Misery Lark, la única hija del concejal vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…
Los licántropos son despiadados e impredecibles y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del Consejo Vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…
Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que es suyo, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo… a solas con el lobo.
Sofía no creía que su vida podía cambiar en una sola noche.
Durante la fiesta de Gau Beltza, cae en la ría de Bilbao y muere. La corriente la arrastra y el único que la ha visto caer es Herio, un semidiós maligno con prisa por llegar al akelarre para realizar el rito de ascensión y convertirse al fin en un dios.
A Herio no le importan los humanos. No pretende rescatar a ninguna chica. Hasta que en el último momento la reconoce: es Sofía Ochoa, una influencer famosa y objeto de sus más oscuros deseos.
Dicen que el beso de un príncipe puede traer a una doncella a la vida. Pero… ¿Qué pasa cuando no eres una doncella y él es el príncipe de la muerte?
Luka no tiene muy claro cuál es su papel en el mundo. Ahora que ha salido del agujero que lo consumió el año pasado,está decidido a reconstruir su vida y arreglar todo lo que una vez rompió. Para ello, tendrá no solo que reconciliarse con su entorno, sino también consigo mismo, y desempolvar esos sueños que, hace ya un tiempo, dejó guardados en un cajón.
Nora posee un gran talento: mentir. Se le da genial hacer creer a sus padres que ha encontrado su hogar en Finlandia y que tiene un trabajo, un novio y una vida perfectos, como su hermana Margot. La realidad es que, debido a un reciente giro de los acontecimientos—que incluye a su mejor amigo, del que sigue enamorada, y a su nueva novia,necesita encontrar a un nuevo compañero de piso de forma urgente.
Luka recurre a la música para comprender sus pensamientos. Nora la utiliza para huir de ellos.
Luka no tiene muy claro cuál es su papel en el mundo. Ahora que ha salido del agujero que lo consumió el año pasado, está decidido a reconstruir su vida y arreglar todo lo que una vez rompió. Para ello, tendrá no solo que reconciliarse con su entorno, sino también consigo mismo, y desempolvar esos sueños que, hace ya un tiempo, dejó guardados en un cajón.
Nora posee un gran talento: mentir. Se le da genial hacer creer a sus padres que ha encontrado su hogar en Finlandia y que tiene un trabajo, un novio y una vida perfectos, como su hermana Margot. La realidad es que, debido a un reciente giro de los acontecimientos —que incluye a su mejor amigo, del que sigue enamorada, y a su nueva novia—, necesita encontrar a un nuevo compañero de piso de forma urgente.
Cuando, por caprichos del destino, Nora y Luka se ven obligados a convivir, el pasado sigue haciendo mella en ellos. No se llevan bien, pero pronto descubren que los dos se necesitan mutuamente, así que llegan a un acuerdo: Luka ayudará a Nora a mantener la farsa con su familia a cambio de que, cuando llegue el momento, ella le devuelva el favor. Total, fingir una relación tampoco tiene que ser tan difícil, ¿no?
Con todas las cosas que los diferencian, ¿quién iba a decir que tendrían tantas otras en común?
Ambos están decididos a ignorar lo que ocurrió entre ellos aquella noche. Mientras Luka trata de reconducir su vida, ahora que al fin salió de ese agujero que lo consumió el año pasado, Nora sigue con lo que mejor se le da: mentir. Ha hecho creer a sus padres que tiene un trabajo, un novio y una vida perfectos, como su excelentísima hermana Margot.
Cuando, por caprichos del destino, Nora y Luka se ven obligados a convivir, el pasado sigue lastimándolos. No se llevan bien, pero pronto descubren que los dos se necesitan mutuamente, así que llegan a un acuerdo: Luka ayudará a Nora a mantener la farsa con su familia a cambio de que, cuando llegue el momento, ella le devuelva el favor. Total, fingir una relación tampoco tiene que ser tan difícil, ¿no?
EN ESTA CARRERA, SI NO ERES LA PRIMERA, ESTÁS MUERTA
Aunque las hermanas Steckler se llevan solo un año de diferencia, son tan diferentes como el día y la noche. Stella es introvertida, pero decidida. Ellie no es que sea menos ambiciosa, pero también sabe divertirse con sus amigos y tener vida social. Lo único que las dos tienen en común son las carreras campo a través… Hasta que aparece Mila Keene.
Mila era la mejor corredora de su antiguo equipo, y Stella y Ellie, al principio, la ven como su mayor amenaza. Sin embargo, eso cambia cuando Stella se da cuenta de todo lo que tienen en común. Mila es inteligente y fuerte, alguien con quien puede conectar al fin. Según va creciendo su amistad, Stella empieza a convertirse en alguien que se prometió no ser nunca: una persona distraída. Por otra parte, Ellie se encuentra tan atraída por la personalidad cálida y encantadora de Mila que, en un momento de debilidad, le revela su secreto más oscuro.
Con las regionales a la vuelta de la esquina y los ojeadores universitarios en su punto de mira, la presión va aumentando y las chicas juran que nada se interpondrá en su camino para alcanzar su futuro. Pero todo cambia cuando Mila sale a entrenar una mañana y nunca regresa.
Nadie sabe qué ha pasado, pero todos los ojos están puestos en las hermanas Steckler.