Las vidas de Gloria Felipe y de Nuria Valencia se entrelazan en torno al robo de una niña pequeña que conmociona a la capital mexicana en la década de 1940. Por medio de una narradora que (en sus propias palabras) «no canta mal las rancheras», somos testigos de la batalla de los Miranda Felipe por recuperar a la menor de sus integrantes y de la crianza angustiosa de los Fernández Valencia para salvar a su propia niña de un peligro potencial que la policía no ha podido frenar y los medios reportan con el tono de un thriller.
Atravesada por diversas imágenes de agua –en forma de lluvia, mar, brisa, estanque o charco– que reflejan el estado anímico de sus personajes, Soñar como sueñan los árboles ofrece una mirada crítica de los mandatos de la maternidad, y muestra también las posibilidades de rebeldía y autodeterminación que abrieron las mujeres del medio siglo para nosotras. El sentido del humor sagaz y punzante de Brenda Lozano hace imposible soltar el libro hasta llegar a sus últimas páginas.
¿Qué jardines felices, bien regados sus árboles, qué cálices de flores de tierno deshojarse maduran las extrañas, las exquisitas frutas del consuelo, las pródigas, halladas en el pasto de tu propia indigencia? Año tras año, te admira su sazón, la piel suave, su justa medida, que por ti ha esquivado a las aves volubles o, en el fondo, al celoso gusano. ¿Entonces es que hay árboles rondados por los ángeles, cultivo de morosos y extraños jardineros? ¿Entonces nos dan fruto y no nos pertenecen?
William Shakespeare compuso para la eternidad 154 sonetos que hoy forman parte del legado más sublime de la literatura inglesa. En esta cuidada selección se recogen aquellos en los que el amor —en todas sus formas— brilla con una intensidad lírica pocas veces igualada. Cada palabra ha sido cincelada con maestría, dando forma a un sentimiento que, aún hoy, sigue latiendo en cada uno de nosotros.
Más allá de su perfección formal, estos poemas revelan una comprensión del alma humana que trasciende siglos y fronteras. Hablan de la pasión y el deseo, de la idealización y el desgarro, de la fugacidad del tiempo y la necesidad de aferrarse a lo amado. Pueden leerse como tiernas declaraciones románticas o como profundas meditaciones filosóficas sobre aquello que nos constituye como seres humanos: la necesidad de amar y ser amados.
Una ocasión excepcional para redescubrir a Shakespeare, no solo como dramaturgo insigne, sino como uno de los grandes poetas de la historia. Su talento, inagotable, también encuentra aquí su expresión más íntima y universal.