Jane Austen began writing Pride and Prejudice when she was just twenty years old, though it would not be published until seventeen years later, in 1813. Widely regarded as one of the first romantic comedies in literary history, the novel’s entanglements and misunderstandings are deftly interwoven with a sharp, ironic critique of English society.
Mrs Bennet is determined to secure a prosperous future for her five daughters through advantageous marriages. Her second-eldest, Elizabeth, is just as resolute that Fitzwilliam Darcy – the most arrogant, self-important man she has ever met – will not be one of her suitors. Darcy, in turn, considers Elizabeth an unfit match due to her lower social standing and limited connections. Yet the heart seldom obeys reason, and both are forced to examine their own prejudices in the pursuit of true love.
No novel in English has given more pleasure than Pride and Prejudice. Because it is one of the great works in our literature, critics in every generation reexamine and reinterpret it. But the rest of us simply fall in love with it--and with its wonderfully charming and intelligent heroine, Elizabeth Bennet.
We are captivated not only by the novel's romantic suspense but also by the fascinations of the world we visit in its pages. The life of the English country gentry at the turn of the nineteenth century is made as real to us as our own, not only by Jane Austen's wit and feeling but by her subtle observation of the way people behave in society and how we are true or treacherous to each other and ourselves.
Un visión humana sobre el exilio y la dictadura en la que, curiosamente, no llegamos a perder la esperanza.
Primavera con una esquina rota es un testimonio directo y dolorido que trata de una sociedad escindida, fracturada por la represión y el autoritarismo, e intenta ser un puente entre dos regiones -el Uruguay bajo la dictadura y el Uruguay del exilio- que constituyen un solo y lacerado país.
Más allá de los acontecimientos políticos, la novela se centra en la profunda conmoción que estos provocan en las relaciones humanas de los individuos que los sufren.
Como en el resto de su obra, Mario Benedetti combina aquí ternura, denuncia, pasión, amor e Historia para transmitir al lector un mensaje de esperanza: la primavera, aunque mutilada, relevará por fin a un invierno que se anunciaba inacabable.
El primer amor nunca se olvida. Vladímir Petróvich nunca imaginó que aquel verano cambiaría su vida. A los dieciséis años, se enamora perdidamente de Zinaída Aleksándrovna, una joven princesa tan fascinante como imprevisible. Entre juegos, confidencias y silencios cargados de emoción, el adolescente descubrirá la dulzura y la crueldad del amor, y aprenderá que crecer significa también perder algo de sí mismo. Publicada en 1860, "Primer amor" es una de las novelas más bellas y conmovedoras de Iván Turguénev. Una historia íntima y delicada que captura la esencia de la juventud y la intensidad de los sentimientos que nos marcan para siempre. Una joya de la literatura rusa que sigue conquistando corazones generación tras generación.
En la primera visita de cortesía que hace a sus nuevos vecinos, el joven Vladímir Petróvich, de dieciséis años, se enamora apasionadamente de la extravagante princesa Zinaída Aleksándrovna, la hija de esta familia aristocrática arruinada. Para él es la primera vez que experimenta todos los matices de este sentimiento: desde los nervios y la exultación hasta la vergüenza y la envidia. Porque no es el único que se siente atraído por la princesa: todo el vecindario ha se quedado prendado de ella y no han tardado en salirle pretendientes de todo tipo. Y entonces, en medio de agitadas tempestades internas, Vladimir experimentará una cruel revelación que cambiará para siempre la inocencia de su mirada.
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.