Este libro presenta características de firmeza y autoridad de quien conoce el tema no solo en la teoría, sino también en la práctica. Por ello, aborda el magnetismo personal de forma clara, sencilla y directa, exponiendo las leyes que envuelven esa facultad natural que todos poseemos, pero que, por falta de conocimiento y conciencia de nuestros talentos superiores e innatos, dejamos de utilizar o, simplemente, no desarrollamos.
Aprender a vivir es un largo proceso que implica, por encima de todo, darnos cuenta de lo que sucede dentro y fuera de nosotros mismos. Y este proceso, en cierto modo, es también un viaje. Un viaje que se inicia, como no podía ser de otra manera, con el aterrizaje en este mundo de un bebé, germen del adulto en el que se convertirá un día, y que tiene como conquista fundamental de su desarrollo llegar a consolidar una personalidad que le permita manejarse e integrarse en el mundo que lo rodea.
En este libro, el neuropsicólogo Javier Elcarte nos presenta una guía para aprender a construirnos, a mirarnos de nuevas formas, a aceptar nuestras tendencias y experiencias y a madurar a partir de ellas. A través de historias reales -de sus pacientes y propias-, nos ayuda a cambiar y a crear para nosotros y los que nos rodean una visión bella de la vida para vivir de una forma plena.
Este no es un libro sobre lo que hay que hacer o lo que no hay que hacer en una relación de pareja. No habla de modelos ideales. Habla de relaciones diversas, con sus propias pautas y estilos de navegación. Pero también de aquellas cuestiones que habitualmente hacen que las cosas funcionen o se estropeen en una pareja, y de los ingredientes que facilitan o difi cultan construir una buena relación y mantenerla. Además, da pistas para que cada uno encuentre su propia fórmula, su modelo y su manera de vivir en pareja.
Joan Garriga, psicólogo gestaltista y especialista en constelaciones familiares, experto terapeuta que ha visto pasar por su consulta a muchas parejas, deja claro que en las relaciones no hay buenos ni malos, culpables o inocentes, justos o pecadores. «Lo que hay son buenas y malas relaciones: relaciones que nos enriquecen y relaciones que nos empobrecen. Hay dicha y desdicha. Hay buen amor y mal amor. Y es que el amor no es sufi ciente para asegurar el bienestar: hace falta el buen amor.»