Un personaje pierde el punto final que le permitirá terminar la historia vivida con su pareja; un hombre sufre la vampirización virtual de una mujer, a la que debe cargar a la espalda y termina adhiriéndose a él como una costra; otros protagonistas, enfermos de soledad, utilizan las puertas como confidentes, envían cartas que nunca reciben respuesta, lanzan un grito de ayuda en recuerdo de pasados tiempos gloriosos... Los relatos que integran este volumen exponen con ácida ironía los esfuerzos y esperanzas frustrados de los hombres contemporáneos, habitantes de ciudades artificiales y alienantes, en las que han sido atrapados por las fuerzas de la represión política, las convenciones sociales, la rutina o las propias neurosis.
En una noche helada, un futuro padre lleva a su esposa al hospital cuando está a punto de
dar a luz. Pero la tensa calma del parto se rompe y un futuro se desvanece. Porque nada
está escrito y la promesa del nacimiento puede, en un instante, imponer a la esperanza una
negación tan trágica como inevitable.
A través de una narración acotada a veinticuatro horas, en apariencia simple y lineal,
asistimos a la fragilidad del destino, a la potente fuerza del amor parental y a la aceptación
de una realidad no deseada.
Los cuentos de John Cheever son el testimonio literario esencial de la clase media estadounidense de los años cincuenta y sesenta. Conocido como «el Chéjov de los suburbios», retrató con maestría la vida en las zonas residenciales a las afueras de las grandes ciudades. En ese escenario de aparente éxito y felicidad, supo descubrir la belleza y el drama cotidiano de familias marcadas por la frustración, el deseo y el tedio, componiendo un retrato profundo del alma humana que trasciende el tiempo y las fronteras.