Retratos de familia es un tejido de historias, imágenes y huellas que van revelando un pasado que se confunde con un presente percibido sobre una superficie movediza y un cielo pesado a punto de caer. Tal vez esto no sea del todo cierto.
Entonces se trata de un álbum familiar que bien puede topar con las derruidas tapias de un panteón romano. Pero la luz y la temperatura nos podrían demarcar un entorno social, una civilitas atenta a las convulsiones, a las desigualdades que nos sitúan y condicionan. La presencia de unos cuerpos conforman el escenario idílico de un día de campo. La celosía, desde su anhelada protección, siempre aparente, nos ofrece ciertos indicios de algo que alcanzamos a sufrir, pero que no se nos da del todo.
Haruki Murakami regentó durante años un club de jazz, llamado Peter Cat, antes de dedicarse a tiempo completo a la escritura: sin duda, al abrir este volumen el lector tendrá la sensación de haberse sentado a una de las mesas del local mientras el propio Murakami le cuenta anécdotas y pormenores de las canciones que se escuchan, en un tono confidencial, cálido y entusiasta. La pasión del escritor japonés por el jazz le llevó sin duda a escribir este libro compuesto por cincuenta y cinco retratos de músicos de jazz, acompañados de una ilustración del artista japonés Wada Makoto y de un comentario sobre un álbum de cada músico. Gracias a Murakami, cada «entrada» se convierte en una pequeña y deliciosa historia, en un fragmento de memoria autobiográfica, en consejos a la hora de escuchar a un intérprete, o en frescas pinceladas para describir a un artista o una época. Así, desde el mítico Chet Baker, hasta Ella Fitzgerald, por el libro desfilan grandes figuras como Billie Holiday, Duke Ellington, Bill Evans o Art Pepper.
Ésta es la historia de un hombre, tres mujeres, una revolución y un tesoro. La revolución fue la de México en tiempos de Emiliano Zapata y Francisco Villa. El tesoro fueron quince mil monedas de oro de a veinte pesos de las denominadas maximilianos, robadas en un banco de Ciudad Juárez el 8 de mayo de 1911. El hombre se llamaba Martín Garret Ortiz y era un joven ingeniero de minas español. Todo empezó para él ese mismo día, cuando desde su hotel oyó un primer disparo lejano. Salió a la calle para ver qué ocurría y a partir de ese momento su vida cambió para siempre...
Revolución es mucho más que una novela sobre los dramáticos acontecimientos que sacudieron la república mexicana en el primer tercio del siglo XX. Es un relato de iniciación y madurez a través del caos, la lucidez y la violencia: el asombroso descubrimiento de las reglas ocultas que determinan el amor, la lealtad, la muerte y la vida.
«Toda la vida escuché en mi casa la historia de aquel amigo de mi bisabuelo, ingeniero de minas, que trabajó en México en plena revolución. Ese recuerdo remoto me ha aproximado a mi propia relación con la aventura y me ha llevado a escribir esta historia. Es una novela de iniciación y aprendizaje y es, de algún modo, mi propia biografía de juventud. Es mi Flecha de oro ».
Arturo Pérez-Reverte
Dos generaciones. Dos romances inesperados. Una sola verdad: el corazón manda. MEGAN MAXWELL, la reina de la romántica, vuelve a romper las reglas.
Alma está en la flor de la vida: madurita, divorciada y feliz. Es la dueña, junto a su amiga Nuria, de una bonita tienda de vestidos de novia llamada Divas y Radiantes. Juntas embellecen a las futuras novias, aunque tienen claro que ellas, por motivos personales, nunca pasarán por el altar.
Si algo le ha enseñado la vida a Alma en referencia al amor es que puede ser un invento peligroso. Otra cosa es el sexo, a lo que se ha abonado a disfrutar con quien desea sin promesas ni compromisos. Así que cuando aparece Saem ―alto, asiático, guaperas y dieciséis años menos que ella― decide que la vida son dos días y uno ya lo perdió. Lo suyo es simple: química, risas y nada de promesas. Lo ideal.
Hasta que su hija Natalia, una treintañera que cada vez que se enamora lo hace hasta las trancas, le anuncia que ha conocido a un hombre increíble y maravilloso y que se lo quiere presentar en una comida formal. Alma intenta evitarlo, pero Natalia se empeña. Quiere presentarle a este hombre sí o sí, y al final Alma claudica. Pero el día que llega la esperada comida, lo inesperado la deja con la boca abierta y el mundo decide girar al revés.
Porque el corazón no entiende de normas sociales, ni prejuicios. Y el amor, cuando es de verdad, no se puede ocultar.
For the ancients, everything worth pursuing in life flowed from a strong sense of justice or one’s commitment to doing the right thing, no matter how difficult. In order to be courageous, wise, and self-disciplined, one must begin with justice. The influence of the modern world often tells us that acting justly is optional. Holiday argues that that’s simply untrue—and the fact that so few people today have the strength to stand by their convictions explains much about why we’re so unhappy.
Rigodón es, en pocas palabras, la historia patética de un hombre a la deriva...; el relato del viaje de Céline por Alemania en 1944, pocos meses antes del final de la Segunda Guerra Mundial, en un intento de llegar a Dinamarca, a Sigmaringen, donde se esconde el gobierno de Vichy. Lo acompañan el actor Robert Le Vigan, su esposa Lucette y su gato Bébert, y juntos pretenden recuperar el oro enterrado en el jardín de una amiga bailarina. Y, entretanto, con ricas descripciones de incendios y escombros, Céline entreteje vivencias y pensamientos: el desprecio por su editorial, las visitas inoportunas, su resentimiento por el encarcelamiento en Dinamarca y su punto de vista sobre los acontecimientos que se suceden a su alrededor. Publicada póstumamente, en 1969, Rigodón, libro al que Céline consagró los últimos meses de su vida, es la tercera y última parte de la autobiografía iniciada en 1957 con la sombría y alucinante fantasmagoría De un castillo a otro, a la que siguió Norte, novela de páginas enloquecidas y dantescas, publicadas ambas en esta misma colección.