En esta obra póstuma e inédita, Nélida Piñon -Premio Príncipe de Asturias de las Letras y la primera mujer que llegó a presidir la Academia Brasileña de las Letras-, cose su testamento literario y lo convierte en una celebración de la vida donde relata su pasión por la creación, ahonda en el sentido de pertenencia a un territorio y canta su amor a la música y al arte entretejiendo episodios e recuerdos sobre sus amigos más íntimos: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Susan Sontag o Clarice Lispector. Introduciendo retazos de su infancia, en la que las lenguas española y portuguesa se entrelazaron, y creando una sinfonía cultural que resuena en su vida y en su literatura, Piñon acompaña el lector por una profunda reflexión sobre la mortalidad y el poder de la invención a través de las palabras.
A lo largo de cuatro décadas, la madre de Roald Dahl guardó todas las cartas que le enviaba su hijo. Ella fue la primera lectora del autor de Matilda, la persona que estimuló su deseo de narrar, fabular y entretener mediante la palabra escrita.
En esta correspondencia que ve la luz por primera vez en español, Dahl perfeccionó las dotes narrativas y el humor macabro que harían de él uno de los escritores más populares del siglo xx. También plasmó en detalle y sin morderse la lengua las experiencias cruciales de su vida, tan rica en aventuras como pródiga en tragedias: desde su educación en un estricto internado hasta sus primeros éxitos literarios, pasando por el terrible accidente de avión que sufrió en el desierto de Egipto, la colaboración con Walt Disney en Hollywood y los años de espionaje y diplomacia en las altas esferas de Washington.
Walter Tevis, autor de Sinsonte y El buscavidas, demuestra su capacidad de combinar distopía y humor en unas novelas que retratan lo peor de nuestro mundo.
Año 2063. Los recursos de la Tierra se están agotando. Todas las expediciones espaciales en busca de nuevos combustibles han fracasado, China es una potencia global, Estados Unidos agoniza en manos de la mafia, y la gente se muere de frío en el centro de Manhattan. El magnate estadounidense Ben Belson es uno de los hombres más ricos del universo, un tipo inmaduro y presuntuoso que necesita demostrarle al mundo que su padre se equivocó al subestimarlo. En un momento de crisis, decide hacer acopio del poco uranio que queda en la Tierra, compra una nave y pone rumbo a un planeta que inmediatamente bautiza con su propio nombre y en el que crece un tipo de hierba inteligente cuyo canto enerva los sentidos. Las misiones siderales están prohibidas desde hace tiempo, pero él se ha acostumbrado a salirse con la suya y, con la excusa de encontrar una respuesta a la crisis energética, se lanza al vacío del espacio para superar su vacío existencial. Así, lo que empieza siendo una excentricidad más acaba convirtiéndose en la expedición del siglo. De repente, el futuro de la humanidad está en sus manos, aunque, en realidad, él solo quisiera despejarse un poco.
El 28 de septiembre de 1940 el submarino Cappellini de la armada fascista italiana partió del puerto de La Spezia con rumbo al Atlántico, vía Gibraltar. Al mando estaba el veterano comandante Salvatore Todaro, un hombre que llevaba el pecho cubierto con una coraza de acero debido a viejas heridas de combate.
Durante su misión, avistaron un buque belga, el Kabalo. Se produjo un combate naval y el submarino hundió al barco enemigo. Pasado un rato, vieron aparecer a varios tripulantes sobrevivientes. Pese a que el almirante alemán Dönitz ordenó explícitamente que no se los rescatase, Todaro decidió contravenir a sus superiores y primar, por encima del reglamento militar, la ley del mar, que dice que hay que rescatar a los náufragos. Su gesto lo convierte en un héroe que conecta el pasado con nuestro presente de pateras rescatadas en alta mar por barcos que, con demasiada frecuencia, las autoridades no quieren dejar desembarcar en sus puertos.
Fern Brookbanks ha malgastado demasiados años pensando en Will Baxter. Pasó solo veinticuatro horas con el artista en un día fortuito de aventuras por Toronto. Se confiaron sus sueños y secretos y prometieron reencontrarse un año después. Fern acudió a la cita. Will, no. Ahora, ella vive en la casa de su niñez, regenta el resort de su madre en Muskoka, que está hecho un desastre, y necesita un salvavidas. Para su eterna sorpresa, su deseo se cumple cuando Will aparece, nueve años tarde, con una maleta y una oferta para ayudarla. Pero ¿cómo va a fiarse ella de ese hombre trajeado que se parece tan poco al que conoció? Will oculta algo, y Fern no está segura de querer saber qué. Sin embargo, hace años él la rescató. Y puede que haya llegado la hora de que ella le devuelva el favor.
Un misterioso anuncio de una sola línea en una revista culinaria, sin número de teléfono ni dirección: ¡quienes deseen visitar la taberna Kamogawa tienen que confiar en un toque de magia para llegar hasta ella! Solo los asiduos y los curiosos, guiados por el destino, encuentran el camino hasta el pequeño edificio escondido entre las callejuelas de Kioto.
La pareja formada por el padre y la hija Kamogawa ha empezado a anunciar sus servicios como «detectives de la comida»: mediante ingeniosas investigaciones, son capaces de recrear un plato del pasado de sus clientes, guisos que bien podrían contener las claves de historias olvidadas y promesas de felicidad futura. ¿Les permitirán estos sabores redescubiertos cerrar la puerta a los remordimientos y empezar de nuevo?
El título de esta novela lo toma Faulkner de un verso de Macbeth: "¡La vida no es más que una sombra (...) un cuento narrado por un idiota, lleno de ruido y furia, que nada significa!" Su tema central nos sitúa en las relaciones asfixiantes de una familia, encarnado en la alienación y desintegración moral en tres niveles: el deterioro de los valores de la familia aristocrática, la ruptura de las relaciones naturales padres-hijos y la corrupción individual del ser humano.
La mayoría de las escuelas ansían ser las mejores, pero, ¿esta escuela? Esta ansía ser la peor. La Academia Calder es el lugar al que van los paranormales rebeldes, los que rompen las reglas o pierden el control. Y cuando se llena de vampiros, hombres lobo, brujas y faes, se vuelve bastante aterradora.
Yo lo sé mejor que nadie. Porque estoy atrapada aquí.
Toda chica de diecisiete años piensa que su madre es una tirana. Pero resulta que la mía dirige la Academia Calder, cosa que me ha convertido en una gran diana. La única manera que tengo de conseguir sobrevivir en estos oscuros pasillos es evitando las cosas (y los niños) que aparecen en mitad de la noche.
Especialmente Jude Abernathy.
Pero cuando una extraña tormenta azota nuestra recóndita isla, me quedo encerrada sin un plan B. No hay energía, todas las luces se han apagado… Y nuestras peores pesadillas de repente se han vuelto reales y están sedientas de sangre. Ahora, si quiero sobrevivir, debo aliarme con un mal para evitar otro peor, y, ¿qué puede ser peor que la idea de acercarme a Jude? Que en realidad y en secreto, amo cada minuto que paso con él.
Gala está harta de seguir atrapada en un círculo vicioso de dependencia y toxicidad con su exnovio.
NO CONCIBE UNA VIDA SIN ÉL
Por ello decide dejarlo todo atrás y alejarse completamente de él, con la esperanza de poder sanar su corazón y evitar la tentación de volver a caer en esa destructiva relación.
Huir donde no pueda hacerle daño.
DONDE NO PUEDA ENCONTRARLA
Una nueva vida en la que refugiarse y con la que enfrentarse a sus inseguridades, sus heridas, sus miedos y su inoportuna atracción hacia Gael, un chico que forma parte de su nueva rutina.
CON QUIEN PODRÍA REDESCUBRIR EL AMOR
Pero Gala tiene claro que volver a abrir su corazón no entra en sus planes.
Ella sabe que lo que necesita es centrarse en sí misma.
LIBERARSE DEL PASADO, APRENDER A AMARSE Y PERMITIRSE SER FELIZ SIN DEPENDER DE NADIE MÁS