Yaiza está al borde de un ataque de nervios. Ha vuelto a suspender su oposición a juez por tercera vez consecutiva.Ocho años de su vida dedicados en exclusiva a prepararse para aprobar y, de nuevo, no lo ha conseguido.
¿Qué sucede cuando eres una mujer que ha pasado los treinta, no tienes novio ni trabajo y sigues viviendo con tus padres? ¿Qué pasa si, de repente, te das cuenta de que tal vez vivas así para siempre? ¿Abandonas o pones tu vida en pausa y vuelves a intentarlo?
Pero…¿y si antes de tomar una decisión tan importantete escapas a Canarias durante los meses de verano y tratas de descubrir quién eres realmente, qué quieres y cuán importante es para ti el éxito en tu carrera?¿Y qué ocurre si, mientras tanto, aparece el amor de tu vida?
Entonces llega septiembre, y con él una encrucijada:¿el amor isleño o volver a intentar el éxito laboral en la península?
Yaiza y Aday vivirán una intensa y transformadora historia de amor de verano. Se descubrirán a través de los ojos del otro y, tras conocerse, jamás volverán a ser los mismos.
¿La chica más estudiosa de su clase con el graciosete incapaz de centrarse en la vida?
Nunca imaginé el giro que daría mi vida cuando en abril de 2018 me ofrecieron una misión en Bisáu como enfermera. Casi diez meses allí lo cambiaron todo. No solo descubrí un país, un idioma y una cultura diferentes, sino que además hice amigos que dejaron una huella profunda en mí. Y, sobre todo, encontré a Du, quien se convirtió en mi compañero. Pero también tuve que afrontar la dureza de lo que significa un “amor prohibido”y los obstáculos diarios para luchar por él.
Siempre que compartía mi historia con Du, alguien me decía que debía escribir un libro y contar el camino que recorrimos para ser quienes fuimos.»
Este proyecto era el sueño de Sonia, pero la enfermedad no le permitió terminarlo.
Du, el amor de su vida, ha hecho posible que su historia vea la luz. Como una promesa cumplida, como el testimonio de una historia que merecía ser contada.
Ahora será también vuestra, como Sonia siempre quiso, como Sonia siempre soñó que sería: eterna.
Harriet Lee puede parecer a sus vecinos la típica madre trabajadora, y su hija Perdita la no menos típica colegiala británica, pero hay indicios de que no son tan normales como ellas creen. Para empezar, Harriet hace un pan de jengibre muy especial, que quizá no parezca nada del otro mundo a los londinenses, pero es muy popular en Druhástrana, la lejana tierrasegún muchas fuentes inexistentedonde vivió hasta su primera juventud junto a su carismática amiga Gretel Kercheval, una figura que tuvo algo que ver en todo lo que ocurrióbueno y maloa Harriet desde niña. No obstante, sólo décadas más tarde, cuando una Perdita ya adolescente se proponga reencontrar a esta amiga de su madre, descubriremos la verdadera historia de Harriet. Inspirada por la tradicional presencia del pan de jengibre en las fábulas infantiles, Helen Oyeyemi nos invita a saborear esta deliciosa historia de una gran familia cuya herencia es una receta. Un relato sorprendente y un auténtico festín para el lector.
Ignacio y Yuri buscan a tientas una verdad que justifique su existencia en un verano abrasador en el que París parece haberse vaciado. Yuri opera bajo la atenta mirada de Joana, la joven enfermera que Ignacio desea. Uno de ellos se deja arrastrar por la pasión mientras el otro se rinde a los pies del alcohol y la locura. Ambos instarán a Joana a huir, a iniciar un viaje que la llevará a Venezuela: remontar el Orinoco significará para ella la oportunidad de recomponer, desde las tibias entrañas de un barco de carga, sus deshilachadas vidas.
Al hilo de ese viaje hacia el Amazonas, la segunda novela de Mathias Enard, además de confirmar su talento literario, nos sitúa en el centro de un triángulo amoroso que se desborda, cuyos vértices son el nacimiento, el cuerpo y el deseo... siendo quizá esas tres cosas meros reflejos en las aguas empantanadas de un río mítico.
Tenerife, 2019. Mario y Laura Ardoz, hermanos mellizos, visitan las islas Canarias: él recibió su última sesión de quimioterapia; ella cree que ese viaje es la mejor manera de volver a empezar tras el cáncer. Pero Mario sufre una recaída que lo mantiene internado en el hospital un par de días. A su salida descubre que su hermana ha desaparecido y su celular la ubica en un lugar desolado por la lava. Se inicia así una búsqueda contrarreloj y una lucha con el fuego que parece abrirse bajo sus pies.
«Este libro no tiene más pretensión que tratar de manera sencilla algunos aspectos que conciernen al hecho de escribir. Mi intención no es otra que mantener una conversación amigable con las lectoras y lectores para agradecerles que durante cincuenta años hayan seguido leyéndome».
Gracias es un texto delicioso y excepcional, una suerte de memorias literarias en las que Carme Riera desvela las motivaciones que han alumbrado durante medio siglo su labor como escritora. Un libro profundamente personal que nos abre a los lectores una ventana al oficio de escribir, con sus luces, sí, pero también con sombras.
Con la sensibilidad que la caracteriza, la autora comparte algunos momentos íntimos, como el de aquel ya lejano 23 de abril de 1975 en el que la joven tímida que acababa de publicar el libro de relatos Te dejo, amor, en prenda el mar, solo firmó un ejemplar en la feria de Sant Jordi, y que tal vez por su excepcionalidad, recuerda con todo detalle. O la tristeza que sintió, años más tarde, mientras se hallaba inmersa en la historia de En el último azul, cuando comprendió que sus personajes estaban abocados a morir en la hoguera. Nos habla también de cómo su amor por la pintura y la correspondencia ha influido en su escritura, hasta convertirse en parte inseparable de su voz narradora. Y nos invita a reflexionar sobre lo que significa vivir inmersa en la literatura no solo como escritora, sino también como profesora.