Haplo, el patryn liberado del Laberinto, es enviado por el Señor del Nexo a Pryan, el reino del fuego. A bordo del Ala de Dragón, Haplo cruza la Puerta de la Muerte y se dirige a ese sofocante reino donde la permanente luz solar y la abundancia de lluvias ha dado lugar a una jungla exuberante, tan inmensa que los humanos y los elfos viven en las copas de los árboles y sólo los enanos residen en las proximidades del suelo.
El mandato que lleva Haplo es sembrar el caos entre los habitantes de Pryan y preparar así el terreno para que los patryn puedan dominarlo. Sin embargo, las constantes guerras ya han conseguido este objetivo. Los enfrentamientos y el odio racial, mantenidos durante generaciones, no cesarán ni siquiera bajo la amenaza de aniquilación a manos de los legendarios titanes.
Al grito de: «¡Muerte!» y armado con una magia lo bastante poderosa como para rivalizar con la del propio Haplo, un sacerdote humano y su dragón cabalgan a la vanguardia de la destrucción. La salvación de Haplo depende de su capacidad para vencer a los titanes..., pero todavía no conoce la manera de arrasar a esos gigantes renegados.
¿Cómo era Almudena Grandes en la distancia corta? Una emocionante memoria de vivencias compartidas por uno de sus colegas más cómplice.
Con humor y mucha cercanía, así evoca Rafael Reig a la escritora Almudena Grandes en este volumen. Un libro que capta, como ningún otro, la personalidad de una autora irrepetible. Un texto que rebosa historias tiernas, que nos ofrece algunos de los momentos y situaciones que mejor retratan a una de las autoras españolas más leídas, y que su autor ha sabido plasmar con un derroche de cariño y admiración. En sus páginas, el lector podrá comprobar la infinita capacidad que tenía Almudena Grandes de sorprender a los que la rodeaban, desde el día en que representó, junto al propio autor, una escena del Quijote ante los alumnos del colegio de sus hijos, hasta los encuentros en México o en Cercedilla en los que se hablaba de mucho más que de literatura. Desde el afecto, Rafael Reig rinde homenaje a una escritora deslumbrante, pero también nos ofrece, con una escritura prodigiosa, una visión del mundo de las letras, de las peripecias y anécdotas que tanto fascinarán, por poco conocidas, a los lectores. Lo que sé de Almudena es una emocionante e inesperada memoria de las muchas vivencias compartidas por el más cómplice de sus colegas.
Harriet Lee puede parecer a sus vecinos la típica madre trabajadora, y su hija Perdita la no menos típica colegiala británica, pero hay indicios de que no son tan normales como ellas creen. Para empezar, Harriet hace un pan de jengibre muy especial, que quizá no parezca nada del otro mundo a los londinenses, pero es muy popular en Druhástrana, la lejana tierrasegún muchas fuentes inexistentedonde vivió hasta su primera juventud junto a su carismática amiga Gretel Kercheval, una figura que tuvo algo que ver en todo lo que ocurrióbueno y maloa Harriet desde niña. No obstante, sólo décadas más tarde, cuando una Perdita ya adolescente se proponga reencontrar a esta amiga de su madre, descubriremos la verdadera historia de Harriet. Inspirada por la tradicional presencia del pan de jengibre en las fábulas infantiles, Helen Oyeyemi nos invita a saborear esta deliciosa historia de una gran familia cuya herencia es una receta. Un relato sorprendente y un auténtico festín para el lector.
Ignacio y Yuri buscan a tientas una verdad que justifique su existencia en un verano abrasador en el que París parece haberse vaciado. Yuri opera bajo la atenta mirada de Joana, la joven enfermera que Ignacio desea. Uno de ellos se deja arrastrar por la pasión mientras el otro se rinde a los pies del alcohol y la locura. Ambos instarán a Joana a huir, a iniciar un viaje que la llevará a Venezuela: remontar el Orinoco significará para ella la oportunidad de recomponer, desde las tibias entrañas de un barco de carga, sus deshilachadas vidas.
Al hilo de ese viaje hacia el Amazonas, la segunda novela de Mathias Enard, además de confirmar su talento literario, nos sitúa en el centro de un triángulo amoroso que se desborda, cuyos vértices son el nacimiento, el cuerpo y el deseo... siendo quizá esas tres cosas meros reflejos en las aguas empantanadas de un río mítico.
Tenerife, 2019. Mario y Laura Ardoz, hermanos mellizos, visitan las islas Canarias: él recibió su última sesión de quimioterapia; ella cree que ese viaje es la mejor manera de volver a empezar tras el cáncer. Pero Mario sufre una recaída que lo mantiene internado en el hospital un par de días. A su salida descubre que su hermana ha desaparecido y su celular la ubica en un lugar desolado por la lava. Se inicia así una búsqueda contrarreloj y una lucha con el fuego que parece abrirse bajo sus pies.
Tallulah es una chica lista y alegre que está estudiando para convertirse en bióloga marina. Tiene veintiséis años y está sin blanca. Así que cuando Burguess, un curtido veterano jugador de hockey que acaba de convertirse en padre soltero, le ofrece un trabajo como niñera interna, aprovecha sin pensárselo la oportunidad de que le paguen por vivir en un barrio elegante y estar con Lissa, una niña estupenda, pero introvertida.
Sin embargo, la niña a su cargo no es la única que necesita unos consejos para encajar. Según., en fin, según todo el mundo menos Burguess, él tiene que volver al mercado sentimental, y la aventurera Tallulah es la persona perfecta para mostrarle el camino. Pero a medida que van cruzando líneas y Burguess se ve dividido entre su hija (que quiere que sus padres se reconcilien) y la increíble química que tiene con Tallulah, aparece un abismo insalvable, y Tallulah hace lo «correcto»: destrozarse el corazón e irse.
Aunque Burguess sabe que es lo mejor, porque es demasiado cínico y ha vivido muchas experiencias, un encuentro fortuito y un nuevo empujón de su hija lo obligan a darlo todo y a luchar para demostrar que ha aprendido bien la lección y que se merece un final feliz con Tallulah.