El apasionante cierre de la Trilogía Mistborn.
Vin cumplió la profecía y liberó el poder acumulado en el Pozo de la Ascensión. Sin embargo, todo resultó ser una trampa, y ahora el ser divino llamado Ruina campa a sus anchas por el mundo decidido a arrasarlo con terremotos y ríos de fuego.
Tras haber esquivado la muerte convirtiéndose en un nacido de la bruma, el emperador Elend Venture confía en que las pistas que dejó el lord Legislador les sirvan para contraatacar. Las profecías hablan de un héroe, pero ¿no estaban corrompidas? Vin deberá desenmarañar la verdad para compensar su error. Solo así llegará a ser el Héroe de las Eras antes de que Ruina aniquile toda la vida sobre el planeta.
El mal ha sido derrotado. Pero la guerra acaba de empezar.
Lograron lo imposible y pusieron fin al reinado milenario de lord Legislador. Ahora Vin, que ha pasado de ser una ladronzuela a una poderosa nacida de la bruma, y Elend Venture, el joven noble e idealista que la ama, deberán construir una sociedad nueva y próspera sobre las cenizas de ese imperio derrotado.
Mientras las tensiones siguen creciendo tras la revuelta, una antigua leyenda ofrece un atisbo de esperanza para el pueblo. Sin embargo, incluso si las habladurías son ciertas, nadie sabe dónde se encuentra el Pozo de la Ascensión ni qué clase de poder otorga.
Es muy posible que matar al lord Legislador fuera la parte fácil. Sobrevivir a las consecuencias de su caída será el verdadero desafío.
La soñadora Emma, una joven de provincias casada con Charles Bovary, quien la ama pero es incapaz de comprenderla y satisfacerla, buscará la realización de sus sueños en otros amores, pasionales y platónicos..., pero ninguno de ellos logrará calmar su desesperada ansiedad y sus románticas inquietudes. La publicación de Madame Bovary (1856) provocó el escándalo de la burguesía francesa, esclava de mil prejuicios, y el proceso judicial que siguió contribuyó a un éxito editorial sin precedentes.
Hoy Madame Bovary es considerada el auténtico pórtico de la modernidad literaria. El omnipresente narrador teje con un rigor documental una sólida trama en la que la técnica de la narración, la descripción, el análisis de caracteres y el diálogo son trabajados minuciosamente y en una interrelación perfecta.
Clarissa Dalloway es una mujer de cincuenta y dos años de la alta sociedad londinense, casada con un diputado conservador del parlamento británico y madre de una hija adolescente. Un día de junio de 1923, se prepara para dar una fiesta en su casa aquella misma noche. Allí se rencontrará con amigos que hace muchos años que no ve. Mientras pasea por las calles londinenses ultimando los preparativos, Clarissa se encuentra inmersa en sus propios recuerdos y examina las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida, como su romance de infancia con Peter Walsh.
Pasado, presente y futuro se entretejen en este relato que, a través de las complejas vidas interiores de sus personajes, consigue explorar los límites de la experiencia humana. Por su narrativa cargada de lirismo, capaz de reseguir con maestría los monólogos interiores de los protagonistas, y su reivindicación de la condición femenina, La señora Dalloway se ha convertido en una de las novelas más revolucionarias e imprescindibles del siglo XX.
Esta sátira de la Revolución rusa y el triunfo del estalinismo, escrita en 1945, se ha convertido por derecho propio en un hito de la cultura contemporánea y en uno de los libros más mordaces de todos los tiempos. Ante el auge de los animales de la Granja Solariega, pronto detectamos las semillas de totalitarismo en una organización aparentemente ideal; y en nuestros líderes más carismáticos, la sombra de los opresores más crueles.
Un único astronauta.
Una misión imposible.
Un aliado que jamás habría imaginado.
Ryland Grace es el único superviviente en una misión desesperada. Es la última oportunidad y, si fracasa, la humanidad y la Tierra misma perecerán.
Claro que, de momento, él no lo sabe. Ni siquiera puede recordar su propio nombre, y mucho menos la naturaleza de su misión o cómo llevarla a cabo.
Lo único que sabe es que ha estado en coma inducido durante mucho mucho tiempo. Acaba de despertar y se encuentra a millones de kilómetros de su hogar, sin más compañía que la de dos cadáveres.
Muertos sus compañeros de tripulación, y a medida que va recuperando confusamente los recuerdos, Grace se da cuenta de que se enfrenta a una misión imposible. Recorriendo el espacio en una pequeña nave, depende de él acabar con una amenaza de extinción para nuestra especie.
Sin apenas tiempo y con el ser humano más cercano a años luz de distancia, habrá de conseguirlo estando completamente solo.
¿O no?