El gran deseo y afán de la señora Bennet es casar a sus cinco hijas ventajosamente para asegurar su futuro incierto. Por ello, cuando llega a la zona el señor Bingley, un joven acaudalado y soltero que alquila la imponente finca de Netherfield, está convencida de que conseguirá sellar una unión favorable con una de ellas. La novela inicia a lo largo de esa temporada de bailes y se centra en los romances y los compromisos de las jóvenes Bennet, pero también desgrana las consecuencias de esas elecciones y la gran responsabilidad e importancia de elegir marido para las mujeres entonces. En esta novela, Jane Austen presenta un análisis preciso e irónico del amor a principios de s. XIX.
A lo largo de una trama que discurre con gran ritmo y precisión, Jane Austen reúne una galería de personajes característicos de toda una época: la dama empeñada en casar a sus hijas con el mejor partido de la región, las hermanas que se debaten con sus vaivenes sentimentales, el clérigo adulador que peca de oportunista... El estudio de caracteres y el análisis de las relaciones humanas basadas en la costumbre, elementos esenciales de la narrativa de la autora, alcanzan en Orgullo y prejuicio cotas de maestría insuperable.
UN CLÁSICO INCONTESTABLE DE LA LITERATURA INGLESA.
A pesar de marcar un antes y un después en la literatura inglesa, Jane Austen jamás pudo ver su nombre impreso en la cubierta de sus obras. El impacto de esta paradoja se acentúa al leer las páginas de Orgullo y prejuicio, quizá su cumbre narrativa, gracias a su insólita modernidad, el refinado retrato de una época opresiva para las mujeres y, sobre todo, unos personajes de una riqueza que aún hoy sigue siendo admirable.
Publicada originalmente en 1813, la novela es un cuadro de costumbres en el que las obsesiones sentimentales y sociales de la Inglaterra decimonónica se muestran con ironía y una perfeccción insuperable.
"Orgullo y prejuicio. Edición anotada" proporciona al lector, por una parte, una nueva traducción de la obra de Jane Austen, y, por otra, una lectura en paralelo con anotaciones acerca del contexto histórico y sociocultural de la obra; datos sobre la vida personal y familiar de la escritora y cómo se refleja en la novela y sus personajes; anécdotas y curiosidades que divierten y hacen que la lectura sea muy amena; aclaraciones léxicas que ayudan a profundizar en la obra..., todo encaminado a conocer con profundidad a la novela y su autora.
Lord Orlando, un joven cortesano inglés con aspiraciones literarias, descubre un día al despertar que se ha convertido en una mujer. Su verdadera esencia sigue siendo la misma, pero la vida de lady Orlando cambia de manera radical: por un lado, tiene que enfrentarse a los prejuicios de la época, pero por otro adquiere el don de la inmortalidad. Orlando vive más de 300 años, pero solo envejece en apariencia hasta los 36, lo que le convierte en testigo de un mundo cambiante que sirve de excusa a Virginia Woolf para presentarnos una refinada parodia del género biográfico y una sátira brutal del sexismo. Nos hallamos ante una obra inmortal en todos los sentidos, una carta de amor a la literatura, la libertad sexual y la vida. La novela más optimista de una de las mentes más brillantes y revolucionarias del siglo XX
Desde que se publicó en 1928, Orlando ha sido una de las novelas más populares de Virginia Woolf, tanto por su originalidad como por su espíritu transgresor. Narra la vida de un joven caballero inglés de la corte isabelina, apuesto, rico, seductor e interesado por las artes y las letras —figura que se inspiraba vagamente en la escritora Vita Sackville-West, amiga y amante de la autora—, que atraviesa la historia desde el siglo XVI hasta el XX y que un buen día, de forma totalmente fortuita e impensada, se despierta convertido en mujer.
Las peripecias del (o de la) protagonista a través del tiempo permiten a Virginia Woolf elaborar una peculiarísima reflexión sobre la historia, el género y las emociones, a la vez que ofrece al lector un ejemplo más que sugerente sobre la ausencia de límites en la creación artística.