Todos tenemos una prueba que cumplir. El primer paso es descubrirla. Serena creyó que había perdido todo, pero recibió una segunda oportunidad. Aunque a veces, un obsequio puede ser también una maldición.
Serena sabe que murió. Recuerda el frío del cuchillo en su pecho, la sensación de estar atrapada dentro de su cuerpo, el silencio. Y sobre todo recuerda que la Muerte se presentó frente a ella y le dio otra oportunidad. Podrá vivir, pero solo a costa de los demás, tomando la energía que el resto de las personas conservan en sus cuerpos. Dividida entre su deseo de llevar una vida normal y la culpa por dañar a quienes más quiere, Serena intenta encontrar la clave de su destino. Luca, el chico de sus sueños, está dispuesto a ayudarla. Con la energía de sus besos y sus caricias, ella logra mantenerse fuerte. Lo bastante fuerte como para descubrir quién fue su asesino. Y vengarse.
A veces el amor florece donde menos te lo esperas...
Cuando Loan y Violette se conocieron, lo suyo fue un flechazo platónico. En aquel momento, Loan tenía pareja desde hacía cuatro años, y no tenía ojos para nadie más. Por eso, en Violette no veía otra cosa que no fuera amistad y complicidad inocente.
Pero, un año después, las cosas han cambiado. Loan está hecho polvo porque su novia lo ha dejado. Y Violette está saliendo con alguien. Loan no tiene muy claro por qué, pero sabe que detesta la nueva situación de su amiga...
Por eso, cuando cuando Violette le pide un favor, él no lo ve demasiado claro... Su amiga le confiesa que sigue siendo virgen y que solo confía en él para su primera vez. ¿Estará dispuesto Loan a acostarse con ella, tan solo para librarla de su virginidad y seguir con su vida sin preocuparse más por ello? La propuesta de Violette tiene pinta de ser una muy mala idea... Pero a fin de cuentas, solo sería una vez. De verdad, solo una. ¿O no?
Un romance slow-burn de lo más adictivo.
A menudo conducir te lleva a tu destino, pero ¿qué pasa cuando el destino te pilla por el camino? Descúbrelo en esta novela romántica new adult con un Cupido en forma de Mustang.
La vida es eso que pasa mientras haces otros planes…
Lo único que quería Scarlett era pasar las vacaciones en Utah con su madre.
Lo único que Christopher ansiaba era poder escapar de una vez por todas de la telaraña de su familia.
Pero con lo que ninguno de los dos contaba era con que el Mustang de Scarlett dejaría de funcionar en mitad de la nada y los planes de ambos se verían truncados para siempre.
Christopher será el mecánico encargado de arreglar el coche y, quizás, de poner patas arriba el corazón de la chica.
Una historia de pasión e intriga en la que Scarlett y Christopher se verán obligados a dejar de lado su orgullo y apartar sus diferencias.
A veces, aunque no busques el amor, solo hay que dejar que dos corazones latan al mismo tiempo.