Medio planeta conoce la historia de aquel caba-.llero medieval bueno, generoso y amoroso, que después de luchar en las cruzadas, de matar dragones y de rescatar a damiselas en peligro, se quedó aprisionado en su armadura. Tras un largo peregrinaje para poder deshacerse de ella, conoce al mago Merlín y a otros personajes un tanto peculiares que le ayudan en su titánica labor. El caballero de la armadura andada, sólo en castellano ha vendido más de 3.000.000 de ejemplares. Después de esa experiencia, el Caballero nunca volverá a ser el mismo. Cuando regresa a su castill comienzan para él una nueva v y una nueva búsqueda, esta ve: compañía de Julieta, su esposa qui ha evolucionado en una dirección que él no había previsto: ha dejado de ser «ama de castillo» y ha comenzado a trabajar. Si El caballero de la armadura oxidada nos enseñaba a liberarnos de la coraza emocional que nos asfixia, con su regreso nos prepara para construir una relación de pareja basada en el amor.
Al final de su búsqueda, el Caballero y su esposa Julieta logran el objetivo fundamental de la vida: despejar la niebla de la ilusión para entregarse gozosamente a la ligera bruma del Amor Verdadero.
Altamente codiciado, oculto, perdido, robado y comprado por grandes sumas de dinero, se ha transmitido en todas las eras. Este Secreto milenario lo han conocido algunos de los personajes más destacados de la historia: Platón, Galileo, Beethoven, Edison, Carnegie, Einstein, así como muchos otros inventores, teólogos, científicos y grandes pensadores. Ahora El Secreto se revela al mundo.
«Nuestras emociones están allí para ser sentidas, pero no para dominar nuestra vida, porque, de hacerlo, se volverán tóxicas. Sanas nuestras emociones implica prepararnos para liberarnos de las emociones negativas y tóxicas que, en definitiva, no nos ayudan a encontrar una solución. La propuesta de este libro es otorgarle a cada emoción el verdadero significado que tiene. Las emociones no pueden ser controladas desde fuera sino que deben serlo desde dentro de nuestra vida. Vivir significa conocerse, y ese conocimiento es el que nos permite relacionarnos con el otro y con nosotros mismos. Emociones tóxicas te ayudará a descubrir herramientas para salir de la frustración, el enfado, el apego, la culpa, el rechazo, y alcanzarás, así, la paz interior que anhelas.» Bernardo Stamateas