La novela de mi vida: Tras dieciocho años de exilio, Fernando Terry decide volver por un mes a La Habana, atraído por la posibilidad de dar al fin con la autobiografía desaparecida del poeta José María Heredia, al que dedicó su tesis doctoral. De paso, aclarará de una vez las sospechas de quién le denunció y provocó la expulsión de su puesto en la universidad. A la historia de ese reencuentro y a la busca del codiciado manuscrito, se suman alternativamente dos planos temporales más: el de la vida de Heredia a comienzos del siglo XIX, en los años de la Colonia, y el de los últimos días de su hijo José de Jesús Heredia, masón, a principios del siglo XX. Las vidas de los personajes y sus peripecias van creando paralelismos insospechados, como si en Cuba la Historia se cebara en el destino individual de cualquiera que destaque por su talento.
En 1920, el barrio de Asakusa representaba para Tokio lo que Montmartre había sido para París en 1890 y lo que Times Square sería para Nueva York en 1940. Un lugar que permitía el anonimato, la libertad, la deriva; un lugar donde la vida fluía por todas partes, lleno de placeres sexuales y sociales.
La pandilla deAsakusa captura el encanto decadente de ese distrito de teatros de revista, bares de jazz y burdeles, arquitectura modernista y cines destartalados. Comparada con Duhlineses de James Joyce y Berlín Alexanderplatz de Alfred Dóblin, esta novela de Yasunari Kawabata retrata la energía desbordante de Asakusa mediante la crónica, el retrato popular, las escenas callejeras y un ritmo cinematográfico.
Diferente de su obra posterior, se pueden reconocer, sin embargo, ciertos motivos propios: el erotismo, la venganza amorosa, el influjo envenenado de Occidente. Testimonio impar del choque de las tradiciones milenarias de Japón con el florecimiento de la ciudad moderna. La pandilla deAsakusa confirma el carácter universal de uno de los artistas más eminentes del siglo XX.
«Una atractiva historia de amor, codicia, fe, traición y asesinato. La Sevilla de Pérez-Reverte seduce a su protagonista y a sus lectores de la misma forma.»Publishers WeeklyUn pirata informático que se infiltra en el Vaticano. Una iglesia barroca, en Sevilla, que mata para defenderse. Tres pintorescos malvados que aspiran a mantener viva la copla española. Una bella aristócrata andaluza. Un apuesto sacerdote-agente especialista en asuntos sucios. Un banquero celoso y su secretario ludópata. Una septuagenaria que bebe Coca-cola. La tarjeta postal de una mujer muerta un siglo atrás. Y el misterioso legado del capitán Xaloc, último corsario español, desaparecido frente a las costas de Cuba en 1898.Con esos ingredientes, Arturo Pérez-Reverte construye en La piel del tambor una ingeniosa, compleja y fascinante trama novelesca. Con su imaginación desbordante, su espectacular dominio de la ingeniería narrativa y de los diversos géneros superpuestos -misterio, policíaco, historia, romanticismo, aventura, folletín- el autor nos sumerge sin aliento en una historia que corta al lector cualquier posible retirada, arrastrándolo a un enigma cuya clave se esconde a la sombra de los viejos muelles del Guadalquivir; donde todavía hoy, en las noches de luna llena, sombras de mujer agitan sus pañuelos y goletas tripuladas por fantasmas siguen zarpando rumbo a las Antillas.La crítica ha dicho...«La piel del tambor es una de esas inusuales novelas de suspense que trascienden el género.» Time Magazine
«Un intrincado misterio literario... arrebatador.» The New Yorker
«Pérez-Reverte maneja todos los hilos del oficio. Los seguidores de la novela de suspense quedarán satisfechos y también los lectores que no desdeñan la profundidad.» Le Figaro Litteraire
«Una absorbente literatura sin defectos... Leer a Pérez-Reverte es uno de los mayores placeres que la ficción contemporánea ofrece.» Kirkus Reviews «Ingeniería perfecta.» La Jornada de México
En el pueblo de Z, en la Costa Brava, el extraño homicidio perpetrado en una pista de hielo clandestina, erigida bajo un halo de misterio e ilegalidad, enturbia los calurosos días de un verano como cualquier otro. Tres voces dan vida al relato de los hehcos: la de Remo, chileno con pretensiones de escritor; la de Gaspar, mexicano aspirante a poeta que trabaja de noche como vigilante de un camping, y la de Enric, político catalán embelesado por una bella y veleidosa patinadora. Los testimonios de cada uno de ellos se entrecruzan y pugnan para hacerse con una verdad a la que solamente el lector, como un detective que debe lidiar con el peso de la investigación, tiene acceso. Los narradores, unidos en la tragedia y en el hastío existencial, dibujan con sus historias no sólo un asesinato, sino un crimen contra su dicha, que parece no tener fin.
Esta es la historia de Daniel, famoso por sus monólogos cáusticos en los que mezcla la provocación con una visión fría y cruel de la existenca. Estos son los últimos años de su vida, sus relaciones sexuales y amorosas, y su contacto con una secta cuyos miembros aseguran que el ser humano alcanzará la inmortalidad. Temas filosóficos, sociales, políticos y científicos, clonación y sexo, juventud y vejez, violencia y deseo... Toda la fuerza del pensamiento de Houellebecq: sus ideas siempre tiran a dar.
Publicada en 1678, La princesa de Cléves tuvo un éxito inmediato y produjo una sonada controversia. Ambientada en los últimos tiempos del reinado de Enrique II de Francia, la novela, considerada precursora de la narrativa psicológica, cuenta el secreto de amor que la noble y galante madame de Cléves, casada con un fiel y leal caballero, siente por el duque de Nemours, uno de los hombres más atractivos de la corte. Advertida por su madre de la fatalidad de esa pasión, madame de Cléves oculta sus sentimientos a todo el mundo hasta que al final se confiesa ante su marido, un acto que desata trágicas consecuencias. Definida como la primera novela moderna de la literatura francesa, La princesa de Cléves constituye un profundo análisis de las pasiones humanas y una turbadora indagación en torno a la inseparabilidad del amor y la angustia.