«¿Te gustaría oír mi historia, Bella? No tiene un final feliz, pero ¿cuál de nuestras existencias lo tiene? Estaríamos debajo de una lápida si hubiéramos tenido un desenlace afortunado.»
Bella se encuentra de nuevo en peligro: una serie de misteriosos asesinatos está sembrando el pánico en la localidad y hay un ser maligno tras ella, sediento de venganza. Además, tendrá que elegir entre su amor por Edward y su amistad con Jacob, consciente de que su decisión podrá desencadenar definitivamente la guerra entre vampiros y hombres lobo. Mientras se va acercando su graduación se le presenta una nuevo dilema mucho más complejo: vida o muerte. Pero ¿cuál es cuál?
Layla, de diecisiete años, solo quiere ser normal. Pero con un beso que mata a cualquiera que tenga alma, ella es cualquier cosa menos normal. Mitad demonio, mitad gárgola, Layla tiene habilidades que nadie más posee. Criada entre los Guardianes -una raza de gárgolas que tiene la misión de cazar demonios y mantener a la humanidad a salvo-, Layla intenta encontrar su lugar, pero eso significa esconder su lado oscuro de aquellos que más ama. Especialmente del atractivo Zayne, un Guardián de quien ha estado enamorada desde siempre. Cuando menos se lo espera, Layla conoce a Roth, un demonio sexy y tatuado que dice saber todos sus secretos. Layla es consciente de que debería permanecer lejos de ese chico, pero hay algo que se lo impide-, sobre todo cuando se percata de que con él sus besos no son mortales, ya que Roth no tiene alma. Pero en el momento en que Layla descubre que ella es la razón del violento levantamiento demoniaco, confiar en Roth no solo puede arruinar su oportunidad con Zayne- Podría convertirla en una traidora para su familia. Peor aún, podría llevarla a un viaje sin retorno al fin del mundo.
La segunda parte de novela en la que se basa la película de Netflix.
Ángela se ha convertido en una escritora superventas gracias a su novela Los crímenes de la Complutense. Su vida da un vuelco cuando acepta ser la profesora en un retiro para escritores que se celebra en un campamento junto a un lago. Su novio, Nando, la acompaña hasta ese lugar idílico que se vuelve una trampa mortal al descubrir que el payaso asesino está allí escribiendo una nueva novela. Cualquiera puede morir en el siguiente capítulo. Cualquiera puede ser el asesino.
CADA VEZ QUE SE USA EL AMULETO DEL TIEMPO, EL RESTO DEL MUNDO SUFRE.
Nathan Tabiz aprendió esa lección hace muchos años, igual que aprendió que el mundo más allá de las murallas del Sacro Reino de Daiva es peligroso y está lleno de demonios. Aprendió, también, que el poder del tiempo es codiciado y perseguido y que el deber de los celestiales es protegerlo.
Por eso, cuando heredó el Amuleto, ya sabía que jamás debía usarlo. Lleva toda la vida jurando que no lo hará: lo juró cuando su madre lo dejó en sus manos, se lo ha jurado mil veces al dios al que sirve, se lo ha jurado otras mil a sus amigos.
Sin embargo, nunca le ha dicho a nadie todas las veces que ha querido romper su palabra:
Cuando su madre murió.
Cuando le nombraron Portador.
Cuando dio su primer beso.
Sí, Nathan Tabiz sabe que no debe usar el Amuleto.
Lo que no sabe es que la persona de la que se ha enamorado morirá en tres días.
En una casa destartalada de la nueva capital del reino, Madrid, Luzia Cotado usa magia para sobrellevar sus interminables días trabajando como sirvienta en la cocina. Pero cuando su señora descubre la habilidad secreta de Luzia para conseguir pequeños milagros, le exige que use ese don para mejorar la posición social de la familia. Lo que comienza siendo un simple entretenimiento para la aburrida nobleza se vuelve peligroso cuando Luzia atrae la atención de Antonio Pérez, el secretario del rey de España. Tras la derrota de su armada, el rey está desesperado por conseguir alguna ventaja en la guerra contra la reina de Inglaterra. Y Antonio, cuya reputación ha sufrido un tremendo revés, no se detendrá ante nada para recuperar el favor del rey. Decidida a aprovechar esta oportunidad para mejorar su vida, Luzia se sumerge en un mundo de videntes y alquimistas, de hombres santos y estafadores, donde la línea entre la magia, la ciencia y el fraude nunca está clara. Pero a medida que su fama crece, también aumenta el riesgo de que su sangre judía la condene a la ira de la Inquisición. Para sobrevivir deberá hacer lo impensable: valerse de la ayuda de Guillén Santángel, un familiar inmortal un poco amargado que guarda secretos que podrían resultar letales para ambos.