que parece, y los clichés a veces pueden convertirse en un giro en la trama.
Avery, Isabella, Odina, Lee y Josie son jóvenes, salvajes e inseparables desde que se conocieron en un campamento de surf en una pequeña isla frente a la costa de Carolina del Sur. Están viviendo el verano de sus vidas hasta que, de pronto, Josie desaparece sin dejar rastro.
Diez años después aparece una pista…
Una isla privada azotada por el viento frente la costa de Massachusetts.
Un océano hambriento, repleto de secretos y tristeza.
Una heredera apasionada y adicta. Un chico irresistible e impredecible.
Un verano de traiciones imperdonables y errores terribles.
Bienvenida de nuevo a la familia Sinclair.
Siempre fueron mentirosos.
Como tercera al mando y espía de la reina de Tala, Aya ha puesto sus habilidades al servicio de la corona para mantener la magia negra alejada de su tierra. Además, el pacto de sangre que hizo la obliga a proteger a sus compañeros... incluyendo a Will, el ejecutor, mano derecha de la soberana y acérrimo rival de Aya.
Cuando la oscuridad comienza a resurgir, Aya desata por instinto una fuerza olvidada cuya naturaleza la obligará a colaborar con Will para descubrir quién es ella realmente.
Sin embargo, lo que Aya sí tiene claro es que va a convertirse en el arma más valiosa de una guerra terrible, y que su némesis es, quizá, el único que puede ayudarla.