Los sentimientos de odio y rencor de Doña Lena, esposa de don Erasmo Mira Brossa, abogado y presidente del Partido Nacional hondureño, y madre de una única hija, Teti, son tan poderosos como el fuego: si se alimenta acaba consumiéndolo todo hasta el desmoronamiento. Pero el fuerte temperamento de Doña Lena no podrá impedir que Teti se case con Clemente, un salvadoreño divorciado, veinte años mayor que ella y con el estigma de comunista. Los lazos rotos de la familia Mira Brossa ya son irreparables, y Teti, Clemente y el hijo de ambos, Eri, se ven forzados a irse de Honduras para instalarse en El Salvador.
Corre el año 1969 y la guerra entre Honduras y El Salvador amenaza con dinamitar los frágiles cimientos de la relación de doña Lena con su hija, quien, a pesar de las amenazas de su contrariada y atormentada madre, se niega a regresar a su país, ni siquiera tras la trágica y misteriosa muerte de su marido.
El carácter volcánico de la matriarca es el denominador común de la historia de esta familia hondureña, narrada con el habitual despliegue de estilo marca del autor, y un tono afilado, ácido, que sumerge al lector en la corriente de sentimientos encontrados en la que se debaten los protagonistas de esta novela.
En noviembre de 2015, el narrador, un periodista de formación científica, ha acudido a París para cubrir una cumbre sobre el clima pocos días después de los atentados yihadistas. La crisis que planea en el sombrío ambiente de la ciudad parece un espejo de una crisis más íntima: la que atraviesa la relación que mantiene con su compañera, Lorenza. Y en busca de un sentido a todo lo que está viviendo, a sus miedos y a sus dudas, mientras prepara un libro sobre los efectos radiactivos de la bomba atómica se encuentra con personajes que serán más relevantes de lo que sospecha: un amigo recién separado, un climatólogo experto en nubes, una reportera en zonas de conflicto o un sacerdote que ha encontrado la felicidad donde nunca lo hubiera imaginado. Una de las cosas que casualmente descubrirá es que, en caso de una gran catástrofe mundial, Tasmania es uno de los mejores lugares donde refugiarse. Pero su crisis, decididamente, no es solo suya: es la de todos nosotros, la de nuestra vida tal como la conocemos y la del planeta.
Él es adicto al alcohol. Ella, al sexo… Así que mantenerse sobrio no es más que la mitad de la batalla.
«Se acabó el sexo».
Estas son las palabras a las que más teme Lily Calloway, pero Loren Hale está decidido a seguir con ella sin alimentar sus adicciones. Ahora que viven juntos de verdad, que duermen en la misma cama, Lily se enfrenta a nuevas batallas…, como la de no abalanzarse sobre Loren cada noche, o no dejarse consumir por el sexo ni por su cuerpo.
Loren piensa mantenerse alejado de la bebida para reparar todos sus errores, así que, cuando alguien amenaza con revelar el secreto de Lily a su familia y al público, se promete que hará cualquier cosa por protegerla. Sin embargo, ahora que salen a la luz viejos enemigos, se juega algo más que su sobriedad: atormentarán a Lily hasta que él se derrumbe.
Pero su mayor miedo no es una recaída, sino lo único que lo cambiaría todo.
Dos palabras: «Hemos terminado».
¿Cómo sobrevivir a un mundo en el que Loren deba estar alejado de Lily?
1945: la guerra ha terminado y algunos alemanes deben huir del país. Tras un viaje agotador, un hombre llega a un antiguo monasterio franciscano que se alza frente a los Dolomitas. Allí hallará refugio y también sellará un pacto.
Más de una década después, el doctor Quirke es «un animal herido» que se ha mudado a casa de su hija Phoebe tras la trágica muerte de su mujer. Cuando en un garaje de Dublín aparece el cadáver de la joven estudiante judía Rosa Jacobs, todo parece apuntar a un suicidio, pero Quirke y el inspector Strafford (que se enfrentan a su primer caso juntos) sospechan que se trata de un crimen, al igual que la hermana de la víctima, una periodista que se une a la búsqueda de la verdad y zarandea el corazón del patólogo. Mientras las relaciones entre los dos investigadores se vuelven cada vez más tensas, el misterio se agudiza cuando descubren los vínculos de Rosa con el hijo de una acaudalada familia alemana que se mudó al condado de Wicklow tras la Segunda Guerra Mundial y tiene negocios en Israel. ¿Podrán unir las piezas del rompecabezas oculto?
Colby Mills se sintió una vez destinado a una carrera musical, hasta que la tragedia echó por tierra sus aspiraciones. Ahora, al frente de una pequeña granja familiar en Carolina del Norte, acepta una actuación en un bar de St. Pete's Beach, Florida, buscando un descanso de sus obligaciones en casa.
Pero cuando conoce a Morgan Lee, su mundo se pone patas arriba, haciendo que se plantee si las responsabilidades que ha asumido tienen que dictar su vida para siempre.
Hija de acaudalados médicos de Chicago, Morgan se ha graduado en un prestigioso programa musical universitario con la ambición de trasladarse a Nashville y convertirse en una estrella. Romántica y musicalmente, ella y Colby se complementan de una manera que ninguno de los dos ha conocido hasta ahora.
Mientras Colby y Morgan se enamoran perdidamente, Beverly se encuentra en un viaje diferente. Huyendo de un marido maltratador con su hijo de seis años, intenta rehacer su vida en un pequeño pueblo. Sin dinero y con el peligro acechando, toma una decisión desesperada que reescribirá todo lo que sabe que es verdad.
En el transcurso de una semana inolvidable, tres personas muy diferentes pondrán a prueba sus ideas sobre el amor. A medida que el destino los va uniendo, se verán obligados a preguntarse si el sueño de una vida mejor podrá superar el peso del pasado.
La vida está llena de etapas, algunas preciosas e inolvidables, otras más difíciles y complicadas, lo importante es saber cuándo hay que cerrar cada una de ellas.
La madurez no nos avisó. Apareció de repente con la enfermedad de Lucía, que superamos como siempre lo habíamos hecho, estando unidas. Aparentemente, Laux, Sara, Lucía y yo éramos las mismas cuatro amigas inseparables, pero las circunstancias de la vida no nos lo estaban poniendo fácil. La desilusión por un sueño que se escapa entre las manos, ocultarle la verdad a quien amas, tener que decidir entre tu pareja o ser madre hizo que nos diésemos cuenta de lo mucho que habíamos cambiado.
Seguíamos llenas de veranos y atardeceres, de risas y llantos, plenas de amistad incondicional y de luz, pero también de decisiones difíciles de tomar, diferentes, ineludibles a nuestra edad.
Entre ellas, la más importante para mí no dejaba de repetirse en mi cabeza: ¿Quería ser yo la Vecina Rubia? ¿Podría sostener el peso del anonimato siendo ella?
1968. Gracias a su tesón, Amín ha conseguido convertir sus tierras áridas en una finca floreciente. Ahora pertenece a una nueva burguesía que prospera, organiza fiestas y se divierte: contempla el porvenir con optimismo. A su esposa Mathilde, en cambio, todo ese bienestar material no logra arrancarle la certeza de haber perdido los mejores años de su vida durante la guerra y, luego, cuidando de la casa y de Aicha y Selim, sus hijos. Pero al Marruecos independiente le cuesta consolidar su nueva identidad, a caballo entre el arcaísmo y la ilusoria tentación de la modernidad occidental, entre la obsesión por la imagen que uno da de sí mismo y las heridas de la vergüenza. En ese agitado periodo, que oscila entre la represión y el hedonismo, los jóvenes deberán pronunciarse, hallar su voz y su camino.
En la historia que le da nombre a esta colección de cuentos, la ligereza con la que se conduce Esmeralda —descubierta en poligamia— deja boquiabierto al agente del Ministerio Público, para quien resultan inconcebibles las razones de esta mujer que cautiva a todos con su natural desparpajo y su incuestionable amor por sus cinco maridos. La doble moral, los prejuicios, el desigual papel entre los géneros, las diferencias entre las clases sociales son expuestos con profundidad, humor y lirismo en dieciséis originales relatos que evocan lo mejor y lo peor de las contradicciones de la naturaleza humana.
El legado del campesino, guerrillero y líder social Florencio el Guëro Medrano trasciende por mucho lo sucedido el 31 de marzo de 1973, cuando siete familias tomaron unas tierras semiabandonadas en Morelos y fundaron la primera comuna popular en América Latina, que llegó a ser de más de quince mil colonos y se cimentó bajo su propio código moral. La crónica puntual de la gesta de la colonia Rubén Jaramillo es narrada con precisión en esta obra indispensable, que es también un homenaje a quienes entendieron que el verdadero espíritu revolucionario está en el respeto a uno mismo. La Biblioteca Elena Poniatowska reúne la obra narrativa, ensayística y periodística de la autora que ha cuestionado al sistema y sus convencionalismos y que ha destacado por su vocación social y solidaridad con los desfavorecidos. No den las gracias nos motiva a seguir el ejemplo de aquellos que se atrevieron a construir un mundo más justo.