Hay dos cosas que son inalterables: su pasado y mis reglas.
1. El tiempo máximo del que dispongo para hacer feliz a una persona son ocho semanas.
2. Si no lo consigo y considero que podría llegar a hacerlo, tengo un tiempo extra de ocho días.
3. Transcurrido el tiempo desaparezco por completo de la vida del paciente, su felicidad en ningún momento puede depender de mí.
Mía tiene un trabajo inusual: se dedica a hacer felices a las personas sin que ellas sepan que lo hace por trabajo. Precisamente por eso la contratan los padres de Max, un chico que ha intentado suicidarse. Cuando los caminos de ambos se crucen, saltarán chispas: el no quiere verla ni en pintura, ella tiene que hacer todo lo posible por devolverle la felicidad.
Para Dácil, querer a Thiago fue el mayor error que se le ocurrió cometer.
Para Thiago, querer a Dácil fue la peor idea que le pasó por la cabeza.
Las vidas de ambos han cambiado cuando se reencuentran en un crucero. Dácil no esperaba encontrarse con el chico al que lleva intentando olvidar un año entero. Thiago no sospechaba que volvería a ver los ojos de la chica que le tocó el corazón. En teoría deberían estar acostumbrados al otro, pero hay demasiados asuntos pendientes entre los dos y ninguno ha enterrado el hacha de guerra. Hasta que llega el nuevo acuerdo. Pero jugar con fuego siempre es peligroso...
Ella solo quiere poner a Thiago en su lugar.
Él solo quiere recuperar a Dácil.
¿CUÁNTOS JUEGOS MÁS LOS ESPERAN?
Todo está hecho pedazos. Jack ha roto el trato con Holly y nunca nada le había dolido más, pero tiene una razón demasiado importante para hacerlo. Holly no entiende qué ha ocurrido. Le han destrozado el corazón, pero no piensa hundirse. Tiene una lista de metas. Es valiente y va a perseguir sus sueños.
Sin embargo, por mucho que lo intenten, Jack y Holly no son capaces de olvidarse el uno del otro. Cada vez que se ven, cada vez que están en la misma habitación, su respiración se acelera y el corazón les late desbocado.
Los problemas de Jack, que ni siquiera son suyos, Tennessee, Bella, lo que ocurrirá después de graduarse? Demasiadas cosas los separan, pero lo que sienten cuando están cerca es más grande, más fuerte. El amor ya ha marcado el camino.
Enamorarse no formaba parte de los planes de Nora Grey. Nunca se había sentido especialmente atraída por sus compañeros de instituto, a pesar de los esfuerzos de su mejor amiga, Vee, para encontrarle una pareja. Así era hasta la llegada de Patch. Con su sonrisa fácil y sus ojos que parecen ver en su interior, Nora se siente encandilada por él a pesar de sí misma.
Tras una serie de encuentros aterradores, Nora no sabe en quién confiar. Patch aparece allí donde va y parece saber más sobre ella que su mejor amiga. Imposible decidir si debe darse por vencida y sucumbir a sus encantos, o salir huyendo y esconderse. Y cuando intenta encontrar algunas respuestas, descubre una verdad que es más perturbadora que nada de lo que Patch le hace sentir. Porque Nora está en medio de una ancestral batalla entre los inmortales y los que han caído, y cuando se trata de escoger bando, la elección equivocada puede costarte la vida.
- Érase una vez una mujer que lo tenía todo y un chico que no tenía nada.
- Érase una vez una historia de amor entre el éxito y la duda.
- Érase una vez un cuento perfecto.
Elísabet Benavent, @BetaCoqueta, regresa al panorama de la literatura con una novela que explora el significado del éxito en la vida y reflexiona con ironía y humor acerca de las imposiciones sociales, la presión del grupo y la autoexigencia que, aunque cueste creerlo, no es sinónimo de felicidad.
Eran perfectos el uno para el otro hasta que se conocieron.
MISHA
Mi profesora creyó que Ryen era un chico; la suya que yo, Misha, era una chica y las dos, completamente equivocadas, nos juntaron para ser amigos por correspondencia. No nos costó mucho darnos cuenta del error, pero ya habíamos hablado de todo: ¿la mejor pizza de la ciudad? ¿iPhone o Android? ¿Es Eminem el mejor rapero de todos los tiempos? Y ese fue nuestro principio.
No me escribía con regularidad: a veces me llegaba una carta a la semana. Otras, tres en un día. Daba igual. Las necesitaba. Solo teníamos tres reglas. Sin redes sociales, sin teléfono, sin fotos. Teníamos algo bueno. ¿Por qué arruinarlo?
Hasta que un día, encuentro la foto de una chica llamada Ryen, que ama la pizza de Gallo’s y adora su iPhone. ¿Demasiada casualidad? Joder. Necesito conocerla. Solo espero no odiarla.
RYEN
Misha no me ha escrito en tres meses. Algo pasa. ¿Habrá muerto? ¿Estará en la cárcel? Conociéndolo, cualquier cosa es posible. Sin él, me estoy volviendo loca. Y es mi culpa, debí pedirle su número de teléfono, o una foto. Algo. Puede que se haya ido para siempre. O puede que esté delante de mis narices y yo ni siquiera lo sepa.
Tommy y Helsey están a punto de descubrir que el amor de verdad no se puede controlar y que un beso puede hacerte volar hasta tocar las estrellas.
Helsey solo tiene dos reglas:
Nunca te relaciones con los chicos del equipo de fútbol. Nunca seas el centro de atención.
Porque Helsey tiene dos objetivos: Mantenerse en su zona de confort. Conseguir que su secreto siga siendo un secreto.
Solo hay una cosa con la que Helsey no ha contado: Tommy Taylor
Siendo concretos: Tommy Taylor y tener que fingir que son novios para que su familia no piense que es una negada total.
¿Qué podría salir mal?
¿Lo de fingir una relación? ¿Lo de hacerse amigos en el proceso? O, quizás, ¿lo de dejarse llevar? Sí, seguramente será eso último… Lo que Helsey no imagina es lo increíble que va a resultar, cuánto va a reír, cuánto va a soñar y, sobre todo, cuánto va a sentir.
Sofía tiene tres amores: su gata Holly, los libros y El café de Alejandría. Sofía trabaja allí como camarera y es feliz. Sofía no tiene pareja y tampoco la busca, aunque desearía encontrar la magia. Sofía experimenta un chispazo cuando él cruza por primera vez la puerta. Él aparece por casualidad guiado por el aroma de las partículas de café... o tal vez por el destino... Él se llama Héctor y está a punto de descubrir dónde reside la magia
Amar nunca fue tan peligroso como en «Enfrentados», de Mercedes Ron.
Descubre la autora Nº1 que ha seducido a más de 300.000 lectoras con CULPA MÍA
Marfil tiene 20 años y vive en Nueva York, pero no todo es tan idílico como parece: hace unos días fue secuestrada mientras paseaba por Central Park. Su padre tiene muy claro que la razón del secuestro ha sido para mandarle un mensaje: podemos llegar a ella.
A pesar de ser liberada, todo ha cambiado para Marfil: su vida no es la misma, y ella tampoco. Sobre todo porque ahora nunca está sola: siempre la acompaña Sebastian Moore, su guardaespaldas.
Sebastian demostrará ser el encargado perfecto para protegerla, sobre todo cuando comienzan a llegar las amenazas de muerte, aunque nunca hubiese pensado que la tarea más complicada no sería esa, sino mantener a Marfil Cortés alejada de él.
¿Está Marfil preparada para descubrir la verdad de su pasado? ¿Lo pondrá todo en riesgo la atracción que ha surgido entre ambos?
Las múltiples vidas de la física teórica Elsie Hannaway han acabado atrapándola. De día es profesora adjunta. Se afana en corregir exámenes y enseñar termodinámica con la esperanza de, algún día, conseguir la titularidad. De noche, complementa su inexistente sueldo ofreciendo el servicio de ser una novia falsa, lo cual lleva a cabo con éxito gracias a sus habilidades para caerle bien a la gente y encarnar cualquier versión de sí misma que necesite el cliente.
Lo cierto es que es un trabajo estupendo... hasta que el Elsie-verso que tanto le ha costado construir se viene abajo. Jack Smith, el hermano arrogante e irritantemente atractivo de su cliente favorito, resulta ser el físico experimentalista sin corazón que arruinó la carrera de su mentor y minó la reputación de los teóricos a nivel mundial. Y ese mismo Jack Smith, que es quien dirige el departamento de Física del MIT, se interpone ahora entre Elsie y el trabajo de sus sueños.
Ella está dispuesta a poner en marcha una guerra de sabotaje académico, pero... ¿qué son esas miradas tan largas y penetrantes? ¿Cómo es que, cuando está con él, no tiene que ser una versión diferente de sí misma? ¿Caer en la órbita de un experimentalista conseguirá que, por fin, ponga en práctica todas sus teorías sobre el amor?