Hace más de veinte años, el célebre novelista chileno Gabriel Vargas Montseny desapareció en la ciudad de Oviedo después de un encuentro con un peculiar club de lectura. Su rastro se perdió de madrugada originando un enigma jamás resuelto.
Ahora, la trágica muerte de uno de los miembros de la tertulia literaria siembra de nuevo la inquietud entre los participantes. Sobre todo en Alana, invitada accidental en aquella sesión del club, una mujer que siente un interés muy especial por los secretos que se ocultan las casas antiguas, en los objetos heredados, en los recuerdos de la gente… y en los libros olvidados.
La crítica ha dicho:«Una de esas novelas en las que te quedarías a vivir para recorrer con sus entrañables personajes las calles de Oviedo y acompañarlos de café en café y de secreto en secreto. ¿Dónde hay que apuntarse para ser miembro del club de la niebla?».Rosa Ribas
«En el corazón de un club de lectura único se esconden secretos que la joven buhonera Alana Calume está decidida a desentrañar.
Las historias de Samanta Schweblin obsesionan e hipnotizan, cuestionan la realidad como cada sombra y cada golpe acechándonos en las noches de insomnio. En los cuentos de Pájaros en la boca el lector deberá mirar de frente esos mundos en los que el crujido de las alas de un pájaro, una mujer abandonada en la ruta o el infierno fantasmal de un asesinato son la confirmación de que la vida puede ser tan pesadillesca como hermosa. En la huella de Raymond Carver, David Lynch y Flannery O'Connor, la escritura de Schweblin difumina con maestría la línea entre lo extraño y lo cotidiano, arrastrando al lector a un estimulante tour de force que le acelerará el pulso.
Pushkin nunca tuvo una nieta, o acaso la desconocemos, por eso este libro de cuentos es dos cosas: la audacia de la búsqueda de personajes azarosos, perdidos y esenciales, y un viaje hacia territorios desconocidos. Los escenarios son múltiples: de La Habana al desierto del Rajastán, de Saint-Nazaire a Teherán, de Rusia a Miami o Lima. El hilo conductor es el tiempo, la nostalgia, la pérdida, pero también la aventura, el humor, y la recuperación del pasado. Un salto a un vacío lleno de sentidos. La nieta de Pushkin es un libro híbrido entre el cuento y el viaje en clave de autoficción. Si toda literatura es un ejercicio de solapamiento autobiográfico, Ronaldo Menéndez rompe las rasgaduras de ficción para filtrar un yo, un nosotros, que envuelve al lector y le hace viajar con él. Y por encima de todo, un lenguaje que es en sí mismo una búsqueda y una fundación, una manera de entender la literatura. Una prosa enérgica, que nos traslada con pulso propio, a la mejor renovación de la literatura latinoamericana de este primer tercio del siglo xxi.
Tras diez años sin saber nada de su padre, Andrea, la protagonista y narradora de “La noche será negra y blanca”, recibe una llamada suya en la que le pide que vaya a verlo a Denver. Aunque tiene muchas dudas sobre si acudir a esa llamada, al final decide ir, pero antes pasa unos días en San Luis Potosí con su abuela paterna para intentar averiguar más cosas sobre ese hombre que desapareció de la vida de su madre y de la suya hace tantos años, y entender mejor su comportamiento. A lo largo de las páginas de esta novela breve e intensa se nos narran los pasos que Andrea, animada por un afamado escritor, va dando en busca de su padre, pasos que se entrelazan con fragmentos del pasado de una familia sacudida por un trágico suceso que supuso un antes y un después en la vida de todos sus miembros.
La alcaravea es una planta silvestre de flores pequeñas. Sus semillas tienen distintos usos que podrían replicar los cuentos de este libro: • Medicinal: en infusión, esta especia calma los cólicos infantiles (muchos son los niños que lloran aquí, a pesar de las nanas), pero, además, su uso tópico sirve para limpiar y cicatrizar heridas, sean las de madres derrotadas por la vida, las de un visir enamorado o las de un hermanastro tímido. • Culinario: un sabor, amargo y dulce a la vez, condimenta la mayoría de los relatos. En ellos, hay desolación y hasta horror en ocasiones, pero siempre se asoma la luz de la ternura que salva. • Relajante: su aroma, usado en aceites y lociones, tiene una cualidad tranquilizante que los protagonistas habrían agradecido. Si aún les interesa conocer otras propiedades de Alcaravea, entren en sus páginas y descubran sus beneficios.
Detengámonos en la «avidez», la nuestra y la de otros. La de todos. El deseo, la ansiedad, la ambición, la codicia. Lina Meruane nos expone a los sentidos materiales y metafóricos de esta palabra a través de una multitud de madres e hijas insaciables, de hermanas incisivas, de amigas y amantes afiladas así como de hombres salvajes y animales cuya hambre alimenta el amor y el odio, la miseria y el castigo, el resentimiento, el perdón. Un universo obsesivo por el que discurren objetos que cobran vida, cuerpos que la pierden, que se mutilan y se desgajan. Leer estos cuentos punzantes de Lina Meruane detona, como en cada uno de sus libros, una inolvidable avidez lectora.