Eran cómplices de aventuras. Como Los Cinco, esas novelas juveniles de unos amigos inseparables. Lo fueron hasta que un segundo lo cambió todo. Los veranos de la infancia, la vida sin prisas y aquella amistad que parecía eterna estalló en un coche una madrugada de invierno. El peso de la culpa dinamitó sus sueños y dejaron de verse. Pero la delirante promesa de celebrar juntos el cuarenta cumpleaños de un muerto volverá a reencontrarlos veintiún años después. Ha pasado demasiado tiempo. Se han convertido en desconocidos, pero todos deciden cumplir y pasar cuatro días juntos para redescubrirse y comprobar que más allá de la muerte, más allá del dolor, está la vida y esa amistad que les pertenece y ha dado valor a su supervivencia.
«Eso es mentira. Todo lo que cuentas es mentira. Nadie puede sobrevivir a tantas calamidades. Te lo has inventado todo siempre para hacernos creer que eres un héroe y no un simple inmigrante español muerto de hambre como los que vienen a la vendimia. Tú no hiciste todas esas cosas y después no ayudaste a liberar Francia de los nazis, tú no eras más que un español desarrapado y muerto de hambre cuando llegaste aquí, un cerdo español».
Con estas palabras, Mathieu renegó de su abuelo cuando era adolescente. Es febrero de 2019 y está atrapado en Portbou, punto final de uno de los caminos del exilio republicano antes de cruzar la frontera. A sus cincuenta y un años, ya no quiere ser ingeniero, pretende convertirse en fotógrafo. Cámara en mano, se pasea por los andenes de la estación de tren cerrada por la tormenta en busca de esa instantánea.
A través del objetivo ve a una joven indigente que no se separa de su carrito y a una mujer, con el pelo alborotado y aspecto descuidado, que toma un café en el bar de la estación. Él aún no lo sabe, pero la joven se llama Esther, o Jessica, y es una madre que enfermó por ser madre, estancada en ese andén, como él, en su camino a Montpellier. Isabel, que así se llama la mujer del pelo alborotado, a quien acaban de desahuciar y viaja en la autocaravana que ha conseguido salvar de la quiebra, ahora aparcada por orden de la policía local, también viaja a Montpellier, para cumplir la promesa que le hizo al único hombre al que ha querido.
Cuando Yui, una joven de treinta años, pierde a su madre y a su hija de tres años en un tsunami, empieza a medir el paso del tiempo a partir de entonces: todo gira alrededor del 11 de marzo de 2011, cuando la ola gigantesca devastó Japón y el dolor se apoderó de ella.
Un día oye hablar de un hombre que tiene una cabina de teléfono abandonada en su jardín, adonde las personas acuden desde todos los rincones de Japón para hablar con quienes ya no están y hallar la paz en el duelo. Pronto, Yui emprende su propio peregrinaje hasta allí, pero al levantar el auricular no encuentra las fuerzas para pronunciar una sola palabra. Entonces conoce a Takeshi, un médico cuya hija de cuatro años ha dejado de hablar tras la muerte de su madre, y su vida da un vuelco.
Las palmeras salvajes reúne dos historias que van alternándose, "Palmeras salvajes" y "El Viejo", para conformar una intensa novela sobre el enfrentamiento del ser humano con las fuerzas de la naturaleza y, sobre todo, con sus propias pasiones, sentimientos y ambiciones. El particular modo en que las dos historias van interrumpiéndose la una a la otra, en un alarde de imaginación y talento narrativo, dotan a la novela de una fuerza irresistible y van trazando la trayectoria de unos personajes a merced de terribles acontecimientos: uno que lo sacrifica todo por amor, y otro, un preso, que asiste al desbordamiento del río Misisipí y descubre aspectos inesperados de sí mismo.
La carta que John William Polidori recibió en un sobre negro en la Villa Diodati fue el principio de su gloria y su condena. Todos conocían a Babette y Colette Lepetit, célebres por su hermosura y su lascivia, pero nadie hablaba de una tercera hermana: Annette, recluida en la sombra de su monstruosidad y el silencio. Ella lo eligió como confidente y, a cambio de un gesto de salvación, le confió un secreto prohibido: la trama oculta que lo consagraría como autor y marcaría los orígenes del género gótico. Polidori había llegado aquel verano de 1816 con la ilusión de brillar, aunque pronto quedó relegado al papel degradado de secretario de Lord Byron. Médico joven, sensible hasta la fragilidad, celoso hasta lo infantil, observaba a Byron, Percy y Mary Shelley, y a Claire Clairmont con fascinación y resentimiento. La tormenta dictó un desafío: escribir la historia más aterradora. De esas noches surgieron Frankenstein y, de su pluma inesperada, The Vampyre. Pero bajo esa máscara aniñada latía su propia maldición. En esta edición revisada y actualizada, Las piadosas confirma a Federico Andahazi como un narrador capaz de iluminar con maestría los pliegues más turbios de uno de los episodios más decisivos de la literatura universal. Una novela gótica que enlaza historia, deseo y horror en una trama inolvidable
Terminados los estudios literarios en la universidad, Phyllida ha tenido que volver a instalarse en casa de sus padres y sobrevive con un trabajo mal pagado en el aeropuerto de Heathrow. En cuanto a sus incipientes planes de convertirse en escritora, de momento no van a ninguna parte. Hasta que un día su madre invita a cenar a un viejo amigo de la familia, Christopher Swann, que tiene un blog político interesado en oscuras conspiraciones y está investigando los tejemanejes de un siniestro conjunto de expertos, fundado en la Universidad de Cambridge en la década de 1980. Este grupo ha estado conspirando para empujar al Gobierno británico hacia una dirección más extremista y finalmente está listo para actuar.
Mientras Gran Bretaña se encuentra bajo el liderazgo de una nueva primera ministra cuyo mandato solo durará siete semanas, la indagación de Chris lo lleva a un congreso que se celebra en lo profundo de los Cotswolds. Aunque enfrentarse al poder puede ser peligroso, y el poder no se detendrá ante nada para mantenerse en la cima… Así que los acontecimientos dan un giro siniestro y pronto se iniciará una investigación por asesinato.
Pero ¿la solución al misterio se encuentra en la política contemporánea o en un enigma literario de hace casi cuarenta años?