Jorn está destinado a ser rey de Neimhaim, aunque su única ambición es vivir en las montañas salvajes donde ha crecido. Es retraído y solitario; todo lo contrario que su prometida, Sygnet, una hermosa joven que adora la corte y vive sin ataduras con la que no tiene nada en común. Antes de que la boda se celebre, Jörn tiene que afrontar una tradición: demostrar que es el mejor guerrero entre los suyos venciendo en duelo a su propia madre. Pero nada sucede como estaba previsto.
Lejos de allí, dos hermanos gemelos, Kjartan y Søren, descubren un secreto que podría cambiarlo todo. Y, mientras la Alianza pende de un hilo, Ênhedu-Inanna, una reina inmortal llegada del lejano sur, está dispuesta a aprovecharse de esa debilidad si con ello evita que su pueblo ancestral agonice.
Una estrella de la NFL. Una chica llena de sueños. Un matrimonio fingido.
Troy Carson es la estrella de los Cowboys de Dallas. Guapo. Arrogante. Vive su vida exactamente como quiere.
Maya Smith es una chica normal con una vida normal, pero piensa cumplir todos sus sueños.
Ellos ya se conocen, hace mucho que decidieron odiarse, aunque todo puede dar un giro de ciento ochenta grados sin que ni siquiera sean capaces de verlo venir.
Pasar tiempo juntos. Compartir casa. Fingir que quieres a alguien, que lo deseas, que estás enamorada…, y ¿en qué momento has dejado de fingir?
Hace años que Elisa está apagada. Tras una terrible pérdida que la llevó a separarse de Mario, a quien consideraba el amor de su vida, se ha hundido en la inercia de la rutina y ya no se reconoce a sí misma.
Cuando le ofrecen el trabajo de sus sueños en un pueblecito de Finlandia, la chispa vuelve a prender en su interior y no duda en abandonar Tenerife para lanzarse a la aventura.
Sin embargo, antes tendrá que sobrevivir a la boda de su mejor amigo en un idílico rincón de las islas donde todo parece posible, incluso que los rescoldos de su antigua relación se aviven una vez más. Elisa y Mario se reencuentran con estrépito al tiempo que el destino se frota las manos para desbaratar de nuevo sus planes.
Si bien William Carlos Williams debe gran parte de su reconocimiento a la poesía, en la que introdujo conceptos novedosos como el «pie variable» y con la que trató de aprehender un habla típicamente americana en contraposición al inglés europeo, destacó también de manera importante por sus relatos en prosa. Williams, que ejerció durante toda su vida como médico de cabecera y pediatra —ejercía de día y escribía de noche hasta caer rendido—, dedicó un buen número de historias a su profesión y plasmó una sentida y conmovedora semblanza de los hombres y mujeres corrientes. Tanto por su ocupación como por su penetración psicológica y su interés en el ciudadano de a pie y el campesino, a menudo se ha comparado a Williams con Antón Chéjov. Gran impulsor del uso del habla coloquial en su narrativa, sus aportaciones al diálogo interior y el flujo de conciencia lo situaron en la vanguardia literaria de la primera mitad del siglo XX. Pero hoy son el sustrato íntimo de sus personajes y la insondable honestidad de su mirada los que, unidos a su estilo conciso y sugerente, nutrido de imágenes imborrables, lo han convertido en un clásico y en un autor poderosamente vivo para los cánones contemporáneos.
En 1931 Ramón J. Sender publicó en la editorial madrileña Zeus "El Verbo se hizo sexo (Teresa de Jesús)", novela que, como señaló el autor en el prólogo, no pretendía ser una biografía al uso de la escritora y santa abulense. El libro conoció ese mismo año una segunda edición, en la que el único cambio con respecto a la primera fue la ilustración de la cubierta. La novela no se reeditó en vida de Sender, quien en 1967 volvió a publicar un libro protagonizado por santa Teresa, "Tres novelas teresianas", una colección de novelas cortas. "El Verbo se hizo sexo" se estructura en quince capítulos agrupados en cuatro partes ―«Adolescencia», «Crisis de pubertad», «La pasión» y «Reposo y santidad»― y en ella el autor recoge algunos de los episodios más significativos de la vida de Teresa de Jesús, prestando especial atención a su labor como reformadora de la Orden del Carmelo y fundadora de conventos, a sus experiencias místicas y a la vigilancia a la que la sometió el Tribunal del Santo Oficio. Al mismo tiempo, Sender ofrece en esta novela un fresco certero de la España del siglo XVI y da unas pinceladas de la difícil situación en la que se encontraba la Iglesia católica en aquella época debido a la Reforma de Lutero.
Tokyo. Fragmentos es la primera obra que se publica en España de Leopold Federmair, escritor y traductor austriaco nacido en 1957 y que desde 2002 reside en Japón. En este libro, estructurado como un paseo literario por el Japón contemporáneo, visitamos a Kenzaburo Oé, vamos al cine, entramos en hoteles, tiendas, bares o en el hospital en el que han ingresado a Mayuko, la hija del autor, viajamos en tren, paseamos por parques o por zonas residenciales, y también encontramos comentarios sobre literatura y música o reflexiones sobre el sistema educativo, el urbanismo o la cultura de Japón. Como señala en su epílogo Daniel F. Hübner, profesor de la Universidad de Zaragoza, «todo ello tiene cabida aquí, en este paseo que adquiere rango de género literario en cuanto permite dotar de unidad a los diversos fragmentos en los que a modo de capítulos se encuentra dividido el libro». Pero, tal como apunta asimismo el profesor Hübner, «este libro no solo ofrece a sus lectores un fascinante recorrido por los múltiples fragmentos en los que se descompone la caleidoscópica realidad del Japón contemporáneo. Su interés radica también en lo que revela de la persona —o del personaje— que está presente en estas páginas, ese paseante que observa una ciudad y sus gentes con la inocente sabiduría de una niña y el amplio bagaje de vivencias y referencias culturales de un escritor cosmopolita en plena madurez creadora.