La isla del tesoro es sinónimo de emoción y libertad. Robert Louis Stevenson apenas rebasaba la treintena cuando la publicó en 1881, y no podía imaginar que su creación se iba a convertir en un éxito que marcaría para siempre las vidas de varias generaciones de lectores, ni que Jim Hawkins y John Silver el Largo se convertirían en unos personajes tan míticos como los célebres piratas Barbanegra o William Kidd. Esta obra nos transporta a una infancia feliz y evoca todo lo que se espera de una novela de aventuras: tesoros escondidos, motines, tabernas, canciones, y olor a mar, pólvora y ron.
«Vienen los persas». Tras oír estas palabras, Gorgo de Esparta entra en un peligroso mundo de dioses vengativos y héroes invencibles. Ahora sabe que un poderoso imperio amenaza a Atenas y a Esparta y quiere apoderarse de toda Grecia. Como princesa espartana, la sangre de Zeus corre por sus venas y le confiere el antiguo poder de transformarse en loba. Gorgo tendrá que recurrir a todo su valor y astucia para liderar a su ciudad en la mayor guerra de la historia, en la que combatirán hasta los propios dioses.
La novela finalista del Booker y ganadora del Premio a la Mejor Novela Inédita del Ministerio de las Culturas de Chile, por la autora galardonada con los premios Anna Seghers, British Academy y PEN/Heim Translation Fund, y finalista del National Book Critics Circle Award 2022, traducida en 17 países.
«Una de las voces más contundentes de la literatura chilena actual» (Babelia).
«[...] Nunca había estado Ursúa en mejores condiciones para emprender una aventura, más vigoroso, más dueño de su voluntad y de su lenguaje, y nunca, sin embargo, empezó a sentirse tan lejos del deseo de viajar, de iniciar campañas guerreras, de cabalgar persiguiendo sueños tras las montañas. [...] Cuando ya se sentía a las puertas del tesoro soñado por años, un tesoro más inmediato y deleitable lo había envuelto en sus redes, y si estuviera todavía a su lado Juan de Castellanos, tal vez el poeta habría dicho que la guerra y el amor se estaban disputando el corazón de Ursúa, y que siendo divinidades igualmente poderosas, era comprensible que el resultado fuera una invencible inmovilidad.»
En esta obra recogemos tres relatos inéditos y un poema (que sirve de introducción al cuento que da el título al libro) que representan el lado más profundo y familiar en la producción de Rudyard Kipling, autor de obras inmortales como Kim, El hombre que pudo ser rey o El libro de la selva. Tres historias que encarnan sendas facetas en la existencia del autor británico: el compañerismo durante la Primera Guerra Mundial, conflicto en el que perdió la vida el hijo del escritor; su pertenencia a la masonería; y, finalmente, su pasión por Jane Austen, cuyos libros solía leerles a su mujer y a su hija. Los tres temas se entrelazan sutilmente en estos textos, nunca publicados hasta ahora en español. Como dice la traductora Paloma Díaz Espejo en el postfacio que acompaña al volumen: «La producción quizá más personal de Kipling es la que se presenta aquí, pues recoge alguno de los intereses más íntimos que marcaron su vida».