Ana Shirley abandona su escuela de Avonlea para estudiar una carrera en la Universidad de Redmond y deja atrás su isla, el entorno en el que ha crecido y a sus mejores amigas. Buscar alojamiento, visitar su lugar natal, lidiar con pretendientes y hacer nuevas amistades se convierte en toda una aventura para la vital Ana, que también deberá enfrentarse a momentos dolorosos.
Ana de la isla es la tercera novela del célebre ciclo creado por la canadiense Lucy Maud Montgomery. Además de temas ya presentes en las dos novelas anteriores, como la importancia de la amistad y del sentido de pertenencia, vemos aquí disquisiciones sobre la plenitud personal, el amor ideal y, en definitiva, la madurez y las crecientes responsabilidades de Ana y de sus amigos.
¿Qué me dirías si te dijera que todos tus sueños son reales? ¿Qué todas las historias que has leído tienen algo de cierto? ¿Y qué me dirías si supieras que él existe?
LOS SUEÑOS
Todo era normal hasta que llegaron los sueños. De un mundo mágico, habitado por criaturas maravillosas y donde aparece él, Derek. Misterioso, atractivo y con quien comparte un vínculo que ni ella comprende. Pero, cuando los sueños empiezan a apoderarse de su vida, Alessa deberá tomar una decisión: quedarse y enfrentarse a la locura, o viajar a otro mundo y encontrar al chico que su alma anhela.
LA REALIDAD
Pero el nuevo mundo de Alessa no es cómo esperaba: hay maldad y corrupción. Y también está Derek, que no es el chico del que se enamoró en sueños. Es distante, cruel y líder del ejército de un reino injusto que segmenta a sus habitantes por especie, y en el que la humanidad de Alessa no tiene cabida.
LAS PRUEBAS
La única manera de quedarse será superar tres pruebas. Tres oportunidades para sobrevivir o para caer en el olvido. Tres oportunidades para enfrentarse a la injusticia de este nuevo mundo y sacar a la luz su verdadero poder.
Todo el mundo quiere saber cómo lo hace Zoe. Su familia, ese chico tan mono con el que se cruza siempre en la pista de hielo y sus compañeros de clase. Quieren saber exactamente cuántos kilos marca la báscula y cuántas calorías consume al día, y si no le preocupa no despertarse a la mañana siguiente. Quieren saber por qué, pero no quieren oír la verdad, porque la verdad no es sensacionalista.
La verdad es que Zoe no se siente suficiente para su familia, ni para ese chico con el que se cruza siempre en la pista de hielo, ni para sus compañeros de clase. Ni siquiera se siente suficiente para la enfermedad.
La verdad es que Zoe se considera más monstruo que chica, sin llegar a ser un monstruo del todo.
La verdad es que nunca es todo o nada.
No hay una verdad absoluta, pero la paz existe, la tranquilidad existe, la recuperación existe.
Y si Zoe aprende a aceptar la ayuda de quienes quieren saber cómo, quienes quieren saber por qué, las terminará conociendo.