«¿Fue un gran escritor? Lo fue. En el siglo xix y comienzos del xx, no hay ninguno de sus compatriotas que tenga semejante dedicación, inventiva, empeño y la soltura literaria de Pérez Galdós».
Benito Pérez Galdós es un autor esencial en la literatura española contemporánea. En este ensayo, a partir del análisis de sus novelas, de sus obras teatrales y de los Episodios nacionales, Mario Vargas Llosa crea un perfil completo, personal y sugerente del escritor español. Nadie como el Nobel peruano es capaz de leer de manera tan sagaz y con tanta libertad y pasión la obra de un creador.
Como el propio autor afirma en la introducción a La mirada quieta, «Galdós hizo lo que Balzac, Dickens y Zola hicieron en sus respectivas naciones: contar la historia y la realidad social de su país. Con sus Episodios estuvo en la línea de aquéllos, convirtiendo en materia literaria el pasado vivido, poniendo al alcance del gran público una versión quieta pero amena, bien escrita, con personajes vivos y documentación solvente, de un siglo decisivo en la historia española».
John Steinbeck también sufrió los efectos de la Depresión; fue testigo del éxodo rural masivo que emigra del norte hacia el sur y tomó en los años 30 partido por los explotados, los jornaleros emigrantes. "Las uvas de la ira" es la crónica de una familia depauperada en su viaje hacia una tierra de promisión, buscando trabajo y mejores condiciones de vida. Steinbeck sabe trascender lo puramente propagandístico o moralizante cuando unos personajes de ficción llenos de profundidad y humanidad, auténticos luchadores, no dudan en denunciar los abusos del poder y la despiadada crueldad y desamparo que sufren los más débiles.
El encuentro con grandes autores de la literatura latinoamericana. Unas memorias deliciosas repletas de humor y pasión.
Entre la ficción y el testimonio, el ensayo y la memoria, este libro da cuenta de algunas facetas de la vida de varios escritores a quienes Gonzalo Celorio tuvo la oportunidad de conocer y de tratar: Arreola, Cortázar, Rulfo, Fuentes, Monterroso, García Márquez, Loynaz, Eco. Por encima de las indiscreciones, prevalece la admiración crítica que Celorio les profesa; por encima del yo del autor, el protagonismo de los escritores; por encima de la anécdota dolorosa, patética o irrisoria, la valoración de sus obras, las literarias y las de la vida misma, que se funden en este libro cargado de pasión literaria y también de humor y de ironía. Páginas deliciosas que invitan a la relectura.
En una ciudad con muros y edificios de cristal existe una sociedad totalitaria cuyos súbditos sobrellevan unas vidas carentes de pasión y creatividad. Hasta que D-503, un matemático que por las noches sueña con números, efectúa un descubrimiento: tiene un alma individual. Ambientada en el siglo XXVI, Nosotros es la novela distópica por antonomasia, antecesora de 1984 y Un mundo feliz. Un relato que vaticina el destino al que todos podemos estar abocados si rendimos nuestra individualidad a un desvarío tecnológico colectivo. Proscrita en la Unión Soviética durante muchos años, Nosotros sigue siendo un conmovedor alegato en favor de la libertad individual, al tiempo que una convincente, trepidante y vívida obra de ciencia ficción.
Stefan Zweig, reconocido como uno de los mayores biógrafos de todos los tiempos, examina con su habitual perspicacia y sutileza la vida y obra de tres grandes escritores, y queda fascinado por la lucidez de Tolstói, la imparcialidad de Casanova y la ambigüedad de Stendhal. A los tres los considera "poetas de sus vidas" puesto que todos ellos hicieron de su experiencia vital y su biografía materia literaria. Pero mientras que Casanova habló de sí mismo de un modo casi ingenuo y anecdótico, para regocijo del lector, el "egocéntrico" Stendhal lo hizo con la clarividencia del psicólogo capaz de desmontar las coartadas de la propia psique, y Tolstói, por último, transformó la autobiografía en una autentica búsqueda espiritual, ética y religiosa.
La manipuladora:
Puedo manipular las emociones de cualquiera que me lo permita.
Les hago sufrir, les hago llorar, les hago reír y suspirar.
Pero a él mis palabras no le afectan. Sobre todo cuando le suplico que se vaya.
Siempre está ahí, observándome y esperando.
Y yo no soy capaz de apartar la mirada.
Especialmente cuando lo único que deseo es que se acerque.
La sombra:
No pretendía enamorarme.
Pero, ahora que ha ocurrido, no puedo mantenerme lejos de ella.
Me fascinan su sonrisa, sus ojos, cómo se mueve…
Cómo se desnuda...
Continuaré observándola y esperando. Hasta que caiga en mis redes.
Y, cuando lo consiga, no la soltaré nunca.