Sin duda, Francis Scott Fitzgerald (1896-1940) se cuenta entre los escritores estadounidenses más importantes del pasado siglo, y no solo por su estilo impecable, divertido y poético (aunque siempre accesible), sino por la sagacidad con la que supo reflejar en sus textos el espíritu y la idiosincrasia de su época. Este volumen recoge veintidós de los mejores ensayos que Fitzgerald publicó a lo largo de su carrera como colaborador en prensa y en revistas literarias, cuatro de ellos traducidos al castellano por primera vez. A lo largo de sus páginas, el autor habla de sí mismo y sus contemporáneos, sus inquietudes, sus problemas y su tiempo, así como de los míticos espacios y ciudades que le tocó recorrer, desde las urbes inundadas de jazz y de luz de los felices veinte hasta los años prebélicos de la más dura y agria década de 1930.
A Gaspar ya no le gusta Luca Calliveri. O eso se ha repetido cada mañana durante los últimos tres meses, desde que el rey de Santino le rompió el corazón en mil pedazos. Ha intentado rehacer su vida, más unido a su padre, ahora que solo quedan los recuerdos de un verano imposible de olvidar.
Pero una sorprendente invitación al Sansere Invernale, el baile con motivo del solsticio de invierno que celebra la familia real, lo cambiará todo. ¿Está preparado Gaspar para volver a Santino, reencontrarse con Luca y descubrir los secretos que esconden los Calliveri?
Dicen que las islas Lofoten son el final del mundo, pero Emma solo puede pensar que es imposible que algo tan bonito sea el final de algo, sino apenas el principio: el principio del mundo, una oportunidad para empezar de nuevo y también su casilla de salida en el recién estrenado tablero de su vida.
Aksel se marchó de este archipiélago situado por encima del círculo polar ártico cuando cumplió los dieciocho años, ansioso por ver qué había más allá de esas montañas rodeadas de agua, pero han transcurrido siete años y ahora solo desea regresar y convertir su cabaña a orillas del fiordo en su hogar.
Emma guarda un secreto que la cambió por completo, y lo último que quiere es enamorarse. Aksel se enamora perdidamente de ella en cuanto sus miradas se encuentran.
Sylvie Dubois, una chef francesa, es enviada a París para espiar al enemigo, como parte de la resistencia. Por su parte, Christoph Baumann, un soldado alemán, está dispuesto a hacer cualquier cosa para salvar a su hermana.
A medida que la chef y el soldado se conocen y son capaces de ver más allá de sus uniformes, la guerra parece desaparecer para ellos. Sin embargo, en un mundo enfrentado, el amor puede ser muy peligroso y tener un coste demasiado alto.
La madre de nadie teje entre palabras la antropología simbólica de un vínculo universal: el de las madres con sus hijas. La mujer que todavía no es madre, la que quizá lo será, la que puede que no lo sea nunca, la madre perdida y la evocada, la madre amada…, todas ellas se reúnen en este itinerario sentimental que hilvanará una historia femenina en clave poética.
Si en palabras Adrienne Rich, la poesía es el lugar donde vivir sin ser la madre de nadie, donde existir como una misma, lo poético ofrece también un espacio propicio para dar voz a distintas mujeres (la abuela, la niña, la madre), todas ellas criaturas arácnidas que entretejen sus cuerpos a otros cuerpos. El lector hallará en esta obra cantos nupciales, poesía de tono epistolar, intuiciones metapoéticas o evocaciones de la casa familiar como auténtica Ítaca.
Todo ello mecido por los ciclos astronómicos, por el valor metafórico del solsticio y el equinoccio. La madre de nadie es un libro-cuerpo, libro-cordón umbilical en el que las mujeres trenzan su historia con el hilo de Ariadna. Un libro-homenaje a las madres, las hilanderas del mundo.
ELLA TIENE TRES DESEOS,ÉL NO ES NINGUNO DE ELLOS.
Clementine quiere:1. Curar su corazón roto.2. Encontrar el trabajo de sus sueños.3. Disfrutar de un rollo de una noche increíble y sin ataduras.
Theo es:1. Un rompecorazones nato.2. La distracción perfecta.3. La clase de estrella del rock mundial a la que cualquiera querría atarse.
"Una novela ingeniosa e inteligente.Laura Wood me tiene completamente hechizada".
HANNAH GRACE, autora de Romper el hielo
Clementine Monroe no está en su mejor momento. El mentiroso de su novio la ha dejado, se ha quedado sin trabajo y está a punto de perder su piso. Así que cuando sus hermanas sugieren volver a hacer su viejo ritual del "hechizo para corazones rotos", según el cual piden tres deseos, ella acepta. Así, juntas piden que Clemmie encuentre el amor, de con el trabajo de sus sueños y, ya de paso, practique sexo sin ataduras a diestro y siniestro.
Sin embargo, despues de arruinar accidentalmente un funeral y tener su primer rollo de una noche (que no está nada mal), a Clemmie le encargan un trabajo que no podría querer menos