En 1945, la comandancia soviética del campo de exprisioneros de Katowice, Polonia, pidió a Primo Levi y a Leonardo De Benedetti que redactaran un informe detallado sobre las condiciones sanitarias del campo de concentración de Auschwitz, en el que habían pasado casi un año recluidos. El resultado fue un texto extraordinario, de los primeros que se escribieron acerca de los campos de exterminio. Publicado en 1946 en la revista especializada Minerva Medica, es el punto de partida de toda la obra de Primo Levi como testigo, analista y escritor.
Levi jamás dejaría de hablar de su experiencia en Auschwitz en escritos de distinto tipo, muchos de los cuales nunca se habían publicado en forma de libro. Así fue Auschwitz es un mosaico de esos testimonios, de inestimable valor humano e histórico.
Asesinos sin rostro: El inspector Kurt Wallander atraviesa uno de los momentos más sombríos de su vida cuando tiene que ponerse al frente de una ardua investigación: el asesinato de un matrimonio de ancianos en una granja de Lenarp. El marido ha sido horriblemente torturado y la mujer agoniza poco a poco, con el tiempo de pronunciar antes de morir una sola palabra: «extranjero». Wallander y sus colegas deberán enfrentarse a una comunidad irascible, presa de insospechados prejuicios raciales. El inspector sabe muy bien que la pacífica apariencia de algunas personas oculta a veces un auténtico monstruo.
Lou, Reid, Coco y Ansel huyen no solo del aquelarre, sino también del reino y de la Iglesia. Son fugitivos y no tienen donde ocultarse.
Para sobrevivir, necesitan aliados. Y unos muy poderosos. Pero mientras Lou se preocupa cada vez más por salvar a sus seres queridos, se adentra en el lado oscuro de la magia. Y el precio a pagar podría ser la persona a la que más teme perder: Reid.
Ellos están unidos por un juramento y solo existe una cosa que puede separarlos: la muerte.
La esperada secuela del éxito de ventas del New York Times: Asesino de brujas. La bruja blanca. Los riesgos son mayores. Las brujas son más letales. Y el romance es aún más intenso. La muy esperada continuación del éxito de ventas del New York Times e Indiebound, Asesino de brujas: La bruja blanca, es perfecta para los fans de Sarah J. Maas. Adonde ella vaya, él irá. Donde ella se quede, él se quedará. Hasta que la muerte los separe. Lou, Reid, Coco y Ansel huyen no solo del aquelarre, sino también del reino y de la Iglesia. Son fugitivos y no tienen donde ocultarse. Para sobrevivir, necesitan aliados. Y unos muy poderosos. Pero mientras Lou se preocupa cada vez más por salvar a sus seres queridos, se adentra en el lado oscuro de la magia. Y el precio a pagar podría ser la persona a la que más teme perder: Reid. Ellos están unidos por un juramento y solo existe una cosa que puede separarlos: la muerte. Shelby Mahurin nos vuelve a atrapar con una historia cargada de acción, romance, lealtades y traiciones. Una vez que empieces a leer, no podrás soltar el libro.
Un siniestro misterio en Oriente Medio para Hércules Poirot.
Cuando la enfermera Amy Leatheram viaja al yacimiento arqueológico de Tell Yarimjah, en pleno desierto de Iraq, para cuidar a Louise Leidner, la mujer del director de la excavación, los acontecimientos le resultan más extraños de lo que jamás podría haber imaginado. Las aterradoras alucinaciones que sufre su paciente no parecen responder a ningún motivo. A medida que pasan los días, el ambiente se tensará cada vez más. Sin embargo, el equipo solo comprenderá la gravedad del asunto cuando se produzca un asesinato. Con una mancha de sangre como única pista, Hércules Poirot se embarcará en un viaje hacia los rincones más oscuros del alma para desentrañar un misterio que pondrá a prueba sus extraordinarias capacidades.
Un despunte de robos en una residencia de estudiantes no es el tipo de delito que suele despertar el interés de Hércules Poirot. Tras repasar la lista de objetos sustraídos o vandalizados, que incluía un estetoscopio, unos viejos pantalones de franela, una caja de bombones, una mochila rajada o un anillo de diamantes encontrado en un plato de sopa; Poirot felicitó a la directora, la señora Hubbard, por presentarle un caso «único y hermoso».
La lista no tenía ningún sentido.
Pero si se trataba de un ladrón de poca monta, ¿por qué estaban todos tan asustados?, se preguntó Poirot.