Han pasado dieciséis años desde el epílogo de ¿Solo amigos? Los niños han crecido, Fran consiguió la niña que anhelaba y tal como se preveía los tres chicos Figueroa acaban enamorándose de la preciosa Marta.
Ésta, incapaz de decidirse por uno de ellos se marcha a Londres para aclarar sus sentimientos. A la vuelta no tiene dudas de que es Sergio quien para ella es más que un amigo.
Él es marino mercante y ella una abogada entregada a su profesión, la relación entre ellos está plagada de largas separaciones y breves periodos juntos con las complicaciones, inseguridades y celos que una relación de este tipo conlleva.
¿Será su amor lo suficientemente fuerte para sobrevivir?
Nada puede interferir en el juego de la estrella del hockey profesional Shane Hollander.
Ahora que es el capitán de los Montreal Voyageurs, no permitirá que nada lo ponga en peligro, y mucho menos su sexy rival, a quien le encanta odiar.
El capitán de los Boston Bears, Ilya Rozanov, es todo lo que Shane no es. Autoproclamado Rey del hielo, tiene tanta arrogancia como talento. Nadie puede vencerlo, excepto Shane. En público, son enemigos. En privado, no pueden dejar de tocarse.
Lo más inteligente ahora sería alejarse, especialmente cuando unos cuantos encuentros secretos se convierten en una lucha por mantener su relación fuera de la prensa. La verdad podría arruinarlos a ambos.
Pero para Shane e Ilya, el secreto pronto deja de ser una opción...
Encuadernación: Rústica con solapasColección: Biblioteca J. J. BenítezCon esta novela-testimonio, J. J. Benítez completa el famoso diario del mayor norteamericano que saltó a los tiempos de Jesús de Nazaret. Si en Jerusalén. Caballo de Troya 1 se afirmaba que los evangelistas no habían contado la verdad sobre el Nazareno, en esta nueva obra vuelve a demostrarse. Y J. J. Benítez lo hace en otros dos oscuros y fascinantes capítulos de la vida de Cristo: sus apariciones después de muerto y su infancia. Conozca cómo se preparó este segundo traslado a la Palestina del año 30. Sepa también algo que el mundo ha ignorado: el diabólico plan ruso-norteamericano Rapto de Europa. En cuanto a los descubrimientos de Jasón en esta segunda exploración, he aquí algunos de los que desvela Masada. Caballo de Troya 2: ¿sabía usted, por ejemplo, que en la llamada última cena muchas de las palabras del Galileo fueron manipuladas e ignoradas por los sucesores de san Pedro? ¿Sabía que las apariciones del Maestro después de su resurrección fueron más numerosas que las relatadas por los Evangelios? ¿Imaginaba usted que María, la madre del Hijo del Hombre, habría sido calificada hoy como nacionalista?
En la tupida arboleda del Bosque de La Habana aparece, un 6 de agosto, el día en que la Iglesia celebra la Transfiguración de Jesús, el cuerpo de un travesti con el lazo de seda roja de la muerte aún al cuello. Para mayor zozobra de Conde el policía encargado de la investigación, aquella mujer «sin los beneficios de la naturaleza», vestida de rojo, resulta ser Alexis Arayán, hijo de un respetado diplomático del régimen cubano. La investigación se inicia con la visita del Conde al impresionante personaje del Marqués, hombre de letras y de teatro, homosexual desterrado en su propia tierra en una casona desvencijada, especie de excéntrico santo y brujo a la vez, culto, inteligente, astuto y dotado de la más refinada ironía. Poco a poco, el Conde va adentrándose en el mundo hosco en el que le introduce ladinamente el Marqués, poblado de seres que parecen todos portadores de la verdad de Alexis Arayán Pero, ¿dónde, en semejante laberinto, encontrará el Conde su verdad?
Kurt Vonnegut quería escribir una novela sobre la guerra. Pero tenía dos problemas. El primero, que le hacía volver a lo que él había sufrido: sobrevivió al bombardeo de Dresde, el más cruento de la Segunda Guerra Mundial, y fue hecho prisionero de guerra. El segundo, que le daba pavor que llevasen la historia al cine (como le advirtió que pasaría una buena amiga suya) y la interpretase una gran estrella, un actor muy machote, y los niños quisiesen ir también a la guerra y las guerras no se acabaran nunca.
Pero escribió esa novela, y se prometió que sería distinta a todas las demás. Que hablaría de «la cruzada de los niños». Y que en ella habría miedo y risa y viajes en el tiempo y ternura y estupor y sorpresa y fragilidad.