Este libro trata del recuperar tantas poetas y poemas que vivían en peligro de sumarse a las olvidadas, a pesar de que formen parte de la construcción de la sociedad en la que ahora vivimos, son nuestras madres culturales y a ellas les debemos el respeto que la historia no las ha considerado.
Polvo, canto extrañísimo, en cuyo centro se sitúa lo insustancial, lo insignificante, lo casi invisible y, sin embargo, su lectura nos lleva al centro de la vida, de la vida precaria y la que no, de la vida de tantas mujeres que limpian el polvo con dignidad. Un poemario que habla de la dignidad, sobre todo nos habla de la dignidad. ( ) Polvo es un suceso. Blanca Morel pone en juego una poesía en la que sucede la vida, con sus intersticios y sus contradicciones. ( ) Textos cortos como fogonazos, con una forma aforística para acercarse a la realidad, rodeándola con sabiduría, dándonos apenas unas coordenadas mínimas para encaminarnos por los versos. Polvo es un poemario originalísimo. La factura que deberíamos pagar por llevar nuestras lentes a la tintorería. Eso y mirar a la cara a la que limpia la encimera.
Estamos en los años sesenta y Ken Kesey, el autor de "Alguien voló sobre el nido del cuco", ha reunido a su alrededor a los «bromistas», una desmadrada corte de jóvenes radicales embarcados en novísimos proyectos de vida. Recorren los Estados Unidos de costa a costa en un autobús que conduce Neal Cassady (el mítico Moriarty de En el camino, de Kerouac, amado por Allen Ginsberg y por algunos de los mejores espíritus de su generación), y celebran la vida, el éxtasis orgiástico, las drogas que abren las puertas de la percepción. Y tienen a las fuerzas del orden y al F.B.I. en los talones... La utilización de monólogos interiores, diálogos y múltiples puntos de vista, recursos todos ellos provenientes de la literatura de ficción, combinados con técnicas propias del periodismo, como la investigación exhaustiva, las entrevistas minuciosas, el gusto por «la exclusiva» y un ojo agudísimo para el detalle revelador, dan como resultado este espléndido "Ponche de ácido lisérgico".
El amor es un desastre maravilloso… y este libro viene a contártelo sin filtros. Si alguna vez te has sorprendido pensando «¿soy yo… o seremos todas?», estas páginas serán tu barra de bar, tu copa de vino y esa amiga que siempre te dice las verdades incómodas.
Mezcla de memoir deslenguada, ensayo sobre el amor y autoayuda que se ríe de la autoayuda, este libro es un espejo afilado donde se reflejan las historias sentimentales de cualquier mujer de los treinta a los cincuenta: de los enamoramientos que huelen a perfume caro al desencanto con olor a chamusquina, del sexo urgente y delicioso a las noches de vacío existencial, de los comienzos prometedores a los finales desgarradores.
Aquí no hay cuento de hadas. Hay carne y vísceras, risas, sexo y tropiezos épicos. Hombres que invitan a soñar… y otros que solo inspiran bloqueos de WhatsApp. Pero, sobre todo, hay una conclusión liberadora: no estás sola en este caos emocional que llamamos vida amorosa.
Sibila Freijo —que también es la protagonista de este «carrusel sentimental»— dispara sin piedad a través de piezas breves, verdades incómodas, revelaciones íntimas y aventuras excitantes con la lucidez que da la madurez pero sin perder el entusiasmo. Porque al final, nadie sale indemne del juego del amor, pero todas seguimos apostando.
Para todas las que, pase lo que pase, siempre acaban pidiendo otro vino y pensando: «Que me quiten lo bailao».
Esta novela inmensa, catalogada por algunos en la categoría de «novelas-mundo», imposible de situar en corriente literaria alguna, es una extensa e intensa meditación sobre el tiempo y la memoria, fundamentalmente, así como sobre el Arte, las pasiones y las relaciones humanas (como por ejemplo su descripción del proceso de los celos de Swann con Odette de Crécy, reflejo de los suyos propios con sus amantes, tanto femeninos como masculinos).
Por favor, cuida de mamá es la historia de So-nyo, esposa y madre, que ha vivido una vida de sacrificios y compromisos. Ahora, a sus sesenta y nueve años y con algunos achaques, mientras está viajando desde el campo coreano hacia el Seúl de sus hijos ya adultos, So-nyo se separa de su esposo cuando las puertas de un tren abarrotado se cierran. Mientras sus hijos y su marido buscan por las calles, recuerdan la vida de So-nyo y todo lo que dejaron sin decirle. A través de sus voces conmovedoras, comenzamos a descubrir los deseos, dolores y secretos que ella guardaba en su interior. Y a medida que el misterio de su desaparición se va desentrañando, descubrimos uno todavía mayor, el de todas las madres y sus hijos: cómo el afecto, la exasperación, la esperanza y la culpa se suman al amor. Compasiva, redentora y escrita con gran belleza, Por favor, cuida de mamá reconecta al lector con su historia familiar y con los sacrificios olvidados hace años.