Un viejo marinero con la cicatriz de un sablazo en la cara se instala en una posada en la costa inglesa, no muy lejos de Bristol. Lleva un cofre que no abre nunca, se emborracha con ron y aterroriza a la clientela con sus historias y canciones. Además, le paga a Jim, el hijo de los posaderos, para que esté ojo avizor y le avise si se presenta «un marinero con una sola pierna». Lo cierto es que en el cofre secreto se esconde el mapa de una isla con un magnífico tesoro enterrado por un antiguo pirata, y Jim se encuentra, de la noche a la mañana, enrolado como grumete en una expedición (dirigida por un rico terrateniente) para ir a buscarlo. A partir de ese momento, tiene que adquirir «la costumbre de vivir aventuras trágicas» y familiarizarse con más cicatrices y mutilaciones, la muerte, la codicia y la traición. Pero todo tiene su doble cara: el miedo superado por la curiosidad puede dar pie a actos de coraje gratuitos, el aplomo puede convertirse en frialdad, la temeridad puede conducir a la jactancia. Jim, solo un muchacho, salva constantemente la vida a los adultos, pero no siempre alcanza a distinguir la diferencia entre ser valiente y estar envalentonado, entre la ensoñación y la pesadilla.
Una edición especial, ideal para amantes del mítico detective Sherlock Holmes
Sumérgete en los emocionantes misterios y las brillantes deducciones de Sherlock Holmes y el Dr. John Watson con esta edición especial ideal para todos los fanáticos de la novela policíaca y los amantes de la literatura clásica.
Incluye:
Estudio en escarlata.
El signo de los cuatro.
El sabueso de los Baskerville.
El valle del terror.
Obra maestra que aborda la dualidad del ser humano, Stevenson la escribió después de sufrir una pesadilla sobre la capacidad para el mal que se esconde en el interior de cada individuo. En una mezcla entre la novela gótica, psicológica, policíaca y de terror, el abogado Utterson investiga la misteriosa relación entre su amigo el doctor Henry Jekyll y el huraño y oscuro señor Edward Hyde. El primero es un científico bien valorado socialmente, que cuando ingiere una poción es capaz de convertirse en un criminal capaz de cometer las peores vilezas. El enorme éxito que alcanzó en Gran Bretaña y en Estados Unidos de América nada más publicarse en 1886 permitió a su autor abandonar la abogacía para centrarse exclusivamente en su carrera literaria. Víctor Coyote bucea en las sombras del relato para ilustrar de nuevo este gran clásico de lo tenbroso, traducido expresamente para esta edición por Susana Carral.
El gran deseo y afán de la señora Bennet es casar a sus cinco hijas ventajosamente para asegurar su futuro incierto. Por ello, cuando llega a la zona el señor Bingley, un joven acaudalado y soltero que alquila la imponente finca de Netherfield, está convencida de que conseguirá sellar una unión favorable con una de ellas. La novela inicia a lo largo de esa temporada de bailes y se centra en los romances y los compromisos de las jóvenes Bennet, pero también desgrana las consecuencias de esas elecciones y la gran responsabilidad e importancia de elegir marido para las mujeres entonces. En esta novela, Jane Austen presenta un análisis preciso e irónico del amor a principios de s. XIX.
EL ESCRITOR VIVE, la tarea de ser poeta no se cumple en determinado horario. Nadie es poeta de ocho a dos y de dos a seis. Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. De igual modo que un pintor, supongo, siente que los colores y las formas están asediándolo. O que un músico siente que el extraño mundo de los sonidos —el mundo más extraño del arte— está siempre buscándolo, que hay melodías y disonancias que lo buscan. Para la tarea del artista, la ceguera no es del todo una desdicha: puede ser un instrumento.
J.L.B.
La patria, los azares de los mayores, las literaturas que honran las lenguas de los hombres, las filosofías que he tratado de penetrar, los atardeceres, los ocios, las desgarradas orillas de mi ciudad, mi ciudad, mi extraña vida cuya posible justificación está en estas páginas, los sueños olvidados y recuperados, el tiempo... La prosa convive con el verso; acaso para la imaginación ambos son iguales.Felizmente, no nos debemos a una sola tradición; podemos aspirar a todas. Obras completas 4 (1975-1988).