«Entre la vida y la muerte hay una biblioteca. Y los estantes de esa biblioteca son infinitos. Cada libro da la oportunidad de probar otra vida que podrías haber vivido y de comprobar cómo habrían cambiado las cosas si hubieras tomado otras decisiones... ¿Habrías hecho algo de manera diferente si hubieras tenido la oportunidad?».
Nora Seed aparece, sin saber cómo, en la Biblioteca de la Medianoche, donde se le ofrece una nueva oportunidad para hacer las cosas bien. Hasta ese momento, su vida ha estado marcada por la infelicidad y el arrepentimiento.
Nora siente que ha defraudado a todos, y también a ella misma. Pero esto está a punto de cambiar.
Los libros de la Biblioteca de la Medianoche permitirán a Nora vivir como si hubiera hecho las cosas de otra manera. Con la ayuda de una vieja amiga, tendrá la opción de esquivar todo aquello que se arrepiente de haber hecho (o no haber hecho), en pos de la vida perfecta. Pero las cosas no siempre serán como imaginó que serían, y pronto sus decisiones enfrentarán a la Biblioteca y a ella misma en un peligro extremo. Nora deberá responder una última pregunta antes de que el tiempo se agote: ¿cuál es la mejor manera de vivir?
Oscar is a sweet but disastrously overweight ghetto nerd who—from the New Jersey home he shares with his old world mother and rebellious sister—dreams of becoming the Dominican J.R.R. Tolkien and, most of all, finding love. But Oscar may never get what he wants. Blame the fukú—a curse that has haunted Oscar’s family for generations, following them on their epic journey from Santo Domingo to the USA. Encapsulating Dominican-American history, The Brief Wondrous Life of Oscar Wao opens our eyes to an astonishing vision of the contemporary American experience and explores the endless human capacity to persevere—and risk it all—in the name of love.
Who knows what the storm will blow in…
Casey's cabin in the wilderness is not built for a hurricane. Her roof shakes, the lights flicker, and the tree outside her front door sways ominously in the wind. But she's a lot more worried about the girl she discovers lurking outside her kitchen window.
She's young. She's alone. And she's covered in blood.
«Soy un gato, aunque todavía no tengo nombre». Así comienza la primera y más hilarante novela de Natsume Soseki, una auténtica obra maestra de la literatura japonesa, que narra las aventuras de un desdeñoso felino que cohabita, de modo accidental, con un grupo de grotescos personajes, miembros todos ellos de la bienpensante clase media tokiota: el dispéptico profesor Kushami y su familia, teóricos dueños de la casa donde vive el gato; .el mejor amigo del profesor, el charlatán e irritante Meitei; o el joven estudioso Kangetsu, que día sí, día no, intenta arreglárselas para conquistar a la hija de los vecinos. Escrita justo antes de su aclamada novela Botonan Soy un gato es una sátira descarnada de la burguesía Meíji. Dotada de un ingenio a prueba de bombas y de un humor sardónico, recorre las peripecias de un voluble filósofo gatuno que no se cansa de hacer los comentarios más incisivos sobre la disparatada tropa de seres humanos con la que le ha tocado convivir.
En los albores de la Gran Guerra, el teniente Anton Hofmiller recibe una invitación para acudir al castillo del magnate húngaro Lajos von Kekesfalva, cuya hija, que sufre parálisis crónica, se enamora del joven oficial. Hofmiller, que sólo siente compasión por la joven Edith, decidirá ocultar sus verdaderos sentimientos y le hará tener esperanzas en una pronta recuperación. Llega incluso a prometerse con ella, pero no reconoce su noviazgo en público. Como un criminal en la oscuridad, Hofmiller se refugiará en la guerra, de donde regresará como un auténtico héroe. La impaciencia del corazón -hasta ahora conocida entre nosotros como La piedad peligrosa- es sin duda uno de los mejores libros de Zweig, un sobrecogedor retrato de la insondable naturaleza humana que atrapará al lector desde la primera página.
We all feel it—the distraction, the loss of focus, the addictive focus on the wrong things for too long. We bump into the zombies on their phones in the street, and sometimes they’re us. We stare in pity at the four people at the table in the restaurant, all on their phones, and then we feel the buzz in our pocket. Something has changed utterly: for most of human history, the boundary between public and private has been clear, at least in theory. Now, as Chris Hayes writes, “With the help of a few tech firms, we basically tore it down in about a decade.” Hayes argues that we are in the midst of an epoch-defining transition whose only parallel is what happened to labor in the nineteenth century: attention has become a commodified resource extracted from us, and from which we are increasingly alienated. The Sirens’ Call is the big-picture vision we urgently need to offer clarity and guidance.