Esta novela es la historia de un personaje que busca el sentido de la vida. Norteamericano de buena familia, el joven Laurence Darrell, Larry, ha participado como aviador en la Primera Guerra Mundial. Tiene novia y un futuro prometedor, pero decide tomarse un tiempo de reflexión y embarcarse en un viaje abierto al encuentro de culturas y espiritualidades diferentes, que le llevará desde el París de los años veinte, el de Picasso y Hemingway, a España, Grecia y otras geografías, hasta recalar en la India, donde cree encontrar las claves de una vida mejor.
El primero de los cuentos reunidos aquí retoma el tema del doble: los protagonistas de «El otro» son lo bastante distintos para ser dos y lo bastante parecidos para ser uno. «Ulrica» es la historia de un amor efímero. «El Congreso» describe una empresa tan vasta que se confunde con el cosmos y con la suma de los días. «Undr» y «El espejo y la máscara» son relatos sobre literaturas seculares que constan de una sola palabra, mientras que otras piezas imaginan objetos inconcebibles como un libro de infinitas páginas; un volumen impredecible y a la vez monstruoso: el libro de arena.
Atlas de geografía humana: En un gran grupo editorial, cuatro mujeres -Ana, Rosa, Marisa y Fran-trabajan en la confección de un atlas de geografía en fascículos. Reunidas por azar en ese proyecto, y muy distintas entre sí, todas comparten, sin embargo, una edad decisiva, en ese punto de inflexión de la vida en que deben encararse de una vez consigo mismas, despejar dudas, deseos y contradicciones. Y mientras investigan y buscan materiales, van desvelando sus pasiones y sus sueños truncados, sus decepciones, sus derrotas y sus grandes conquistas.
Olga, a las puertas de la muerte, explica a su nieta la manera de conseguir que cada camino que tomemos en la vida esté guiado por nuestro corazón, y que cada traspié que demos pueda mitigarse luchando con valentía contra el azar.
Esta obra es la brillante conclusión a la trilogía iniciada con Dune, la Casa Atreides y seguida en Dune, la Casa Harkonnen, y un valioso complemento al emocionante universo del inmortal Dune de Frank Herbert.
«-¿Usted no encuentra, pues, odioso, despreciable, que una mujer abandone a su marido y a sus hijos para seguir a un hombre cualquiera, del que nada sabe, ni siquiera si es digno de amor? ¿Puede usted realmente excusar una conducta tan atolondrada y liviana en una mujer que, además, no es ya una jovencita y que siquiera por amor a sus hijas hubiese debido preocuparse de su propia dignidad?»
En los años de entreguerras, un transatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con una carga de millonarios, de turistas, de emigrantes...
En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágicas, inauditas.
Para Simón Axier, uno de los principales actores teatrales norteamericanos, todo ha terminado. Ya sexagenario, ha perdido su magia, su talento y la seguridad en sí mismo. Imagina que la gente se ríe de él, no es capaz de fingir que es otra persona. Su mujer se ha ido, su público le ha abandonado, su agente no puede persuadirle de que vuelva a actuar. De repente estalla otra trama: un deseo erótico fuera de lo corriente que sirve de consuelo a su vida desposeída, pero que es tan arriesgado y aberrante que no apunta hacia el alivio y la gratificación, sino a un final aún más sombrío y espantoso.