Cada cien años, vampiros de todos los pueblos de Obitraes se reúnen para celebrar el legendario torneo Kejari en honor a la diosa de la muerte. La victoria pone al alcance del vencedor cualquier deseo, pero el precio de la derrota es nada menos que la muerte.
Oraya, la hija adoptiva del rey de los Nacidos de la Noche, lleva toda la vida entrenándose para este momento. Su desventaja es innegable: ella es humana. Pero no tiene otra opción si quiere aspirar a ser algo más que una presa en un mundo diseñado para matarla.
Para sobrevivir, deberá aliarse con su mayor adversario, el despiadado Raihn, aunque la proximidad con él podría ser su perdición. Al fin y al cabo, ambos saben bien que en este mundo nada es más letal que el amor.
Violet Sorrengail creía que a sus veinte años se uniría al Cuadrante de Escribas para llevar una vida tranquila, estudiando sus amados libros y las historias antiguas que tanto le fascinan. Sin embargo, por órdenes de su madre, la temida comandante general, debe unirse a los miles de candidatos que, en el Colegio de Guerra Basgiath, luchan por formar parte de la élite de Navarre: los jinetes de dragón.
Cuando eres más pequeña y frágil que los demás tu vida corre peligro, porque los dragones no se vinculan con humanos débiles; de hecho, los incineran. A esto se le suma que, con más jinetes que dragones disponibles, buena parte de los candidatos mataría a Violet con tal de mejorar sus probabilidades de éxito; y hay otros, como el despiadado Xaden Riorson, el líder de ala más poderoso del Cuadrante de Jinetes, que la asesinarían simplemente por ser la hija de la comandante general. Para sobrevivir, necesitará aprovechar al máximo todo su ingenio.
Día tras día, la guerra que se libra en el exterior del Colegio se torna más letal, las defensas del reino se debilitan y los muertos aumentan. Por si fuera poco, Violet sospecha que los líderes de Navarre esconden un terrible secreto.
Amistad, rivalidad y pasión... En el Colegio de Guerra Basgiath todos tienen un plan oculto y saben que, una vez dentro, solo hay dos posibilidades: graduarse o morir.
El amor destruye tanto como la guerra.
Después de enfrentarse a quienes buscaban silenciar su voz y a las intrigas de Mishnock, Emily termina como prisionera de quien creía que era el amor de su vida. Ahora, lejos de su familia y atrapada en un territorio desconocido, Emily se ha convertido en la clave de los acuerdos de paz entre los dos reinos enemigos y su corazón empieza a debatirse entre dos mundos irreconciliables. En medio de la opulencia de la corte y las sombras de la traición, y mientras el destino de los reinos pende de un hilo, Emily se arriesgará a vivir un romance que la obligará a desafiar sus convicciones. ¿Será posible para ella entregarse a la pasión con el hombre al que le han enseñado a odiar sin poner en riesgo su libertad y sus ideales? En la segunda parte de El perfume del rey nos sumergimos profundamente en un universo donde el amor y la lealtad se enfrentan en un escenario de peligros políticos y sentimientos prohibidos.
Alguien está mintiendo
Cuando Simon Kelleher lanza una app que revela secretos de sus compañeros, cuatro estudiantes se convierten en sospechosos tras su muerte repentina. ¿Quién mintió, quién ocultó y quién es el verdadero culpable?
Alguien es el siguiente
Casi un año después, en Bayview resurgen rumores, confidencias y un nuevo juego macabro llamado «Verdad o Atrevimiento». Esta vez, los protagonistas no pueden escapar de las consecuencias de sus silencios.
Alguien ha vuelto
Con un letrero enigmático que anuncia «Es hora de un nuevo juego, Bayview», el pasado regresa y un antiguo secreto amenaza con destruirlo todo. Nadie sabe las reglas, nadie está a salvo, y los hilos que parecían perdidos resurgen con fuerza.
UN NUEVO JUEGO
UN ANTIGUO SECRETO
LA ÚLTIMA OPORTUNIDAD
Al principio, el misterioso letrero parece una broma de mal gusto: «Es hora de un nuevo juego, Bayview». Pero cuando alguien desaparece, queda claro que ese juego se ha vuelto serio, y nadie entiende las reglas. Todo el mundo puede ser la siguiente víctima. Y ahora que un individuo inesperado ha vuelto a Bayview, las cosas empiezan a ser mortales.
Simon tenía razón sobre los secretos: al final, todos salen a la luz.
Hades, dios del Inframundo, es conocido por reinar con dureza, tener lujosos clubs nocturnos y hacer tratos imposibles.
Acostumbrado a tener el control, no está listo para descubrir que las Moiras ya tejieron su destino: Perséfone, la diosa de la primavera, será su futura esposa y reina.
A pesar de su atracción por el dios, Perséfone está decidida a revelar al mundo los crueles y despiadados métodos de Hades. El dios se encuentra ante lo imposible: demostrar a su futura esposa que está equivocada. Pero hay fuerzas decididas a separarlos, y Hades se dará cuenta de que haría cualquier cosa por su amor prohibido, incluso desafiar al destino.
Perséfone es la diosa de la primavera, aunque solo de nombre: desde que puede recordar, las flores se marchitan bajo su toque. Al mudarse a Nueva Atenas, espera llevar una vida discreta disfrazada de periodista. Todo eso cambia cuando se sienta en un club nocturno para jugar una partida de cartas con un hipnótico y misterioso desconocido.
Hades, dios de los muertos, ha construido un imperio del juego en el mundo mortal y se rumorea que sus apuestas favoritas son aquellas imposibles de ganar. Pero nada le intriga tanto como la diosa que le ofrece un trato irresistible.
Tras su encuentro con Hades, Perséfone se ve atrapada en un contrato de términos irrealizables: debe crear vida en el Inframundo o perderá su libertad para siempre. A medida que las semillas de su independencia se esfuerzan por florecer, sus sentimientos hacia Hades crecen sin poder evitarlo, a pesar de saber que están… prohibidos.
Vaqueros cascarrabias, romances ardientes… Bienvenidos a Chestnut Springs, una saga ambientada en un pueblo del mismo nombre que está pegando fuerte y firmada por la sensación de TikTok Elsie Silver.
Las normas eran muy sencillas: no meterme en líos y no ponerle ni un dedo encima a su hija.
Pero ahora no puedo escapar de ella. Y solo hay una cama. Y, bueno…, las normas están para romperlas.
Soy el chico de oro de la monta de toros profesional… O, mejor dicho, lo era, hasta que todo se volvió en mi contra. Ahora, mi representante dice que he de lavar mi imagen, así que no me queda más remedio que aguantar que la tocapelotas de su hija me “supervise a tiempo completo” lo que queda de temporada.
Pero yo no necesito ninguna niñera, sobre todo si viene con vaqueros ajustados, una sonrisilla de superioridad y una boca que no se calla nunca… Una boca que no consigo quitarme de la cabeza.
Ella dice que esto no significa nada. Yo digo que lo significa todo.
Dice que hay límites que no debemos cruzar. Que mi reputación no aguantará más golpes y que su corazón herido, tampoco.
Pero yo se lo voy a robar de todos modos.
Puede que Rue Siebert no lo tenga todo, pero no le falta de nada: tiene unos pocos amigos con los que siempre puede contar, la estabilidad económica que anhelaba de pequeña y una exitosa carrera como ingeniera biotecnológica en Kline, una de las empresas emergentes más prometedoras en el campo de la ciencia de los alimentos. Ha trabajado duro y ha conseguido que su mundo sea estable y agradable. Hasta que una hostil adquisición por parte de otra empresa y su ofensivamente atractivo representante amenazan con destruirlo todo.
Eli Killgore y sus socios quieren hacerse con Kline de todas todas. Eli tiene sus motivos para llevar a cabo este trato, y es un hombre que siempre consigue lo que quiere. Con una excepción: Rue. La mujer en la que no puede dejar de pensar. La mujer con la que tiene prohibido estar.
Divididos entre la lealtad y una innegable atracción, Rue y Eli tiran la cautela por las ventanas del laboratorio y de la sala de juntas. Su romance es secreto, sin ataduras y tiene una fecha límite: el día en que una de sus empresas venza. Pero el corazón es un negocio arriesgado; uno en el que se juega a todo o nada.
Misery Lark, la única hija del concejal vampírico más poderoso del suroeste, es, de nuevo, una marginada. Los días de anonimato entre los humanos se le han acabado: su padre recurre a ella para poder llevar a cabo una alianza de paz histórica entre los vampiros y sus enemigos mortales, los licántropos, por lo que no le queda más remedio que resignarse al intercambio. Otra vez…
Los licántropos son despiadados e impredecibles y su alfa, Lowe Moreland, no es la excepción. Lidera a su manada con total autoridad, pero siempre de forma justa y, a diferencia del Consejo Vampírico, con compasión. Por el modo en que no pierde de vista a Misery, está claro que no se fía de ella. Y bien que hace…
Porque Misery tiene sus motivos para haber accedido a ese matrimonio de conveniencia, motivos que nada tienen que ver con la política ni con ninguna alianza, sino con lo único que le ha importado en la vida. Y está dispuesta a hacer lo que haga falta para recuperar lo que es suyo, incluso si para ello debe vivir a solas en territorio licántropo… a solas con el lobo.