El diario está dividido en cinco secciones que reproducen los temas que aparecieron en El sutil arte de que (casi todo) te importe un carajo e incluye indicaciones guiadas que nos ayudan a considerar las preguntas más profundas sobre las emociones, los valores y los objetivos. La sabiduría de Manson se complementa con ejercicios para hacerte reír, pensar y crecer, y su actitud franca solo es comparable con su sinceridad al querer que realmente luches contigo mismo y por las cosas que importan.
Cuando se trata de los grandes temas como la felicidad, los valores y la responsabilidad, la vida está marcada por preguntas aparentemente interminables. Manson aborda estos problemas con su irreverencia única, ofreciendo ideas y observaciones para ayudarnos a encontrar nuestras propias respuestas. Este diario nos brinda un amplio espacio para contemplar los altibajos de la vida y nos guía para que nos demos cuenta de cómo los momentos clave de nuestras vidas, tanto los trágicos como los cómicos, son oportunidades de crecimiento (y, a veces, solo una buena risa).
Un diario ilustrado por el propio Mark Manson.
Cuando se trata de los grandes temas, como la felicidad, los valores y la responsabilidad, la vida está marcada por preguntas aparentemente interminables. Manson aborda estos problemas con su irreverencia única, ofreciendo ideas y observaciones para ayudarnos a encontrar nuestras propias respuestas.
Durante los últimos años, Mark Manson -en su popular blog- se ha afanado en corregir nuestras delirantes expectativas sobre nosotros mismos y el mundo. Ahora nos ofrece su toda su intrépida sabiduría en este libro pionero. Manson nos recuerda que los seres humanos somos falibles y limitados: ""no todos podemos ser extraordinarios: hay ganadores y perdedores en la sociedad, y esto no siempre es justo o es tu culpa"". Manson nos aconseja que reconozcamos nuestras limitaciones y las aceptemos. Esto es, según él, el verdadero origen del empoderamiento. Una vez que abrazamos nuestros temores, faltas e incertidumbres, una vez que dejamos de huir y evadir y empezamos a confrontar las verdades dolorosas, podemos comenzar a encontrar el valor, la perseverancia, la honestidad, la responsabilidad, la curiosidad y el perdón que buscamos.