At first glance, Harry Haller seems like a respectable, educated man. In reality, he is the Steppenwolf: wild, strange, alienated from society, and repulsed by the modern age. But as he is drawn into a series of dreamlike and sometimes savage encounters—accompanied by, among others, Mozart, Goethe, and the bewitching Hermione—the misanthropic Haller undergoes a spiritual, even psychedelic, journey, and ultimately discovers a higher truth and the possibility of happiness.
Una siniestra habitación oculta. El espacio hueco entre dos tabiques. Una trampilla que no se sabe adónde da… Todas las casas esconden secretos, pero algunos son mucho más oscuros que otros. El análisis meticuloso del plano de una vivienda conduce, en los primeros compases de esta novela, a una conclusión inquietante: ¿alguien la ha diseñado para que en ella se cometan crímenes impunemente? Y, si es así, ¿podría haber otras casas tan extrañas como esa repartidas por todo Japón?
Antes de que le cesen por su oposición a un proyecto apoyado por la emperatriz Eugenia de Montijo, Eugène Rougon presenta su dimisión como presidente del Consejo de Estado. Conserva su cargo de senador, pero su influencia se resiente considerablemente, para decepción de sus amigos –a los que se les llama «la banda»–, que dependían de él para obtener toda clase de prebendas. Entre ellos destaca Clorinde Balbi, hija de una oscura condesa italiana, más dispuesta que nadie a que Rougon recupere el favor del emperador Luis Napoleón III; no son amantes, él no quiere casarse con ella (de hecho cada uno se casa por su lado), pero entre los dos hay una constante tensión erótica que nunca se sabe cómo se va a resolver.