En el verano de 1998, el doble azote del puritanismo y la corrección política recorre Estados Unidos a causa del escándalo Lewinski. Coleman Silk, un viejo catedrático de una pequeña universidad de Nueva Inglaterra, se ve obligado a jubilarse cuando sus colegas lo acusan de racista. Lo asombroso del dictamen es que la verdad sobre Silk podría acallar hasta al más virulento de sus detractores. Su secreto, escondido durante cincuenta años a esposa, familiares y amigos, servirá al escritor Nathan Zuckerman para reconstruir la biografía desconocida de Silk y entender cómo puede llegar a desenmarañarse una ficción de vida tan ingeniosamente armada.
Durante su último medio día de vida, el anciano Artemio Cruz recuerda: no siempre fue ese triste saco de huesos y fermentos corporales. Alguna vez fue joven, osado, vigorodo; tuvo ideales, sueños, fe. Incluso luchó por ellos. En algún momento de su pasado, sin embargo, la codicia y la corrupción extinguieron su fuego y su esperanza. Y tal vez por ello perdió a la única mujer que de verdad lo amó. La muerte de Artemio Cruz es una obra cumbre de las letras hispanoamericanas: una visión panorámica sobre el México surgido de la revolución, pero también una reflexión sobre la soledad, el poder y el desamor.
En la persona de la anciana Aaliya confluye el pasado y el presente de Beirut. Vive en una ciudad asediada por la violencia y el dolor, pero escapa de su terrible realidad gracias a la literatura. Huérfana de padre y repudiada por un marido al que nunca quiso, ha pasado la mayor parte de su vida leyendo en una librería y traduciendo en la soledad de su casa las grandes obras de la literatura de todos los tiempos a razón de una al año. Citas y títulos de Pessoa, Nabokov, Javier Marías o Italo Calvino desfilan y entretejen estas páginas, que repasan la historia reciente de Líbano y abren una puerta a la vida íntima de sus habitantes.