Hyakunin Isshu es el nombre que comúnmente recibe una antología poética japonesa en la que se recogen cien poemas de cien poetas diferentes, seleccionados y ordenados de acuerdo con el criterio de su autor. Han surgido muchas obras de este tipo en distintas épocas, pero la más antigua y famosa de todas es la presente, traducida aquí al castellano y en versión bilingüe: Ogura Hyakunin Isshu, de Fujiwara no Sadaie (Kioto, 1162-1241). Compuesta por encargo del tutor legal de su hijo con el fin de decorar las puertas correderas de su residencia en el monte Ogura, este erudito se atribuiría gracias a ella uno de los mayores clásicos de la poesía de Japón, y la más fiel representación de la cultura del buen gusto del siglo XIII, siguiendo una cronología de casi seiscientos años de historia, hasta alcanzar su propio período, en el que participa incluyendo su poema en la colección. Hombres y mujeres de todos los estratos sociales, desde emperadores, hasta damas de la corte y monjes, conviven en este entramado rico y variado, cantando a coro como « los inmortales de la poesía waka»; tejiendo un tapiz de las cuatro estaciones, del amor, del desamor, de los viajes, y de otros quehaceres; marcando un ritmo magistral y memorable, fruto del inestimable intento de lograr por aquel entonces que cien melodías sonasen como una.
Después de pasar diez años recluido en un templo en las montañas, Juzo, un mortífero ninja, recibe la orden de realizar un último trabajo: asesinar al hombre más poderoso del país, el shogun Toyotomi Hideyoshi. Para lograrlo deberá infiltrarse en la inexpugnable fortaleza que Hideyoshi acaba de construirse: el castillo de Fushimi. A su regreso a Kyoto, la capital del imperio, reunirá de nuevo a sus antiguos compañeros, supervivientes de la masacre de Iga que como él están viviendo ocultos, para que lo ayuden en su misión. Comienza así una inolvidable novela épica que gustará tanto a los aficionados a la historia como a los fans de las novelas de aventuras."
En su recorrido de la niñez a la adolescencia, el joven Naka nos ofrece un delicioso y vívido retrato de la vida a finales del período Meiji (1912). Una crónica íntima y evocadora sobre los gustos, estilo de vida, paisajes, objetos y modales de un Japón perdido. La cuchara de plata son las memorias de la infancia más elogiadas y leídas de Japón. Kansuke Naka fue un poeta, ensayista y novelista japonés, discípulo de Soseki Natsume, quien elogió profusamente la “frescura y dignidad” de la prosa de Naka y apoyó la primera edición de este libro. La oportunidad de viajar a un Japón que ya no existe de la mano de uno de sus escritores imprescindibles, cuya prosa elegante y exquisita tiene el poder de sumergirnos en una de esas historias que perduran en la memoria mucho tiempo después de haber sido leídas. “Maravilloso, fácil de leer y lleno de información fascinante sobre la vida y la cultura japonesas” San Francisco Book Review “Su perdurable estatus como uno de los relatos más queridos de Japón sobre la vida en Tokio a principios del siglo XX se debe no sólo a los detalles históricos de Naka, sino también a que es una parábola de nuestro sentido contemporáneo del aislamiento” The Japan Times
A principios del siglo XX, en Turín, el abogado Edmondo Ferro trabaja con desgana en el prestigioso bufete de su familia, aunque a lo que le gustaría dedicarse en realidad es a la lectura de novelas. Mientras tanto, en los salones de la alta burguesía de la ciudad, que se ve obligado a frecuentar, la nueva moda son unas médiums a las que se trata como a divas, y que a menudo van acompañadas de fotógrafos que afirman ser capaces de inmortalizar a los espíritus del más allá.
Al mismo tiempo, en los campos de los alrededores, muchas personas deciden emigrar; es el caso de Pia, una humilde chica a la que un fotógrafo convence, con la promesa de que así podrá ayudar a su familia, de que se embarque rumbo a Argentina, junto con otras jóvenes campesinas, con la ilusión de reunirse allí con un prometido al que nunca ha visto y al que nunca verá.
Ola Olajide, una meditica periodista, va a casarse con el amor de su vida dentro de un mes. Jovenes, guapos, con exito, Michael y ella parecen tenerlo todo.
Hasta que una mañana, al despertar, los dos reciben el mismo mensaje:
??Has visto la Lista??.
Un listado de acusaciones an?nimas sobre hombres maltratadores se ha publicado en internet. Ola se ha labrado un nombre dando en primicia este tipo de noticias. Normalmente, seria la primera en cubrir el tema y pedir que despidieran a esos hombres, salvo que, esta vez, el nombre de Michael esta en la lista.
Con su futuro en juego, Ola le da un ultimatum a Michael para que demuestre su inocencia antes del dia de la boda, pero y si la verdad de lo que ha pasado lo cambia todo para ellos?
En 1969, las hermanas Trang y Quynh, desesperadas por ayudar a sus padres a pagar sus deudas, abandonan su aldea y se convierten en chicas de bar en Saig?n, donde beben y coquetean con soldados estadounidenses a cambio de dinero. A medida que la guerra se acerca a la ciudad, la otrora inocente Trang se ve envuelta en un irresistible romance con un piloto de helic?ptero estadounidense joven y encantador. D?cadas m?s tarde, Dan, un soldado veterano estadounidense, regresa a Vietnam con Linda, su mujer, con la esperanza de encontrar una cura para su trastorno de estr?s postraum?tico y, sin que Linda lo sepa, enfrentarse a los secretos de su pasado.
Dos amigos de la infancia. Dos corazones rotos. Un viaje por carretera improvisado para huir de todo.
Hace años que vivo condenada a no ser más que una amiga para él.
Para los fans de Jasper Gervais, él es solo el jugador de hockey rompecorazones que sale en televisión. Sin embargo, para mí sigue siendo ese chico perdido con los ojos tristes y un corazón de oro: el hombre al que he amado en secreto durante años.
Así que, cuando mi vida se desmorona el día de mi boda, tiene sentido que sea él quien venga al rescate. Y cuando su mundo también se derrumba al su alrededor, yo estoy a su lado para devolverle el favor.
En la década de 1880, un geógrafo francés llamado François Élie Roudaire quiso inundar parte del desierto del Sáhara con agua del Mediterráneo, excavando un canal desde el golfo de Gabes hasta un conjunto de lagos salados norteafricanos, con la intención de modificar así el paisaje y crear un microclima propicio al desarrollo de la agricultura.