La vida no es justa, y eso Logan lo sabe muy bien. Después de una dolorosa pérdida, su corazón se ha vuelto hermético, frío e inquebrantable. Por eso no le importa que todos crean que es el malo de la historia.
Leah nunca se ha sentido la protagonista de la suya. Vive con la cabeza enterrada en los libros, intentando pasar desapercibida, y se refugia en la gran comunidad de lectores que tiene en internet.
Leah no es el tipo de chica que Logan está buscando.
Y Logan es la clase de chico que Leah trata de evitar.
Quizá por eso lo que hay entre ellos funciona tan bien.
Nunca pospongas las cosas importantes de la vida
«Me aprendí el nombre completo de Maeve, su canción favorita y todas las cosas que la hacían reír mucho antes de aprender a contar hasta diez.»
Maeve no sabe mucho sobre sí misma. Solo que no deja de pensar en si su madre cumplió todos sus sueños antes de morir, que la relación con su novio va cada vez peor y que está cansada de que todos sus días sean iguales.
Cuando, por un impulso, acaba comprando un billete solo de ida a la otra parte del mundo para volver al pueblo en el que vivió cuando era niña, lo que menos esperaba era reencontrarse allí con el que fue su mejor amigo de la infancia.
Connor siempre supo que tarde o temprano Maeve regresaría. Lo que nunca pensó es que fuera a ser así. Tan caótica. Tan perdida. Como si aún estuviera por definir.
Si el miedo de ambos es desperdiciar sus vidas sin haber hecho nada que merezca la pena, ¿qué mejor que escribir una lista con todo lo que quieren hacer antes de morir y cumplirla juntos?
Tras un incidente que la obliga a abandonar su antiguo instituto, Ethel Ashbourne se muda a Ebonwick, el hermético pueblo donde viven su abuela y sus tías. Llega con un único objetivo: pasar desapercibida.
Mientras intenta encajar en su nuevo entorno, conoce a Nox Harker. Él encarna todo lo que ella desearía ser: carismático, magnético, peligrosamente perfecto. Pero bajo esa superficie impecable, Ethel percibe grietas. Intuye que Nox oculta algo. Aunque, quizá, ella también.
Su nueva vida se tambalea cuando un cadáver aparece en el bosque en circunstancias inexplicables. El miedo se instala en el pueblo y Ethel no puede acallar la duda que late en su interior: ¿Y si ella no es una espectadora de lo que está ocurriendo… sino su origen
Tres corazones rotos, una mentira y un verano que lo cambia todo.
Giulia entra en Valdelila como quien entra en un ayuntamiento para hacer una gestión, y no en el pueblo de los veranos de su infancia, al que no ha vuelto desde hace diez años. Por eso se siente sobrepasada al descubrir una casa aún marcada por la lavanda de sus abuelos, a una familia que se sostiene como puede y a un niño que pone su mundo patas arriba.
León lleva años aferrado a una rutina autoimpuesta. Se ha ganado a pulso la fama de gruñón oficial del pueblo, y le parece perfecto. Solo quiere la vida que ha construido a base de silencios y que su madre deje de atosigarlo para que se enamore, como si ella fuera un hada madrina y el amor, algo que se pudiera elegir. Por eso ni él mismo se entiende cuando termina fingiendo una relación con la chica que conduce como el diablo y que ha conseguido que todo Valdelila la recuerde por sus fechorías de adolescente.
Entre rutinas caóticas, roces cargados de tensión y una atracción que ambos intentan ignorar en vano, Giulia y León descubrirán que las mejores historias empiezan cuando las barreras caen.
En medio de una guerra entre humanos y hombres lobo, una princesa se debate entre el deber y el deseo.
En la víspera de su boda, la princesa Aurora hace que perdonen la vida de un joven hombre lobo y con ello llama la atención de Callum, un poderoso alfa prisionero. Esa noche, él escapa y secuestra a Aurora para llevársela a las agrestes tierras al norte de la frontera, donde los clanes de lobos, antaño enfrentados, comienzan a unirse.
Mientras pasan tiempo juntos, entre ellos surge una atracción prohibida y, justo cuando Aurora empieza a descubrir que no todos los lobos son malvados, Callum se da cuenta de que su princesa corre más peligro del que él imaginaba.
En el centro de una guerra antigua y sangrienta entre humanos y lobos, y con monstruos a ambos bandos, ¿terminará su historia en amor o en tragedia? ¿Volverá Aurora a casa? ¿Acaso aún lo desea?
Bienvenidos a Enchantra. Solo hay una regla: nunca confíes en tu corazón.
Tras la muerte de su madre, a Genevieve Grimm la atormentan preguntas para las que nadie parece tener respuestas… hasta que recibe una invitación a Enchantra, un palacio maldito de Italia, congelado en el tiempo y cubierto de unas extrañas bayas. Así que cuando el seductor Rowin Silver se niega a dejarla entrar, Genevieve encuentra su propio modo de conseguirlo… y al hacerlo se da cuenta de que ha sido un error.
Porque Enchantra es un retorcido laberinto de zarzas y plata donde Rowin y sus hermanos están atrapados para siempre en un juego mortal, a merced de un cruel diablo y espantosos espectadores. Solo un habitante de la casa puede sobrevivir. Genevieve ahora debe ganar o morir.
Rowin la advierte de que él es el más letal de los hermanos Silver. Que siempre gana. Y que su única oportunidad es competir como su mujer… así que tienen que convencer a su público de que están desesperadamente enamorados. Y aunque Genevieve está dispuesta a hacer lo que haga falta para sobrevivir, sabe que no puede confiar en Rowin y también que el ardiente deseo que parece estar surgiendo entre ellos no puede ser real…
Después de todo, fue Rowin quien le enseñó la primera regla de Enchantra: nunca confíes en tu corazón.
Puede que Emory estudie en la prestigiosa Academia Aldryn de Magia Lunar, pero sus habilidades curativas siempre han sido mediocres… Hasta que una noche, en las cuevas marinas de Dovermere, un grupo de alumnos muere y ella es la única superviviente. A partir de entonces, Emory comienza a desarrollar unos extraños poderes que ningún sanador debería poseer. Poderes que arruinarían su vida si la persona equivocada los descubriera. Para hacerse con el control de estas nuevas habilidades, Emory solicita la ayuda del estudiante más solitario de la academia, Baz, un chico que conoce bien la magia oscura, y cuya hermana, que era también la mejor amiga de Emory, falleció en las cuevas. Decidida a desvelar la verdad detrás de los ahogamientos, Emory ya no sabe qué pensar cuando los estudiantes supuestamente ahogados comienzan a aparecer en la orilla, vivos. Y, poco después, cada uno de ellos muere de forma horrible. Muertes mágicas. Y Emory no es la única que busca respuestas. Cuando su nueva magia capta la atención de una sociedad secreta que podría estar relacionada con los ahogamientos, se ve atraída hacia su mundo de privilegios y poder, mientras se pregunta si la verdad que está buscando podría llevarla de regreso a Dovermere... para sufrir el destino del que nunca debió escapar.
MARY, KAT Y LILLIA NO ESTÁN PREPARADAS PARA LO QUE VENDRÁ.
Tras la muerte de Rennie, Kat y Lillia intentan recomponer las piezas de lo que pasó esa noche. Ambas se culpan a sí mismas: ¿Y si Lillia no se hubiera marchado con Reeve…? ¿Y si Kat se hubiera quedado con Rennie…?
Pero solo Mary conoce la verdad sobre esa noche. Sabe lo que es. También sabe lo que ocurrió entre Lillia y Reeve: cómo se enamoraron, cómo él fue feliz cuando lo único que merecía era sentir el dolor que ella sufrió.
Es hora de dejar atrás los juegos de venganza adolescentes. Ahora Mary no busca justicia, busca destruirlo todo. ¿Habrá algo que sobreviva a su furia?
El viento ha comenzado a azotar sin descanso los acantilados del norte de Orelia. Nadie puede detener la tormenta que se avecina. Salvo ella.
Desde su nacimiento, Brianne ha sido entrenada para canalizar el poder de los Eternos y así proteger Rolvara. Es una hija de la tormenta. Pero cuando una de las suyas es secuestrada, el frágil equilibrio del reino se quiebra. Las sospechas recaen sobre los nadhur, un pueblo extranjero perseguido durante siglos por sus cantares proféticos capaces de anunciar la caída de la corona y la destrucción del reino.
Rhadric, príncipe heredero y consejero real, alimenta ese odio con la furia de su pasado. Hasta que en su camino aparece Aiden, un nadhur ladrón y rebelde dispuesto a desafiar todo lo que el reino representa y desatar la tormenta que late en el corazón de Brianne.
Marcada por el cielo, vigilada por la corona y atrapada entre dos hombres destinados a destruirse tendrá que decidir a quién pertenece su lealtad: al reino que juró proteger o al destino que la reclama.
Lucha. Sobrevive. Y, sobre todo, no te enamores.
Un trato firmado con sangre.
Una oscuridad que amenaza con consumirlo todo.
Elara, la mejor ladrona del Archipiélago de la Corte de las Tormentas, vive sin recuerdos de sus orígenes, marcada únicamente por una cicatriz misteriosa y un poder que no entiende. En una de sus misiones habituales roba un valioso hueso, sin saber que con ello desatará la furia del Guardián de su corte, Finnian, que irrumpirá en su vida como un huracán, obligándola a hacer un trato suicida para salvar la vida de quien más quiere.
Tendrá entonces que participar en el torneo de las cinco cortes de Lyssandria. Un torneo en el que nunca ha sobrevivido nadie y donde deberá enfrentarse a pruebas letales, secretos y traiciones. Aunque el verdadero peligro sea llamar la atención de Callum, Guardián de la Corte de las Sombras y el más temido, y la innegable atracción que surge entre ellos, capaz de destruir todo aquello por lo que Elara ha luchado hasta ahora.
Hay deseos difíciles de ignorar.
Y destinos imposibles de evitar.