En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza. La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.
Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas, invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. La elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.
"La emancipada", de Miguel Riofrío (1822-1879), narra la historia de Rosaura, una joven que, sintiéndose asfixiada por las rígidas convenciones sociales de su tiempo, se niega a aceptar el matrimonio que le impone su padre y decide tomar las riendas de su vida. Publicada por entregas en 1863, se trata de la primera novela de Ecuador, aunque no fue rescatada hasta 1974, momento en que desplazó de este lugar de honor a la famosa "Cumandá" de Juan León Mera. Su gran capacidad de sintetización de temas universales -como los tópicos acerca de la conformación de la nación y la posición del Estado, el desarrollo del individuo dentro y frente a la sociedad y, sobre todo, el concepto del amor en la Latinoamérica decimonónica- la convierte en una de las más logradas narraciones de la novelística hispanoamericana del siglo XIX.
Gabri, una chica de diecisiete años, se rebela, con toda la fuerza confusa de la adolescencia, contra una madre indiferente, una mujer coqueta en decadencia que lidia con su último amor. Con el París de los felices años veinte como telón de fondo, la historia sigue el terrible aprendizaje de Gabri sobre una feminidad dividida entre deseos nacientes y una soledad irreductible, donde el rostro de la persona odiada se vuelve cada vez peor para la joven.
Una novela de iniciación en la que Irène Némirovsky no perdona a esta madre que guarda un sorprendente parecido con la suya y cuyo retrato pinta como una coqueta tan vanidosa como cruel.
En 1885, el conde Drácula dejó su castillo en los Cárpatos por las costas de Gran Bretaña. Sólo la intervención del profesor Van Helsing y sus aliados impidió la consumación de sus planes y causó la destrucción del monstruo. Pero, ¿y si no hubiera sido así?
En 1888, Drácula se ha convertido en príncipe consorte y Lord Protector de Gran Bretaña, y el país ha aprendido a aceptarlo. La guardia cárpata impone la ley en un Londres que ha revertido a las más brutales formas de justicia medieval: la cabeza de Van Helsing está exhibida en una pica frente al palacio de Buckingham, y los enemigos de Drácula son empalados.
Para proteger su posición, la nobleza se apresura a vampirizarse, y poco a poco las clases más bajas van haciéndolo también. Inglaterra se convierte en una sociedad dual donde conviven con dificultad los vivos, cada vez más hostigados, y los no muertos triunfantes. Pero entonces una serie de horribles crímenes sacude Londres: en Whitechapel, un asesino está destripando a prostitutas vampiras, y el pánico que desata amenaza con desestabilizar el nuevo régimen.
Después de una sangrienta batalla contra sus enemigos, Paige Mahoney se ha elevado a la peligrosa posición de Subseñora, gobernando así sobre la población criminal de Londres.
Sin embargo, después de haberle dado la espalda a Jaxon Hall, y con otros enemigos vengativos aún sueltos, la tarea de estabilizar el inframundo nunca había parecido tan desafiante.
Poco sabe Paige que su reinado puede verse interrumpido por la introducción de Senshield, una tecnología mortal que será la perdición para la comunidad clarividente y para el mundo tal y como lo conocen.